¿Puede una operación de fraude basada en criptomonedas sostenerse durante años con apoyo político y apariencia empresarial legítima? Para las autoridades chinas, el caso de Chen Zhi ofrece una respuesta inquietante.
El presunto cerebro detrás de una de las mayores redes de estafas digitales del sudeste asiático fue extraditado esta semana desde Camboya a China, tras una operación coordinada entre ambos gobiernos. Chen Zhi está acusado de dirigir un imperio de ciberfraude y estafas con criptomonedas que habría generado miles de millones de dólares mediante esquemas conocidos como pig butchering.
De magnate respetado a capo del cibercrimen
Hasta hace poco, Chen Zhi era una figura influyente en Camboya. Nacido en China pero con ciudadanía camboyana, ostentaba el título honorífico de neak okhna (“lord”) y mantenía vínculos directos con el poder político, actuando como asesor tanto del actual primer ministro Hun Manet como de su padre, el exmandatario Hun Sen.
Bajo esa fachada, construyó un conglomerado empresarial que abarcaba banca, bienes raíces y servicios financieros, al tiempo que desarrollaba una intensa actividad filantrópica. Durante la pandemia, llegó a donar USD 3 millones para la compra de vacunas contra la COVID-19, gesto públicamente agradecido por el gobierno camboyano.
Washington y Pekín lo investigaban por fraude cripto
Pese a su imagen pública, autoridades de Estados Unidos y China investigaban a Chen desde hace años por juego online ilegal, lavado de dinero y estafas financieras basadas en criptomonedas. En octubre, Washington y Londres lo sancionaron por presuntamente liderar una operación de ciberfraude transnacional que empleaba a cientos de personas, muchas de ellas víctimas de trata, obligadas a estafar a usuarios de todo el mundo.
El Departamento de Justicia estadounidense lo señaló como el “arquitecto de un imperio de fraude digital”, acusándolo de conspiración para cometer wire fraud y lavado de dinero. Según los fiscales, las operaciones estaban vinculadas al decomiso de 127.271 bitcoins, valorados en más de USD 11.000 millones a precios actuales.
Extradición, liquidación bancaria y golpe al conglomerado
Las autoridades chinas confirmaron que Chen Zhi fue extraditado desde Camboya y difundieron un video en el que se lo ve esposado y con la cabeza cubierta, escoltado por agentes armados al descender de un avión de China Southern Airlines. El Ministerio de Seguridad Pública calificó el operativo como un “logro significativo en la cooperación policial China-Camboya”.
🇨🇳 | Chen Zhi, el sujeto que ganó unos 75.000.000.000 de dólares con estafas de criptomonedas y demás, fue extraditado de Camboya a China.
El gobierno chino publicó imágenes de su arresto y lo está tratando como si fuera Bin Laden. pic.twitter.com/WcebORpjCf
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) January 9, 2026
Horas antes, el gobierno camboyano había anunciado la liquidación de Prince Bank, entidad fundada por Chen y subsidiaria de Prince Holding Group, uno de los mayores conglomerados del país. Estados Unidos sostiene que el grupo funcionó como pantalla corporativa de una de las mayores organizaciones criminales transnacionales de Asia.
China anticipó que emitirá órdenes de captura contra otros miembros clave de la red, mientras que Camboya afirmó haber detenido y extraditado a otros dos ciudadanos chinos vinculados al caso.
El modelo de las estafas “pig butchering”
De acuerdo con fiscales estadounidenses, Chen supervisaba complejos cerrados en Camboya donde trabajadores forzados ejecutaban estafas cripto de largo plazo. En estos esquemas, las víctimas son contactadas por redes sociales o apps de mensajería, se construye una relación de confianza y luego se las induce a invertir en plataformas falsas de trading o крипtomonedas, antes de vaciar sus fondos.
Organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional, han identificado al menos 53 centros de estafa en Camboya, denunciando prácticas sistemáticas de trabajo forzado, tortura y esclavitud moderna. Se estima que decenas de miles de personas participan en esta industria multimillonaria, algunas de forma voluntaria y otras bajo coerción.
Presión internacional y cambio de escenario
Expertos en crimen transnacional señalan que la extradición de Chen Zhi marca un punto de inflexión, producto de meses de presión internacional sobre Camboya para actuar contra oligarcas vinculados a estafas digitales. No obstante, organizaciones de derechos humanos advierten que sin supervisión sostenida, el ecosistema de fraude cripto en la región podría reconfigurarse en lugar de desaparecer.
El caso refuerza una advertencia clave para el ecosistema cripto global: la combinación de activos digitales, anonimato y estructuras corporativas opacas sigue siendo un terreno fértil para el crimen organizado, cuando no existe cooperación internacional efectiva ni controles regulatorios sólidos.


