Aunque el precio de Bitcoin (BTC) se mantiene elevado, un conjunto de señales técnicas bajistas empieza a dominar el debate entre analistas, alimentando la expectativa de un retroceso hacia la zona de los $70.000.
En un contexto marcado por tensiones políticas en Estados Unidos, fragilidad macroeconómica y alta volatilidad en los mercados globales, el comportamiento de BTC comienza a mostrar grietas que van más allá del ruido de corto plazo.
Tres señales bajistas en marcos temporales clave
El analista conocido como Doctor Profit advirtió que Bitcoin está configurando tres estructuras técnicas bajistas simultáneas en marcos de tiempo elevados, lo que incrementa el riesgo de una corrección relevante.
La primera señal es una divergencia bajista visible tanto en gráficos semanales como mensuales. Este patrón suele indicar pérdida de momentum, incluso cuando el precio se mantiene cerca de máximos recientes. En términos simples, el avance del precio ya no está respaldado por la misma fuerza compradora.
La segunda estructura es una bandera bajista, formación clásica de continuación que, según el análisis técnico, proyecta un objetivo directo en la región de los $70.000. Este tipo de patrón sugiere que el mercado está consolidando antes de retomar la tendencia previa, en este caso, a la baja.
El tercer elemento es un posible hombro-cabeza-hombro, figura que aún permanece activa y que podría completarse antes de un movimiento de venta más amplio. Si se confirma, este patrón reforzaría la tesis de un ajuste profundo en el precio de BTC.
#Bitcoin/ Stock market – What’s Next?
The Big Sunday Report: All You Need to Know:
🚩 TA / LCA / Psychological Breakdown: Bitcoin is forming three major bearish setups at the same time. The first is a massive bearish divergence already active on the weekly and monthly charts.… pic.twitter.com/oj4zcaYoxx
— Doctor Profit 🇨🇭 (@DrProfitCrypto) January 11, 2026
Rebotes posibles, pero sin cambio estructural
Doctor Profit no descarta movimientos alcistas de corto plazo. De hecho, señaló que existe liquidez significativa entre los $97.000 y $107.000, una zona que podría atraer al precio temporalmente. Sin embargo, incluso un repunte hacia esos niveles no alteraría la estructura bajista dominante.
El analista plantea dos trayectorias posibles hacia los $70.000: una ruptura directa desde la bandera bajista o un rebote previo que complete el patrón de hombro-cabeza-hombro antes de retomar la caída. El momento exacto es incierto, pero el objetivo técnico se mantiene.
Ventas internas y señales de estrés sistémico
Más allá de los gráficos, otro factor clave es el comportamiento de los grandes actores del mercado. Doctor Profit destacó ventas internas masivas, activas desde agosto de 2025, que no han mostrado señales de desaceleración. Según su seguimiento, se trataría del mayor volumen de ventas de este tipo observado en su período de análisis.
Este patrón coincide con un entorno de estrés en el sistema financiero, agravado por tensiones en el sector bancario y liquidaciones forzadas asociadas a movimientos en el mercado de la plata. Al comparar el escenario actual con fases previas a grandes correcciones históricas, el analista sostiene que los riesgos se están acumulando de forma transversal en varias clases de activos.
Eventos próximos con impacto limitado
En el corto plazo, el mercado estará atento a datos como la inflación CPI en Estados Unidos y a la votación del CLARITY Act prevista para el 15 de enero. Estos eventos podrían generar volatilidad puntual, pero, según el análisis técnico, difícilmente cambiarán la tendencia bajista de fondo que enfrenta Bitcoin.
Visiones institucionales a largo plazo
No todos comparten este enfoque cauteloso. Desde una perspectiva estructural, gestoras como VanEck mantienen una visión ampliamente alcista para Bitcoin. La firma proyecta que BTC podría acercarse a los $2,9 millones en 2050, bajo un escenario en el que evolucione como un activo monetario no soberano, capturando entre el 5% y el 10% de las liquidaciones del comercio global y alrededor del 2,5% de las reservas de los bancos centrales.
Ese escenario implicaría una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 15% entre 2026 y 2050, pero no invalida la posibilidad de correcciones profundas en el camino.
Por ahora, el mercado parece atrapado entre narrativas de adopción a largo plazo y señales técnicas que apuntan a una fase de ajuste. La zona de los $90.000 sigue siendo un soporte psicológico clave, pero los gráficos sugieren que la presión bajista aún no ha dicho su última palabra.


