Los principales indicadores estructurales del mercado cripto comienzan a sugerir que Bitcoin podría estar frente a uno de los escenarios de recuperación más rápidos de su historia reciente, con proyecciones que colocan el precio por encima de los USD 125.000 antes de finalizar el primer trimestre.
Un análisis reciente de Coinbase identifica señales claras de estabilización tras la corrección de fin de año. La combinación de flujos institucionales vía ETF, una limpieza profunda del apalancamiento, mejoras en la liquidez de mercado y un cambio de tono en el mercado de opciones apunta a que el ecosistema es hoy menos frágil que hace apenas semanas.
ETF de Bitcoin y Ethereum: señales mixtas, pero constructivas
El comportamiento de los ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos refleja una fase de re-risking cauteloso por parte de las instituciones. Durante la primera semana bursátil del año, los productos registraron entradas y salidas prácticamente equilibradas, cerrando con un saldo neto cercano a los USD 40 millones.
Este patrón errático no es típico de un rally sostenido, pero sí revela algo clave: la exposición institucional sigue siendo táctica, no defensiva. Es decir, el capital no está huyendo del mercado, sino esperando confirmaciones.
En contraste, los ETF spot de Ethereum mostraron mayor convicción, con ingresos netos aproximados de USD 200 millones en el mismo período. Este diferencial es relevante, ya que ETH suele funcionar como proxy de mayor riesgo institucional, anticipando movimientos más amplios en el mercado cripto.
El apalancamiento se normaliza tras la sacudida de diciembre
Uno de los factores más determinantes detrás de los desplomes prolongados suele ser el exceso de apalancamiento sistémico. En este punto, los datos muestran un escenario considerablemente más sano.

A comienzos de enero, el open interest de futuros de Bitcoin rondaba los USD 62.000 millones, frente a una capitalización cercana a USD 1,8 billones. Esto sitúa el ratio de apalancamiento en torno al 3,4%, un nivel históricamente bajo que reduce el riesgo de liquidaciones en cascada.
Ethereum, por su parte, mantiene un perfil más intensivo en derivados, con un ratio cercano al 10,8%, lo que no es intrínsecamente bajista, pero sí implica que sus subidas podrían volverse más sensibles si el apalancamiento vuelve a expandirse rápidamente.
En términos generales, el reset de leverage ocurrido en diciembre eliminó excesos especulativos y creó una base más sólida para la acción del precio.
Liquidez, profundidad de mercado y regreso del capital estable
El tercer pilar del escenario alcista está en la microestructura del mercado. Datos recientes muestran que la profundidad del libro de órdenes de Bitcoin, dentro de un rango de 100 puntos básicos, se elevó hasta aproximadamente USD 631 millones, superando el promedio semanal.
Además, los spreads permanecen ajustados y el balance entre compradores y vendedores es casi simétrico, una condición fundamental para evitar que cualquier repunte sea absorbido rápidamente por presión vendedora.
A esto se suma un dato clave: la oferta total de stablecoins se mantiene cerca de USD 307.000 millones, con crecimiento semanal positivo. En particular, Binance registró ingresos netos de stablecoins superiores a USD 670 millones en los últimos días, lo que sugiere capital fresco listo para ser desplegado.
Paralelamente, el sesgo del mercado de opciones pasó de favorecer protección bajista a mostrar una ligera inclinación alcista, señal de que los traders están reduciendo coberturas defensivas y volviendo a posicionarse para subidas.
scenarios de precio para Bitcoin en el primer trimestre
Con la volatilidad implícita situada en torno al 40%-45% anualizada, el mercado de opciones proyecta un rango amplio pero definido para Bitcoin en el corto plazo:
Escenario alcista ($105.000 – $125.000): ETF con flujos positivos sostenidos, mayor profundidad de mercado y ruptura de zonas clave de gamma, acelerando el movimiento.
Escenario base ($85.000 – $105.000): Flujos mixtos, reconstrucción gradual del apalancamiento y liquidez estable, con el mercado digiriendo la incertidumbre macro.
Escenario bajista ($70.000 – $85.000): Salidas persistentes de ETF, deterioro de liquidez y regreso de coberturas defensivas ante un shock macroeconómico.
El denominador común es claro: el mercado ya no muestra la fragilidad estructural de diciembre. Si las condiciones macro acompañan y los flujos institucionales se consolidan, el primer trimestre podría marcar uno de los rebotes más rápidos del ciclo, con Bitcoin nuevamente desafiando máximos psicológicos.

