En Argentina se lanzará la primera criptomoneda respaldada en el valor del vino - Criptotendencias - Noticias de bitcoin, criptomonedas y blockchain

En Argentina se lanzará la primera criptomoneda respaldada en el valor del vino

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La bodega Costaflores produce aproximadamente 15.000 botellas al año y se estima que ofrecerá a un precio inicial de costo de USD $5 cada unidad en su primera añada comercializada a través de criptomonedas.

Una bodega argentina lanzará la primera criptomoneda respaldada por el precio de una botella de vino, la iniciativa operará bajo la tecnología blockchain con la finalidad de demostrar con total transparencia el proceso de su cosecha. La bodega produce partidas limitadas de vino.

El estadounidense Mike Barrow, experto informático y propietario de la bodega Costaflores ubicada en la provincia de Mendoza al centro de los Andes argentinos, confesó que su motivación para crear este proyecto ha sido el mundo criptográfico, aunque muchas personas aún no lo entiendan, pero a su juicio es una innovación que muy pronto se impondrán como lo han hechos otras con anterioridad.

Su historia empezó en el año 2003 produciendo vinos, cuenta con tres hectáreas de malbec, petit verdot y cabernet sauvignon, pero su inquietud respecto al proceso del vino, lo llevó a hacerse tres preguntas:

1- “¿Cuál es el precio de la botella sin que sea una decisión arbitraria cuando hay vinos que cuestan $40 y otros $20.000?” 2- “¿Cómo se mide la calidad de un vino, si es bueno, o malo?” y la última, “¿Cómo comunico la honestidad de la elaboración de este producto a los consumidores? porque, en el caso de los vinos de la bodega Costaflores, se trata de productos orgánicos por los que se paga una certificación que, realmente, es cara.

Entonces, es desde estas perspectivas que Barrow decide emprender su proyecto bajo la tecnología blockchain, para así mostrar a todo el que esté interesado, cada detalle de la cosecha, desde la fermentación de la uva hasta el proceso de maduración que tarda 2 años para llegar a la venta. Su propuesta, que acaparó toda la atención, fue presentada en el evento Bitcoin Day celebrado hace unos días en Buenos Aires.

Mike explicó que unas semanas después de haber culminado su cosecha de este año, se conocerá exactamente cuántas botellas de su vino orgánico «Mike Tango Bravo» podrá producir, y emitirá una criptomoneda por cada una de ellas. Posterior a ello, los tokens digitales comenzarán a negociarse en la red, cuando el vino esté listo tras haber cumplido de 12 a 14 meses en barricas de vino y tanques de acero, adicional a 2 años en botellas para su maduración.

La bodega pondrá a la venta la producción pero sólo se aceptará como método de pago la criptomoneda “MTB 2018” que se habrá estado cotizando durante esos 3 años. Es decir que para el año 2021 es la fecha en que estará disponible y que según su creador quienes adquieran la moneda ahora, habrán ahorrado en su futura compra del vino, debido al aumento de valor del mismo.

Mike Barrow, propietario de la bodega Costaflores

Para el experto en informática existirán tres tipos de compradores de la criptomoneda, en el primero estarán aquellos interesados en el vino que adquirirán MTB 2018, para luego de haber pasado los 3 años, obtener la bebida más barata. En el segundo están los entusiastas de estos tokens que pretenden especular con su valor, comprando ahora y vendiendo a medida que incremente su precio, para así moverse de acuerdo a su fluctuación y el tercero no está interesado en la criptomoneda pero en 2021 comprará el vino sin importar que valor tenga para ese entonces.

Sin embargo, antes de que todo esto suceda, el próximo 6 de mayo de 2018 se lanzará la ICO de la MTB 2018. Aunque se desconoce a qué precio se ofertará porque primero se debe definir el volumen, los usuarios podrán comprar la criptomoneda “a precio de costo”, así lo aseguró Barrow.

La otra vertiente del proyecto que está basado en blockchain es “Open Vino”, que tiene su propósito en hacer públicos todos los datos de la cosecha, con sensores digitales implantados en el viñedo y la información contable, desde el precio de los corchos hasta los salarios o las ventas en India, otro de los países donde es distribuido el vino.

«Básicamente significa una transparencia extrema» enfatizó el propietario, acerca de trabajar con la cadena de bloques que consiste en archivar datos públicos en un sistema que impide alterar la información y que a través del cual pretende generar confianza en el producto orgánico y de calidad en el que se basará el valor de la criptomoneda.

“Toda esa información será compartida con los consumidores, los clientes, los académicos, los interesados en el mundo del vino, porque Open Vino no es un producto comercial sino una plataforma para compartir. El software, la información que surja del viñedo y de la bodega, todo lo demás estará ahí y si otra bodega lo quiere usar, criticar, modificar, podrá hacerlo. Está abierto para eso”.

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