Bitcoin vuelve a cotizar con fuerza por encima de los $90.000, pero los datos muestran que no se trata de un repunte impulsado por la especulación extrema, sino de una dinámica mucho más controlada. Indicadores de derivados y métricas on-chain apuntan a una estructura considerada “saludable” por analistas del sector, con el protagonismo puesto en la demanda spot y no en el apalancamiento agresivo.
Una recuperación apoyada en demanda real
De acuerdo con análisis recientes del mercado, el avance del precio de BTC se produce en un contexto de expansión moderada, luego de un proceso de fuerte desapalancamiento registrado en diciembre. El llamado índice compuesto de presión de derivados —que integra métricas como open interest, momentum de precio y divergencias, calculadas mediante un Z-score de 90 días— volvió a terreno positivo tras semanas en niveles neutros o negativos.
Este repunte del indicador sugiere una mejora progresiva del sentimiento de mercado, pero sin alcanzar zonas históricamente asociadas a euforia. De hecho, los valores actuales permanecen claramente por debajo del umbral de +1,5, nivel que suele anticipar fases de exceso especulativo. En términos prácticos, el mercado está creciendo, pero sin señales de sobrecalentamiento.
Divergencia clave entre precio y derivados
Uno de los aspectos más relevantes del movimiento reciente es la divergencia negativa entre el precio y el open interest. Mientras Bitcoin subió con decisión durante la última semana, el crecimiento del interés abierto en derivados fue significativamente más lento. Este comportamiento contrasta con lo ocurrido a mediados de diciembre, cuando el apalancamiento aumentaba incluso con precios a la baja.
Este patrón indica que los traders no están persiguiendo el rally con capital prestado, una condición que históricamente ha estado asociada con tendencias alcistas más sostenibles. La lectura combinada de un índice compuesto positivo y una divergencia negativa entre precio y open interest refuerza la idea de que los compradores en el mercado spot están marcando el rumbo, reduciendo el riesgo de liquidaciones en cascada.
Desde el punto de vista estructural, esta configuración disminuye la probabilidad de correcciones abruptas provocadas por excesos de apalancamiento. Los riesgos, según el análisis, aparecerían si el open interest se acelera bruscamente sin un acompañamiento proporcional del precio, algo que por ahora no se observa.
Señales on-chain refuerzan el escenario
El análisis de la oferta on-chain respalda esta lectura. La cantidad de Bitcoin en exchanges cayó a su nivel más bajo desde 2018, con apenas 13,7% del suministro total alojado en plataformas de trading. Este descenso no responde a un evento puntual, sino a una tendencia de largo plazo.
En paralelo, los flujos netos muestran salidas sostenidas de BTC desde los exchanges, especialmente en fechas recientes como el 22 de diciembre y el 5 de enero. Menos monedas disponibles para la venta inmediata sugieren que los holders no están bajo presión vendedora, reforzando la narrativa de acumulación y confianza en el movimiento actual.
El conjunto de estos datos describe un mercado que avanza con participación gradual, menor dependencia del apalancamiento y señales claras de reducción de oferta líquida, un contexto que explica por qué este rebote de Bitcoin está siendo definido por analistas como estructuralmente sólido.


