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Una mirada cercana a la evolución del Petro

El criptoactivo venezolano Petro, es un instrumento criptográfico que nació con la finalidad de permitirle a Venezuela “liberarse de la principal moneda internacional del mundo, el dólar”. La misma moneda a la que culpa de permitir llevar a cabo, la “salvaje guerra económica que ha destruido su economía venezolana”.

En una entrevista realizada por el canal ruso Sputnik, el economista Tony Boza declaro lo siguiente:

El Petro nace en un momento en el que es necesario para Venezuela y el mundo, como parte de las acciones que implican deslindarse del dólar, que se ha convertido en un arma de guerra económica de los estadounidenses para obligar al resto de los países a alinearse con su política monetaria, financiera.

Una de las principales razones por las que sus creadores defienden al Petro, es que este criptoactivo tiene un referente que ninguna otra moneda tiene. Cuenta con la canasta del crudo venezolano y el resto de los commodities con los que cuenta está nación suramericana. Esto significa que el criptoactivo venezolano, cuenta con el respaldo de las riquezas del país, que sirven de sostén para el precio estipulado de 60 $ por Petro.

Pese a todo esto, el criptoactivo no despega y está empañado en una serie de acciones bastante grises, que no dejan en claro la seriedad del proyecto. Esto ha causado que por ejemplo, no existan exchanges locales e internacionales que comercien con la criptomoneda. Esto cierra la posibilidad de que terceros locales o internacionales puedan usar la moneda. Las únicas instancia de relevancia que permiten la compra de Petros son; la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (SUNACRIP) y la Plataforma Patria.

La primera, permite la compra de Petros por medio de otras criptos y moneda fiat internacional, pero no te permite lo contrario. Por otro lado, la Plataforma Patria (una plataforma de ayuda social del gobierno), solo permite el ahorro y el retiro de los mismos en bolívares soberanos. La falta de opciones y lo gris de todo el proceso, ahoga el libre mercado con el Petro y desestimula su utilización dentro y fuera del territorio venezolano.

Frente a situaciones como estas: ¿Cómo puede el Petro servir de plataforma para abandonar el dólar y convertir al país en una nación criptográfica? ¿Existe un marco legal y jurídico firme en cuanto a su creación?

El objetivo de este análisis es señalar alguno de estos puntos y explicarlos, para así conocer el tortuoso camino del Petro como criptomoneda soportada por el estado venezolano.

El tortuoso camino del Petro

El largo camino del Petro para convertirse en una criptomoneda, ha estado lleno de altibajos, de matices grises y oscuros en toda su historia. Inicialmente anunciada por Nicolas Maduro, las características técnicas presentada en su primera oportunidad, apuntaban a que sería un token ERC-20 basado en la blockchain de Ethereum. Luego, paso a convertirse en un proyecto derivado de NEM, y finalmente termino siendo un proyecto de tecnología X11-hibrida PoS-PoW,  siendo derivado finalmente de la criptomoneda Dash.

Si bien que sea derivada de Dash no es algo negativo, el que los desarrolladores de Petro no aclaren este tema genera dudas. Dudas que son sobrealimentadas por una serie de hechos que comenzaremos a analizar, y en las que se pueden mencionar los siguientes puntos:
– Su web principal, aunque sencilla y amigable carece de las informaciones más básicas que prácticamente todo proyecto de criptomoneda tiene públicamente disponible. No se conoce a sus desarrolladores ni las mentes económicas y criptográficas detrás de un proyecto de esta envergadura, ni siquiera sus nicks o identidades anónimas en Internet. No hay roadmap, ni una alusión gráfica del futuro y evolución del proyecto. Otra cosa es que el sitio suele sufrir bastante fallos de servicio, imposibilitando el acceso a la web. Esto deja mucho que decir, sobre la calidad técnica y tecnológica que soporta a los principales espacios de la criptomoneda.

