En términos simples, el mercado intentó seguir cayendo… y encontró resistencia.
La pregunta ahora es inevitable:
¿es este el piso definitivo o simplemente una pausa dentro de una tendencia bajista mayor?
Cómo llegamos hasta acá
Para entender el momento actual hay que mirar el proceso completo.
Durante los últimos meses, Ethereum perdió niveles importantes, especialmente la zona de los 3.000 dólares. Ese quiebre marcó un cambio claro: lo que parecía una corrección controlada pasó a convertirse en una caída más profunda.
El precio empezó a moverse con rapidez hacia abajo, sin detenerse demasiado en zonas donde antes encontraba compradores. Cuando un mercado atraviesa así niveles previos, el mensaje es claro: todavía no encontró un lugar donde sentirse cómodo.
Ese desplazamiento terminó llevando a Ethereum hacia el área de los 1.600 dólares, un nivel que ya aparecía como referencia importante en el mapa técnico.
La señal que cambió el ritmo
Esta semana ocurrió algo distinto.
El precio cayó con fuerza hasta esa zona baja, pero luego rebotó antes del cierre. Es como si los vendedores empujaran el mercado hacia abajo, pero al final del día aparecieran compradores dispuestos a tomar el control.
Eso es relevante porque muestra que, al menos en el corto plazo, hubo demanda real.
Además, el movimiento vino acompañado de mayor actividad. Cuando un freno aparece junto con más participación, suele indicar que algo empieza a cambiar.
Pero hay que ser claros: una señal aislada no alcanza para hablar de recuperación.
Lo que todavía no cambió
A pesar del rebote, Ethereum sigue lejos de los niveles que perdió en las semanas anteriores. No recuperó los 3.000 dólares ni mostró todavía una estructura clara de estabilización.
En los mercados bajistas es normal ver rebotes fuertes. Después de una caída intensa, muchos vendedores toman ganancias y algunos compradores aprovechan los precios más bajos. Eso puede generar movimientos bruscos hacia arriba… que luego vuelven a frenarse.
Por eso la diferencia clave no está en una sola vela o en un solo día, sino en lo que ocurra después.
Qué esperamos para hablar de piso
Un piso sólido no se construye en horas. Generalmente necesita:
- Tiempo.
- Varias semanas sin hacer nuevos mínimos.
- Intentos de caída que fracasan.
- Recuperación sostenida de niveles importantes.
Por ahora, Ethereum mostró el primer gesto de defensa en la zona proyectada. Pero todavía debe demostrar que puede sostener ese freno.
Si el rebote gana fuerza y el precio logra estabilizarse por encima de los 2.200–2.400 dólares, el panorama podría empezar a cambiar. Si, en cambio, el movimiento pierde impulso y vuelve a caer, la zona de 1.600 seguirá siendo el punto crítico a vigilar.
Ethereum dejó atrás la caída libre, pero todavía no confirmó que haya terminado de caer.
El mercado dio su primera señal de resistencia en niveles bajos. Ahora necesita tiempo y continuidad para probar que no se trata solo de un rebote pasajero.

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