Bitcoin volvió a protagonizar uno de los movimientos más abruptos del mes: un salto repentino de $3,000 el 17 de diciembre, que llevó el precio por encima de los $90,000, seguido de un desplome igualmente abrupto hacia los $86,000. En cuestión de horas, más de $320 millones en liquidaciones barrieron tanto a largos como a cortos, mientras el mercado absorbía un cambio de capitalización de casi $140 mil millones.
Sin embargo, lo que a simple vista parece un síntoma de apalancamiento fuera de control responde a otra dinámica. Los datos de Glassnode y las condiciones estructurales del mercado apuntan a un problema distinto: resistencia masiva por encima del precio, liquidez insuficiente para absorber grandes órdenes y un mercado de opciones que “encierra” el precio en un rango estrecho.
Un mercado atrapado bajo un techo pesado
Aunque el precio de Bitcoin logró defender brevemente los $85,000, la caída desde los máximos dejó un área de oferta densa. Más del 23.7% del suministro está bajo agua, y entre $93,000 y $120,000 se concentran STH (tenedores de corto plazo) dispuestos a vender en cada rebote para reducir pérdidas.
Este comportamiento es típico de ciclos anteriores: cuando el precio queda por debajo del costo de adquisición de millones de monedas, los rebotes no prosperan, ya que se encuentran con resistencia automática de vendedores presionados psicológicamente.
Los datos muestran:
6.7 millones de BTC se mantienen en pérdida.
El rango de pérdida se ha mantenido estable desde mediados de noviembre, indicando que los holders no han capitulado aún, pero soportan una presión creciente.
La oferta en pérdida perteneciente a STH está migrando hacia la categoría LTH, lo que históricamente precede movimientos de capitulación de mayor magnitud.
El riesgo adicional: si el precio perfora la zona del True Market Mean en $81,300, la cantidad de BTC en pérdida podría aumentar rápidamente, creando más presión vendedora.
El mito del “apalancamiento desbordado”
La violencia del movimiento del 17 de diciembre llevó a muchos analistas superficiales a hablar de un mercado sobreapalancado. Sin embargo, los datos contradicen la narrativa.
El open interest de futuros ha caído desde los máximos del ciclo.
Las tasas de financiamiento permanecieron neutras.
La volatilidad implícita en vencimientos cortos cayó después del FOMC, en lugar de incrementarse.
Esto indica que los traders no estaban elevando sus posiciones ni aumentando riesgo. De hecho, estaban reduciendo exposición.
El problema no fue la acumulación de apalancamiento, sino una condición mucho más frágil:
👉 poca liquidez + grandes vencimientos de opciones + oferta masiva por encima del precio.
En esas condiciones, cualquier liquidación actúa como chispa en un cuarto lleno de gasolina.
Las opciones: el verdadero candado del mercado
Los vencimientos masivos del 19 y 26 de diciembre explican gran parte de la acción reciente. Los dealers mantienen gamma positiva en ambos extremos, lo que los obliga a:
vender cuando el precio sube,
comprar cuando el precio baja.
Este comportamiento mecánico suprime la volatilidad y mantiene el precio atrapado entre niveles predecibles:
Soporte blando: $81,000–$82,000
Resistencia dominante: $93,000
Resistencia crítica: $101,500 (costo base STH)
Hasta que los vencimientos del 26 de diciembre desaparezcan, el mercado continuará actuando como si estuviera magnetizado.
Flujos spot: episodios, no tendencia
Las compras en el mercado spot continúan siendo puntuales:
Los episodios de CVD positivo en Coinbase muestran demanda estadounidense,
pero Binance y el agregado global siguen inestables.Los flujos corporativos no son constantes ni suficientes para absorber oferta.
La falta de compradores estructurales significa que cualquier rebote depende más de la ausencia de ventas que de la entrada de capital fresco.
No es un mercado apalancado, es un mercado restringido
El violento movimiento del 17 de diciembre no refleja un exceso de riesgo. Refleja un mercado:
oprimido por una de las zonas de resistencia más grandes del ciclo,
con liquidez reducida,
y un ecosistema de opciones que actúa como camisa de fuerza.
Hasta que los vencimientos de diciembre se despejen y la liquidez se normalice, Bitcoin seguirá atrapado en un rango definido por fuerzas mecánicas más que por sentimiento o narrativa.