– No existen repositorios de código fuente, desde donde se puedan hacer revisiones de código y ver la evolución del mismo y de su infraestructura. No existe una infraestructura de reporte de bugs y vulnerabilidades detectadas. No existe tampoco un dashboard público donde ver la actividad del sistema. Donde la máxima de los proyectos de criptomonedas es ser open-source, tener apertura a auditorias, políticas de seguridad serias y públicas, los desarrolladores del Petro han decidido la oscuridad total. De cara a la comunidad criptográfica, abogan a la privatización de todo lo referente a esta tecnología, movimiento contra-corriente al de la comunidad.

– La centralización de la moneda es evidente y contraria a la des centralización por la naturaleza de la blockchain. La minería y el staking, necesario para mantener el modelo PoS-PoW del Petro está cerrado a una comunidad que nadie conoce. Si, la blockchain de Petro es una blockchain privada. Una en la que ni siquiera se sabe que instituciones del estado venezolano tienen el control de esos espacios, o que privados participan en la misma. Los centros de minería del Petro, la mayoría en ubicación desconocida, son prácticamente un secreto militar bien guardado. Por otro lado, la centralización aboga porque el estado puede imponer sanciones, sobre terceros. Incluso le permite manipular la blockchain a su antojo, ya que el estado tiene control total del hash power de la blockchain. Esta situación, indeseada en todas las criptomonedas a nivel mundial, es prácticamente la ley en la blockchain de Petro. El software para la minería y el staking de la misma de forma oficial es inexistente.

– Su ICO es un claro ejemplo de oscurantismo también. Nicolas Maduro anunció que la misma había logrado recaudar más de 3.300 millones de dólares. Sin embargo, esta información se ofreció sin soporte alguno por parte de terceros de confianza dentro de la comunidad criptográfica. Ningún exchange ni centro de estudio económico criptográfico pudo constatar realmente dichas afirmaciones. No existen datos de que privados participaron, ni tampoco ha habido una empresa que haya emitido declaraciones por compra de Petros en su ICO.

– El despliegue de su wallet sufrió un grave revés debido a que su llegada a la Play Store, dio evidencia que era imposible hacer pagos con la misma. Aunque el problema ya ha sido solventado, no es posible obtener una copia de este software desde un origen seguro, ni siquiera de la página web oficial del Petro. La única manera de usarlo, es entrado a la wallet Web y solo tras un proceso de verificación que no funciona del todo bien como se desea. Esto por otro lado, aclaro la duda de algunos detractores que insinuaban que la blockchain de Petro no existía. Adicionalmente, la aparición del explorador de bloques confirma la existencia, y al mismo tiempo, contrariaba a los voceros del estado venezolano, sobre los alcances de la venta inicial del Petro (no habían movimientos de compra al nivel que declararon).

-Pese a que la salida de la moneda dio origen a una serie de leyes que permiten la existencia de exchanges nacionales e invitaba a exchanges internacionales, esto nunca se dio. A nivel internacional, principalmente el temor a las medidas económicas de control de cambio, las cuales no son favorables a un libre mercado, mantuvieron alejados a los exchanges de darle cabida en sus plataforma. De hecho, hubo una lluvia de fake news en cuanto a este tema y nada de eso ha sido aclarado por los representantes del gobierno. Por otro lado, existen algunos exchanges nacionales que si soportan el Petro fueron anunciados. Casos como Criptolago (de la Gobernación del Zulia, anunciado pero inoperativo), Amberes Coin (exchange nacional, sin información clara de sus dueños y políticas), Cryptia Exchange (sin información clara, poca actividad de mercado, politicas desconocida, sitio web con fallas), Bancar y Cave Blockchain, son también otras opciones en iguales condiciones que el resto mencionado. Italcambio una importante y conocida casa de cambio en Venezuela, también estuvo entre las autorizadas para usar el Petro. Sin embargo, en su plataforma no hacen mención al criptoactivo (se desconoce si en oficina presencial harán dicha operación). Más alarmante aún es el caso de Coinsecure, uno de los exchanges autorizados. Este exchange, declara oficialmente haber sido atacado en abril de 2018, y que en el ataque perdieron fondos que lo llevaron a la quiebra definitiva en junio 2018. Sin embargo, la SUNACRIP aprueba su licencia en octubre de 2018.  La web de Coinsecure aún funciona, pero el sitio web tiene un certificado SSL vencido (ADVERTENCIA: No acepten el certificado SSL bajo ninguna circunstancia, o se expondrían a ataques maliciosos).

