El gestor patrimonial Ross Gerber, uno de los inversionistas más conocidos de Tesla, lanzó una dura crítica contra Michael Saylor, presidente ejecutivo de Strategy (antes MicroStrategy) y uno de los mayores compradores corporativos de Bitcoin. En un mensaje difundido en X, Gerber sostuvo que Saylor estaría haciendo daño al activo con su estrategia de acumulación agresiva y su presencia constante en los medios.
Gerber, cofundador de la firma Gerber Kawasaki, es una voz habitual en el debate sobre criptomonedas y acciones tecnológicas. Su señalamiento apunta directamente al modelo que convirtió a Strategy en sinónimo de la tesis del Bitcoin como reserva de valor corporativa.
La crítica al modelo de Strategy
La empresa que dirige Saylor ha construido su identidad en torno a un objetivo simple: comprar y retener Bitcoin financiándose con deuda y emisión de acciones. Esa apuesta llevó a Strategy a acumular una de las mayores tesorerías de BTC del mundo y transformó a su fundador en el rostro más visible del llamado modelo de tesorería en Bitcoin, imitado después por otras compañías cotizadas.
Para Gerber, esa misma estrategia se habría vuelto un problema. Según su publicación en X, el ejecutivo acusó a Saylor de estar perjudicando la percepción de Bitcoin, en un momento en que el mercado observa con atención la sostenibilidad de las empresas que dependen del apalancamiento para sostener sus compras.
El choque no es nuevo. Gerber ha mostrado en el pasado posturas ambivalentes hacia Bitcoin y hacia figuras del sector, alternando comentarios favorables con críticas frontales cuando considera que hay riesgos para los inversionistas minoristas.
Un debate que crece con las tesorerías corporativas
El señalamiento llega en un contexto donde la estrategia de acumular Bitcoin mediante deuda genera opiniones divididas. Los defensores sostienen que las compañías con grandes reservas ofrecen a los inversionistas tradicionales una vía de exposición al activo a través de la bolsa. Los críticos advierten que ese esquema puede amplificar la volatilidad: si el precio cae con fuerza, las empresas más apalancadas quedan expuestas a presiones sobre su balance.
Saylor se ha mantenido firme en su tesis y suele reiterar que la compañía no tiene intención de vender sus tenencias. Esa convicción pública, que él presenta como disciplina de largo plazo, es precisamente lo que sus detractores interpretan como un riesgo concentrado.
La disputa entre dos nombres reconocidos del mundo financiero refleja una tensión de fondo en el mercado actual: hasta qué punto la fortuna de Bitcoin debe quedar ligada a la salud financiera de un puñado de empresas que apostaron todo a su revalorización. Mientras el precio se mantenga elevado, el debate seguirá siendo teórico; una corrección profunda lo volvería mucho más concreto.
Ninguna de las partes ha aportado datos que respalden un impacto medible sobre la reputación del activo, por lo que el intercambio se mantiene, por ahora, en el terreno de las opiniones enfrentadas entre dos figuras influyentes.

