La Comisión Nacional de Valores (CNV) de Argentina intimó al cese inmediato de la oferta, promoción e intermediación del activo virtual ARGt, al considerar que su esquema incorporaba una expectativa de rendimiento propia de un contrato de inversión. Según el organismo, ese diseño lo acerca a la categoría de valor negociable sujeto al régimen de oferta pública, lo que exige autorización previa.
La medida fue anunciada el 12 de marzo de 2026 y se apoya en el análisis de comunicaciones públicas donde se promocionaban retornos vinculados a ARGt, incluso con referencias a tasas de hasta 32% TNA. Para la CNV, no se trataba simplemente de una stablecoin referenciada al peso argentino, sino de un instrumento con una promesa o expectativa de rendimiento que debía examinarse bajo la normativa del mercado de capitales.
En su comunicación oficial, la CNV explicó que cuando un activo virtual reúne los elementos de un contrato de inversión —aporte de capital, emprendimiento común y expectativa de beneficios derivados del esfuerzo de terceros— puede quedar alcanzado por los criterios del llamado Howey Test y, en consecuencia, ser tratado como valor negociable. Bajo esa lectura, el regulador sostuvo que el caso de ARGt encuadraría dentro del artículo 2 de la Ley 26.831 de Mercado de Capitales.
El punto más sensible del expediente no fue únicamente la paridad 1:1 con el peso, sino el componente de rendimiento pasivo asociado a la tenencia del activo. De acuerdo con la resolución, la CNV concluyó que ese rendimiento era un elemento estructural de la propuesta y no un aspecto accesorio, por lo que la operatoria descrita podía interpretarse como una canalización de fondos hacia un esquema administrado por terceros con expectativa de ganancia.
La resolución identifica además a BELO Argentina S.A., inscripta como PSAV ante la CNV, y a TWIN / TWIN FINANCE como las entidades intimadas. El regulador ordenó a BELO cesar de inmediato en todo el territorio argentino el listado, negociación, ofrecimiento o intermediación de ARGt, mientras que a TWIN / TWIN FINANCE le exigió frenar toda actividad de emisión, promoción o difusión de instrumentos que pudieran constituir valores negociables sin autorización.
Dentro del expediente, BELO habría argumentado que ARGt era una stablecoin vinculada al peso argentino y que su respaldo incluía una combinación de activos financieros y saldos líquidos, entre ellos títulos en pesos, cauciones bursátiles, fondos comunes de inversión, disponibilidades en moneda local y extranjera, además de stablecoins como USDT y USDC y posiciones en protocolos DeFi. Sin embargo, la CNV entendió que esa estructura no desactiva el análisis regulatorio cuando existe una promesa de rentabilidad hacia el público.
Otro elemento que pesó en la decisión fue la transparencia informativa. En la resolución se señala que no se encontró públicamente un registro corporativo suficientemente preciso sobre TWIN FINANCE ni un white paper o documento equivalente de ARGt que cumpliera con los requisitos exigidos por la normativa aplicable a los proveedores de servicios de activos virtuales.
Más allá del caso puntual, la decisión deja una señal regulatoria importante para el ecosistema cripto argentino: no toda stablecoin será automáticamente tratada como valor negociable, pero una stablecoin con rendimiento sí puede entrar en esa categoría si su diseño se asemeja a un contrato de inversión. La propia CNV remarcó en la resolución que una stablecoin sin promesa de rendimiento ni derechos económicos adicionales, en principio, puede quedar dentro del régimen general de activos virtuales sin requerir autorización de oferta pública.
El mensaje de fondo es claro. En Argentina, la frontera entre un activo digital usado como medio de pago o preservación de valor y un instrumento financiero regulado dependerá cada vez más de su sustancia económica y no solo de su etiqueta tecnológica. Para el mercado, el caso ARGt introduce un precedente relevante: cuando el lenguaje comercial incorpora rendimiento, tasa fija o expectativa de ganancia, la discusión deja de ser puramente cripto y pasa de lleno al terreno del mercado de capitales