– Otro problema jurídico sobre el que se sientan las bases del Petro, es la inconstitucionalidad de usar los recursos naturales del país como garantía de valor para un activo financiero de cualquier índole, porque tanto la Constitución como la Ley Orgánica de Hidrocarburos (artículo 3), prohíben la venta a futuro de petroleo y sus yacimientos. Esta falla jurídica, también crea un vació jurídico y da libertad de interpretación en caso de litigios. Por otro lado, usar el petroleo como asegurador de pago también genera un problema en el esquema económico del mismo. Esto debido a que la industria petrolera venezolano se haya en mínimos históricos de extracción, y es precisamente este proceso,el que da valor al petróleo (el petróleo en el subsuelo tiene un valor de 0). Ante la imposibilidad inmediata y futura a mediano plazo de cumplir con ciertas obligaciones para pagar, esto genera que el valor del Petro sea ficticio. Un concepto complicado donde entra el nivel de confianza y riesgo de la nación o ente encargado del control del activo, cosa que Venezuela ha perdido mucho en los últimos años.

-El Petro se usa como una unidad de cuenta legal en el país, pese a que constitucionalmente esto no está aprobado. El vacío jurídico en este caso, es solventado parcialmente con leyes y decretos excepcionales, sin embargo, ninguno de ellos puede declarar por encima de la Constitución la legalidad del Petro como unidad de cuenta legal. Este vacío jurídico juega en contra del establecimiento del Petro como moneda nacional, puesto que la deja al margen de la Ley y su precedente jurídico se puede prestar a interpretaciones que pueden jugar en contra de privados e inversionistas de la plataforma en caso de litigios nacionales o internacionales.

– Pese a la gran cantidad de sucursales de banca pública que existe en el país, y que podrían ser habilitadas como taquillas de compra-venta de Petros, esto no se ha realizado. Solo existe un único punto de compra-venta autorizado en el país, y esta en la oficina de SUNACRIP en la capital del país. Ello dificulta la adquisición de moneda por parte de privados que quieran invertir en la plataforma, obligandoles a viajar hasta la capital para poder hacerlo. La dificultad en el acceso al criptoactivo también atenta a la naturaleza de las criptomonedas. Habilitar taquillas en los bancos del interior del país,  permitiría que más personas pudieran comprar Petros, pero esta no es la realidad y se desconoce si se aplicará.

-Antes de la salida del Petro, Donald Trump mediante una orden ejecutiva, prohibió a los ciudadanos estadounidenses hacer negocios usando el Petro. La medida alejo a inversores estadounidenses que de forma directa pudieran estar interesados en invertir en el criptoactivo. Pese a que esto no afectaba a China y Rusia, principales aliados de Venezuela. Sin embargo, estos gobiernos también pasaron de hacer negocios con la criptomoneda por considerarse “no preparados para usarla como medio de pago transfronterizo en sus actividades comerciales bilaterales”. De esta forma, sus principales aliados negaban usar el Petro como medio de pago para las actividades comerciales con Venezuela. El principal punto por el cual fue creado el Petro (dejar de usar el dólar en transacciones comerciales a nivel mundial), tenía su primer revés al no ser aceptado para suplantar a las monedas fiat.

-La actividad de la blockchain es baja. Desde su lanzamiento en octubre de 2018 (confirmado por su explorador blockchain), el criptoactivo ha mostrado una muy baja actividad. En casi 4 meses de actividad, la blockchain solo ha tenido 18925 (al momento de escribir este artículo) bloques de actividad. Eso significa un promedio de uso de 158 personas diarias. En comparación con otras criptomonedas, el Petro palidece en actividad de transacciones y financieras. De hecho su capitalización real es desconocida, porque no se hace trading internacional con ella, lo que elimina en practica su valor comercial internacional, dejándolo solo como una moneda de carácter nacional.

