Esa es la pregunta que volvió a poner sobre la mesa Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, al advertir que la industria cripto aún no ha resuelto fallas estructurales clave en el diseño de stablecoins verdaderamente resilientes.
We need better decentralized stablecoins. IMO three problems:
1. Ideally figure out an index to track that’s better than USD price
2. Oracle design that’s decentralized and is not capturable with a large pool of money
3. Solve the problem that staking yield is competition…— vitalik.eth (@VitalikButerin) January 11, 2026
En una publicación reciente, Buterin evitó promocionar proyectos específicos y optó por una crítica directa a los modelos actuales, señalando que muchos sistemas dependen de mecanismos que podrían romperse bajo presión económica, política o técnica. Su análisis se centró en tres áreas que, a su juicio, siguen sin una solución sólida dentro del ecosistema blockchain.
El anclaje al dólar como punto débil
El primer problema identificado es la dependencia casi absoluta del dólar estadounidense como referencia de valor. Aunque Buterin reconoce que este anclaje es práctico en el corto plazo, cuestiona su viabilidad a largo plazo para sistemas que buscan resistir shocks macroeconómicos y geopolíticos.
Desde su perspectiva, incluso una inflación moderada puede erosionar la utilidad de un peg al dólar con el paso del tiempo. Como alternativa teórica, planteó que futuras stablecoins podrían vincularse a índices de precios más amplios o a métricas de poder adquisitivo, en lugar de depender de una sola moneda nacional.
Oráculos: el talón de Aquiles técnico
El segundo eje del análisis apunta a los oráculos, los sistemas que alimentan a los smart contracts con datos del mundo real, como precios de activos. Buterin advirtió que si un oracle puede ser manipulado por un actor con suficiente capital, todo el protocolo queda expuesto.
Cuando los oráculos son débiles, explicó, los protocolos terminan defendiéndose con incentivos económicos en lugar de garantías técnicas. En la práctica, eso implica diseñar sistemas donde atacar resulta más caro que el valor total bloqueado, lo que suele traducirse en comisiones elevadas, inflación del token o concentración de poder en la gobernanza. Este enfoque refuerza lo que Buterin ha criticado históricamente como “gobernanza financiarizada”, donde la seguridad depende más del dinero que del diseño.
El conflicto silencioso del staking
El tercer punto aborda una tensión menos visible: el staking yield. En Ethereum, el staking permite obtener rendimiento al bloquear ETH para asegurar la red. Cuando una stablecoin está respaldada por ETH en staking, surge un conflicto directo: el rendimiento del colateral compite con el retorno que el usuario podría obtener por otros medios.
Según Buterin, esto lleva a que los tenedores de stablecoins acepten rendimientos implícitamente más bajos, un resultado que calificó como ineficiente. Para ilustrar lo limitado del espacio de soluciones, mencionó tres vías teóricas: reducir drásticamente el rendimiento del staking, crear nuevos mecanismos de staking con menor riesgo o trasladar parte del riesgo a los propios usuarios de la stablecoin. Ninguna, subrayó, es una solución ideal.
Slashing y riesgos sistémicos
Un elemento central del análisis fue el slashing, el sistema de penalizaciones a validadores que incumplen reglas o quedan fuera de línea. Buterin remarcó que este riesgo suele subestimarse, ya que no solo aplica a conductas maliciosas, sino también a fallos operativos o conflictos de censura a nivel de red.
Estas penalizaciones pueden reducir el valor del colateral en staking, convirtiéndolo en una base inestable para respaldar stablecoins, especialmente en escenarios de estrés extremo.
Colateral dinámico en mercados volátiles
Finalmente, Buterin insistió en que las stablecoins descentralizadas no pueden operar con niveles de colateral fijos. En caídas bruscas del mercado, los sistemas deben ser capaces de reajustar su respaldo en tiempo real para mantener la solvencia. Sin estos mecanismos dinámicos, el riesgo de perder el peg aumenta significativamente durante episodios de alta volatilidad.
El diagnóstico de Buterin deja en claro que, pese a los avances del sector, el diseño de stablecoins descentralizadas sigue enfrentando desafíos fundamentales. En un contexto donde estos activos ganan peso en pagos, DeFi y finanzas globales, las advertencias apuntan a un debate técnico que aún está lejos de cerrarse.

