XRP se ha convertido en el activo con mejor desempeño entre las diez principales criptomonedas por capitalización al comenzar 2026, destacándose en un mercado que, si bien muestra signos de recuperación general, avanza a un ritmo más moderado en sus líderes tradicionales. Desde el inicio del año, XRP acumula una suba cercana al 28%, alcanzando los 2,37 dólares, su nivel más alto desde noviembre de 2025, mientras Bitcoin y Ethereum registran avances inferiores al 10% en el mismo período.
Este comportamiento no solo refleja un rebote técnico o un movimiento especulativo de corto plazo, sino que evidencia una rotación de capital específica hacia el ecosistema de XRP, impulsada por factores estructurales que combinan demanda regulada, cambios en la liquidez on-chain y una configuración técnica favorable.
El rol clave de los ETF en la dinámica del precio
Uno de los motores centrales del rally ha sido la absorción sostenida de capital por parte de los ETF spot de XRP en Estados Unidos. Desde su lanzamiento a mediados de noviembre, estos productos no han registrado jornadas netas de salida, extendiendo una racha de flujos positivos que se mantuvo incluso durante la transición hacia el nuevo año.
En las dos primeras ruedas de 2026, los cinco ETF vinculados al token captaron cerca de 60 millones de dólares adicionales, llevando las entradas acumuladas por encima de los 1.000 millones. Esta cifra adquiere mayor relevancia al observar la evolución histórica: durante todo 2024, los productos de inversión ligados a XRP habían atraído unos 608 millones de dólares, mientras que en 2025 ese monto se multiplicó hasta rondar los 3.690 millones.
La aceleración en los primeros días de 2026 sugiere que el interés institucional no solo persiste, sino que se intensifica. Además, los volúmenes diarios registrados por estos ETF indican que no se trata de posiciones marginales o exploratorias, sino de asignaciones activas dentro de carteras reguladas.
Menor oferta disponible y sensibilidad a la demanda
En paralelo al crecimiento de la demanda, el mercado enfrenta un ajuste en el lado de la oferta. Los datos on-chain muestran que la cantidad de XRP mantenida en exchanges centralizados cayó a mínimos de varios años, una señal que históricamente se asocia con una menor presión vendedora inmediata.
La combinación de menos tokens disponibles en los libros de órdenes y compras consistentes desde vehículos institucionales genera un entorno propenso a movimientos amplificados. Cada nuevo impulso de demanda encuentra un mercado más “liviano”, donde pequeñas variaciones pueden traducirse en desplazamientos de precio más significativos.
Este fenómeno se ve reforzado por un comportamiento inusual en la liquidez. Lejos de contraerse durante la suba, como suele ocurrir en rallies impulsados por euforia minorista, la liquidez en el DEX del XRP Ledger se expandió de forma marcada, alcanzando niveles cercanos a los 173.000 millones de dólares. Este incremento sugiere la participación activa de proveedores de liquidez de gran escala, capaces de sostener profundidad de mercado incluso en escenarios de volatilidad.
Un mercado más atractivo para grandes jugadores
El aumento sostenido de la liquidez no solo mejora la eficiencia del mercado, sino que también reduce el impacto de órdenes de gran tamaño. En la práctica, esto convierte a XRP en un activo más atractivo para rebalances institucionales, ya que permite ejecutar operaciones significativas sin distorsionar el precio de forma abrupta.
La secuencia de picos de liquidez observada desde mediados de diciembre apunta a la entrada de actores con infraestructura y horizontes de inversión más largos, lo que contribuye a estabilizar el movimiento y a diferenciarlo de subas puramente especulativas.
Señales técnicas que refuerzan el movimiento
Desde el punto de vista técnico, el avance de XRP no se produjo de manera desordenada. El quiebre de una estructura de cuña descendente actuó como señal de reversión alcista, atrayendo tanto compras direccionales como cierres forzados de posiciones bajistas.
Durante el impulso hacia los 2,37 dólares, se liquidaron cerca de 5,8 millones de dólares en posiciones cortas, lo que añadió combustible al movimiento. A esto se sumó el cruce del Taker Buy Ratio por encima de 0,5, un indicador que refleja que los compradores están tomando la iniciativa y ejecutando órdenes al precio de mercado, en lugar de esperar retrocesos.
La actividad en la red respalda esta lectura. El volumen de transacciones en el DEX del XRPL se acercó a las 900.000 operaciones, mostrando que la liquidez añadida está siendo utilizada activamente y no permanece ociosa.
Derivados y expectativas hacia adelante
El optimismo también se trasladó al mercado de derivados. El interés abierto en futuros de XRP se aproximó a los 4.500 millones de dólares, el nivel más alto desde noviembre, lo que indica un aumento en la participación y en las expectativas de continuidad del movimiento.
Sin embargo, este crecimiento del apalancamiento introduce un factor de cautela. Si bien refuerza la narrativa alcista, también eleva la sensibilidad del precio ante correcciones abruptas en caso de cambios en el flujo de capital.
Un inicio de año que redefine el mapa
El desempeño de XRP en los primeros compases de 2026 plantea un escenario distinto al observado en ciclos anteriores, donde Bitcoin y Ethereum concentraban la mayor parte de la atención. La combinación de ETF activos, reducción de oferta disponible y mejoras estructurales en la liquidez posiciona al token como uno de los protagonistas del inicio de año.
Resta observar si esta rotación de capital se consolida como una tendencia de mediano plazo o si dará paso a una redistribución más amplia dentro del mercado cripto. Por ahora, XRP ha logrado algo poco frecuente: liderar el tablero no por narrativa, sino por una convergencia clara de flujos, datos on-chain y señales técnicas.