-El hecho de que sitios de conocida trayectoria en el mundo cripto como Cryptocompare y ICOIndex, no tengan información y le clasifiquen como scam, ya es un signo de alerta. Si bien a nivel local, el criptoactivo puede canjearse por bolívares soberanos, el hecho de que no se pueda hacer lo contrario con otras criptos (pasar de Petros a Bitcoin o Ethereum), da para calificar negativamente al criptoactivo. Pese a esta situación, sus desarrolladores no toman decisiones para cambiar esta situación y propiciar un libre mercado con la criptomoneda.

-El Petro cuenta con dos sistemas de valoración distintas: una asignada por orden Presidencial (para la unidad de cuenta gubernamental), y otra de flotación libre (para compra-venta libre por exchanges y privados). El primero es usado como unidad de cuenta legal, y es asignado directamente por el Presidente. De allí salen los cálculos para pago de impuestos, servicios gubernamentales y pago de salario mínimo de Ley en toda la nación (1/2 Petro o 30 $ según el paper de Petro, salario aplicable al sector público y privado). El que el precio como unidad de cuenta este dictaminado por una persona habla del nivel de centralización del sistema. Uniendo esta situación con el segundo sistema de valor dado por flotación, la cual es formulada por la suma de los precios de los commodities en mercado internacional junto a un factor de corrección, crea una marcada diferencia entre el precio como unidad de cuenta y como valor de flotación. La aberración en el valor es tal; que al momento de escribir este articulo, el Petro como unidad de cuenta vale 36.000 Bs. S (10,91 $ por Petro a dólar Dicom). Mientras que el valor de flotación del Petro marca los 192.870 Bs (60 $ por Petro a dólar Dicom). La diferencia de precios crea un desajuste que puede verse claramente en el salario mínimo de los trabajadores venezolanos (de 1/2 Petro calculado con el valor de unidad de cuenta). Este transforma finalmente el salario real de los trabajadores a menos de 5,45 $ (18.000 / 3297 Bs S x dólar). Dicho desajuste también alienta de forma directa e indirecta la bajada en el poder adquisitivo y en la hiperinflación sufrida por el país.

-La aberración de valor del Petro entre su valor como unidad de cuenta y su valor por flotación, también ejerce un impacto negativo en toda la economía. En primer lugar, el salario mínimo de los trabajadores se ve rápidamente disminuido al ser victimas de la hiperinflación del país. Los ajustes realizados en el valor del Petro como unidad de cuenta, no se dan con la celeridad necesaria (esto aumentaría el salario mínimo y el nivel de recolección de impuestos). Esto conlleva una perdida del poder adquisitivo frente a las devaluaciones continuas del bolívar soberano, que se dan frente al dólar paralelo y el dólar oficial. Extrañamente, es ahora el dólar oficial el que se ofrece a mayor precio (3297 Bs.S x dólar), prácticamente cuadriplicando su valor en poco más de un mes. Esta devaluación del bolívar que tiene un duro impacto en la economía, que ni siquiera el Petro de valor por flotación puede afrontar. La situación se repite también en la misma estructura de impuestos de la nación. El resultado final de toda esta situación, es que los venezolanos terminan confiando más en otras criptomonedas de valor libre, como el Bitcoin, para proteger de mejor manera sus ahorros. Incluso en medio de la volatilidad del mercado internacional. La mejor muestra de esta realidad está en las constantes subidas de compra-venta de sitios como LocalBitcoin, que dejan a Venezuela con niveles récord en el continente.

Conclusión

Frente a todas estas situaciones, el Petro está en una dura situación para elevarse y erigirse como un medio de pago ampliamente aceptado, confiable, seguro y en constante evolución. Lo mejor en esta situación, es que sus desarrolladores comiencen a ser más transparente con la realidad de la criptomoneda y brinden información veraz de la misma.

Apasionado por el mundo de la tecnologías y el Software Libre. Activista en las comunidades de soporte y desarrollo de GNU/Linux (Debian, Ubuntu y Gentoo). Blogger y redactor de todo lo relacionado con tecnologías.