Los ETFs de Ethereum y Solana registraron volúmenes de negociación sin precedentes en los primeros días de 2026, una señal clara de que el interés institucional por los activos digitales continúa ampliándose y sofisticándose.
Volumen récord en los ETFs de Ethereum
De acuerdo con datos recientes de firmas de análisis on-chain, los fondos cotizados en bolsa (ETFs) de Ethereum alcanzaron algunos de sus mayores volúmenes diarios de negociación durante los primeros días de enero. En particular, las sesiones del 2 y 5 de enero destacaron como las más activas, excluyendo un evento atípico observado a finales de agosto.
A diferencia de los picos aislados que suelen aparecer como reacción a movimientos puntuales del mercado, el comportamiento actual refleja un incremento sostenido de la actividad, extendido por varias semanas. Este patrón suele interpretarse como una señal de maduración del mercado, ya que indica participación constante en lugar de flujos especulativos de corto plazo.
Si bien el precio de ETH continúa mostrando una fuerte correlación con la tendencia general de Bitcoin, el crecimiento estable del volumen en los ETFs sugiere un interés estructural que se diferencia de los episodios de euforia que suelen coincidir con techos locales de precio.
Solana acelera pese a su corta historia en ETFs
El dinamismo no se limitó a Ethereum. Los ETFs de Solana también mostraron una aceleración notable en su actividad, a pesar de contar con un historial de negociación mucho más corto. Según los datos disponibles, estos productos alcanzaron un récord de aproximadamente 220 millones de dólares en volumen diario, superando ampliamente el máximo previo de 122 millones registrado apenas días después de su lanzamiento.
Este aumento coincidió con la recuperación del precio de SOL por encima de los $140, nivel que no se veía desde hacía cerca de cuatro semanas. En el caso de ETFs recientemente lanzados, los analistas destacan que los récords de volumen en etapas posteriores —y no en los primeros días— suelen ser más relevantes, ya que pueden indicar expansión de liquidez y adopción progresiva por parte de inversores más amplios.
El contexto también incluye señales de creciente interés institucional en productos cripto más allá de Bitcoin y Ethereum. En ese sentido, la presentación de documentos por parte de Morgan Stanley para un ETF vinculado a Solana habría contribuido a aumentar la atención sobre vehículos de inversión centrados en SOL.
Bitcoin registra su primer retroceso en ETFs
En contraste, los ETFs spot de Bitcoin mostraron un comportamiento distinto al iniciar el año. El 6 de enero se registró el primer flujo neto negativo de 2026, con salidas por alrededor de 243 millones de dólares, tras un breve período de entradas sólidas en los primeros días del año.
Durante las dos primeras jornadas de negociación de enero, los ETFs de Bitcoin habían captado cerca de $471 millones y $700 millones, respectivamente, impulsados por un repunte del precio de BTC hasta la zona de los $95.000. Sin embargo, este retroceso se produjo luego de un mes previo marcado mayormente por salidas, en un contexto donde Bitcoin había tenido dificultades para sostenerse por encima de los $90.000.
La combinación de flujos divergentes entre Bitcoin, Ethereum y Solana sugiere que el capital institucional comienza a diversificarse dentro del ecosistema cripto, utilizando los ETFs como vía principal de exposición regulada a distintos activos digitales.


