Un nuevo borrador bipartidista del Senado traza una línea clara: prohibir recompensas por mantener saldos inactivos de payment stablecoins, pero permitir incentivos ligados a actividad. El texto adelanta el rumbo regulatorio de Washington de cara al debate formal en comisión.
Un giro clave en la estructura de mercado cripto
El presidente del Comité Bancario del Senado, Tim Scott, presentó una versión “negociada” del proyecto de estructura de mercado que busca destrabar uno de los puntos más sensibles entre bancos y empresas cripto. La redacción establece que los proveedores de servicios de activos digitales no podrán pagar intereses o yields simplemente por custodiar stablecoins en cuentas de usuarios.
La excepción es precisa: se habilitan recompensas basadas en acciones del usuario, como realizar transacciones, staking, proveer liquidez o aportar colateral. Es decir, incentivos por actividad económica verificable, no por balances ociosos.
El compromiso detrás del nuevo lenguaje
La fórmula refleja un punto medio impulsado por la senadora demócrata Angela Alsobrooks. Bajo esta propuesta, una plataforma puede ofrecer beneficios si el cliente interactúa con el mercado (por ejemplo, al vender o usar sus stablecoins), pero queda vedado premiar la tenencia pasiva.
Bancos vs. cripto: el choque por los incentivos
Las stablecoins se convirtieron en el principal foco de fricción tras la aprobación de la GENIUS Act en julio de 2025. Los bancos sostienen que aquella ley dejó lagunas que permitirían retornos “tipo interés”, incrementando riesgos de liquidez. Si bien la norma prohíbe a los emisores pagar interés directo, no limita a terceros —como exchanges— a ofrecer recompensas.
Del lado cripto, las empresas alegan que el tema ya fue resuelto y acusan a la banca de frenar la competencia. De hecho, Coinbase advirtió que retiraría su apoyo al proyecto si el Congreso avanza más allá de mayores divulgaciones para restringir agresivamente los programas de recompensas.
Salvaguardas para desarrolladores y código abierto
El borrador también integra una medida bipartidista de Cynthia Lummis y Ron Wyden destinada a proteger a desarrolladores de software e infraestructura. La cláusula evita que quienes crean o mantienen código sean tratados como intermediarios financieros por ese solo hecho, un alivio para el open source que temía cargas regulatorias desproporcionadas.
El tema ausente: ética y vínculos políticos
El texto difundido no aborda las preocupaciones éticas vinculadas a los negocios cripto del presidente Donald Trump y su familia. Estimaciones públicas cifraron en unos 620 millones de dólares los ingresos asociados a emprendimientos del ecosistema, incluidos proyectos DeFi y de stablecoins. Legisladores demócratas impulsaron una cláusula ética, pero voces en el Senado advirtieron que incluirla podría hacer naufragar la iniciativa.
Próximos pasos legislativos
El “manager’s amendment” acerca el proyecto a la revisión en comisión prevista para esta semana y delimita competencias entre la SEC, la CFTC y otros reguladores federales. En paralelo, el Comité de Agricultura del Senado postergó su audiencia sobre cripto, por lo que ambos textos deberán conciliarse antes de una votación en el pleno. Luego, quedará armonizar con la versión de la Cámara —la Digital Asset Market Clarity Act— para que una ley final llegue al despacho presidencial.


