La publicación de los Nvidia resultados trimestrales volvió a sacudir los mercados globales y, esta vez, el impacto se extendió de inmediato al ecosistema cripto. Tras una jornada marcada por la volatilidad, Bitcoin (BTC) logró rebotar desde los 89.000 dólares hasta los 90.000 dólares en cuestión de minutos, coincidiendo con el sólido informe financiero presentado por Nvidia, líder indiscutido del sector de semiconductores y fuerza dominante en inteligencia artificial.
La compañía reportó ingresos de 57.000 millones de dólares en el tercer trimestre, superando cómodamente los 55.200 millones esperados por los analistas. Además, emitió una guía aún más robusta para el cuarto trimestre, proyectando ingresos entre 63.700 y 66.300 millones, una señal inequívoca de que la demanda por sus GPU y soluciones de data center sigue en pleno auge global.
El mercado reaccionó de inmediato: las acciones de Nvidia subieron 4% en el after hours, impulsando simultáneamente a los principales índices estadounidenses. El S&P 500 repuntó un 0,3%, mientras que el Nasdaq avanzó un 0,5%. En el ecosistema cripto, Bitcoin dejó atrás una caída intradía que lo había llevado por debajo de los 90.000 dólares, recuperando terreno durante la llamada con inversores.
Nvidia: un motor que arrastra a los mercados globales
El crecimiento de Nvidia en los últimos años se ha convertido en un termómetro del apetito global por riesgo. Su dominio en infraestructura de inteligencia artificial la transformó en uno de los pilares del actual ciclo de expansión tecnológica. Por eso, cada informe trimestral no solo afecta al sector tecnológico, sino que también modula el sentimiento de mercado en general.
La compañía reportó además un margen bruto ajustado del 73,6%, evidencia del poder de fijación de precios de sus productos. Su segmento de centros de datos, impulsado por la explosión de IA generativa, alcanzó ingresos por 51.200 millones de dólares, muy por encima de los estimados.
En un clima de incertidumbre económica, los números de Nvidia funcionan como un faro: si la demanda por GPUs sigue tan sólida, significa que empresas, instituciones y proveedores cloud continúan ampliando inversiones en inteligencia artificial, lo que envía un mensaje claro a los mercados de renta variable y activos digitales.
Bitcoin reacciona: del desplome al rebote
Horas antes del anuncio, Bitcoin había mostrado debilidad, rompiendo temporalmente la barrera de los 89.000 dólares en medio de salidas institucionales, bajo volumen y tensiones macroeconómicas. Sin embargo, la publicación del informe de Nvidia reavivó el apetito por activos de riesgo, favoreciendo una recuperación inmediata en BTC.
La reacción no es casual:
Un mejor entorno para acciones de crecimiento suele correlacionar con un mayor apetito por activos volátiles como Bitcoin.
La liquidez adicional derivada del optimismo bursátil tiende a filtrarse hacia el mercado cripto.
Nvidia actúa como proxy de la narrativa tecnológica dominante, lo que beneficia activos percibidos como innovación financiera.
Mientras Bitcoin lucha por consolidarse nuevamente en la zona de los 90.000 dólares, la influencia de los resultados de Nvidia mostró la interconexión creciente entre mercados tradicionales y el ecosistema digital.
¿Qué significa para el mercado cripto?
Aunque el repunte de Bitcoin tras las cifras de Nvidia fue inmediato, persisten desafíos en el corto plazo:
La presión de ventas institucionales continúa afectando a ETFs spot.
La liquidez global permanece ajustada.
El sentimiento sigue dominado por el miedo, según indicadores como el Crypto Fear & Greed.
Aun así, el rendimiento de Nvidia envía un mensaje clave: el ciclo tecnológico sigue vigente, y cuando la narrativa de crecimiento se fortalece, Bitcoin y las criptomonedas tienden a beneficiarse indirectamente.
Si los próximos meses confirman una recuperación en los sectores de IA, cloud computing y semiconductores, la correlación positiva con BTC podría intensificarse, ofreciendo una base más sólida para un rebote sostenido.


