Zcash atraviesa uno de los episodios institucionales más delicados de su historia tras la renuncia en bloque del equipo central que desarrollaba el protocolo, en medio de una disputa de gobernanza con la entidad que supervisa a su principal organización técnica.
La dimisión afecta al equipo de la Electric Coin Company (ECC), responsable del desarrollo principal de la red, y se produce luego de cambios abruptos en las condiciones laborales impuestos por el directorio de Bootstrap, la fundación sin fines de lucro que gobierna a ECC y apoya el ecosistema Zcash.
Una ruptura institucional sin impacto técnico inmediato
En un comunicado publicado en X, el CEO de ECC, Josh Swihart, afirmó que todo el equipo fue “constructivamente despedido”, una figura del derecho laboral estadounidense que describe situaciones en las que las condiciones de trabajo se vuelven tan hostiles o inviables que fuerzan la renuncia del personal.
Según Swihart, una mayoría del directorio —entre ellos figuras relevantes del ecosistema— tomó decisiones que entraron en conflicto directo con la misión original de Zcash, dificultando que el equipo pudiera cumplir sus funciones “de forma efectiva y con integridad”.
Pese a la magnitud del quiebre organizacional, el ejecutivo subrayó un punto clave: el protocolo Zcash no se ve afectado a nivel técnico, y la red continúa operando con normalidad. La arquitectura blockchain, el consenso y las reglas del sistema permanecen intactas.
El equipo planea continuar fuera de ECC
Lejos de abandonar el proyecto, los desarrolladores anunciaron que están en proceso de crear una nueva empresa desde la cual planean continuar el mismo trabajo de desarrollo que venían realizando hasta ahora. Este movimiento abre interrogantes sobre la futura coordinación entre entidades, financiamiento del desarrollo y legitimidad institucional dentro del ecosistema Zcash.
El episodio reaviva el debate en torno a modelos de gobernanza en blockchains, especialmente en proyectos donde coexisten fundaciones, empresas privadas y comunidades abiertas. La tensión entre control institucional y autonomía técnica vuelve a quedar en primer plano.
Presión adicional sobre el precio de ZEC
La crisis llega en un momento sensible para ZEC, el token nativo de la red. Tras pasar buena parte de 2025 en consolidación lateral, el activo protagonizó un rally explosivo en la segunda mitad del año, superando los $200 en octubre y alcanzando posteriormente niveles superiores a $600, algo que no ocurría desde hacía casi siete años.
Ese movimiento permitió que ZEC ingresara nuevamente al top 20 de criptomonedas por capitalización de mercado. Sin embargo, el impulso se revirtió con el enfriamiento del mercado cripto en general.
En los últimos siete días, ZEC cayó cerca de un 17%, afectado tanto por la corrección global del mercado como por la incertidumbre generada por la disputa de gobernanza. Actualmente, el precio se mantiene por encima de los $400, con una volatilidad elevada.
Gobernanza bajo escrutinio en proyectos de privacidad
El caso de Zcash expone una vez más que, en el ecosistema cripto, los riesgos no son solo técnicos o de mercado, sino también institucionales y humanos. Mientras la red sigue operando sin interrupciones, el foco se traslada ahora a cómo se reorganizará el desarrollo, qué rol tendrá la nueva entidad anunciada por los desarrolladores y de qué forma la comunidad y los inversionistas procesarán este quiebre interno en uno de los proyectos históricos de privacidad en blockchain.


