La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro desató una nueva controversia en torno a los mercados de predicción cripto, luego de que un trader obtuviera más de USD 400.000 en menos de 24 horas apostando a su salida del poder.
El episodio reactivó el debate regulatorio en Estados Unidos. El congresista Ritchie Torres anunció que presentará la Public Integrity in Financial Prediction Markets Act of 2026, un proyecto que busca frenar posibles casos de insider trading en plataformas de predicción vinculadas a resultados políticos y decisiones gubernamentales.
Un trade que encendió las alarmas
Según reportes de prensa, una cuenta creada a finales de diciembre en Polymarket realizó solo cuatro apuestas, todas relacionadas con una intervención de Estados Unidos en Venezuela. El trader destinó alrededor de USD 32.500 a contratos que anticipaban que Maduro estaría “fuera” antes del 31 de enero, comprando participaciones a USD 0,07, cuando la probabilidad implícita era mínima.
Tras confirmarse la captura del mandatario venezolano el sábado por la mañana, esas participaciones se liquidaron cerca de USD 1 cada una, generando un retorno superior al 1.200% en menos de un día. Datos citados por medios estadounidenses indican que el mercado comenzó a moverse al alza horas antes del anuncio oficial del presidente Donald Trump, un detalle que intensificó las sospechas.
Información no pública y blockchain
La iniciativa legislativa impulsada por Torres apunta directamente a un vacío regulatorio: el uso potencial de información material no pública en mercados construidos sobre infraestructura blockchain, donde los contratos se liquidan de forma automática y transparente, pero el origen de la información del trader no siempre es verificable.
El proyecto buscaría prohibir a funcionarios electos, designados políticos y empleados del poder ejecutivo operar contratos de predicción relacionados con políticas públicas o eventos políticos cuando, por sus funciones, puedan acceder a datos sensibles antes que el mercado.
Desde Kalshi, otra de las principales plataformas del sector, señalaron públicamente que sus reglas internas ya prohíben el trading con información privilegiada por parte de insiders o tomadores de decisiones, aunque el marco legal federal aún no es uniforme para todo el ecosistema.
Señales “alternativas” y especulación
El caso también reavivó una narrativa conocida en los mercados: el uso de indicadores no convencionales. Un operador afirmó en redes sociales haber ganado USD 80.000 apostando a la captura de Maduro tras detectar un aumento inusual de pedidos nocturnos en locales de Domino’s Pizza cercanos al Pentágono, un supuesto proxy informal de mayor actividad militar.
Aunque este tipo de señales circulan desde hace años entre analistas y traders, su mención pública añade presión sobre plataformas que combinan datos abiertos, mercados financieros y eventos políticos en tiempo real.
Conflictos de interés y escrutinio político
El debate se intensifica por los vínculos entre figuras políticas y estas plataformas. Donald Trump Jr. mantiene roles de asesoría tanto en Kalshi como en Polymarket, esta última tras una inversión de ocho cifras realizada por su firma de capital de riesgo. Si bien no existen acusaciones directas, la superposición entre política, capital y mercados de predicción cripto refuerza los llamados a una regulación más estricta.
Hasta el momento, ni la oficina de Torres ni Polymarket ofrecieron comentarios oficiales adicionales. Con el foco puesto en la integridad de los mercados descentralizados, el caso Maduro se perfila como un precedente clave para definir cómo se regularán las apuestas políticas sobre blockchain en los próximos años.

