Un grupo que representa a los agentes de transferencia de valores en Estados Unidos llevó su postura ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC): la tokenización de acciones debería quedar en manos de las propias compañías emisoras y no de intermediarios externos. La Securities Transfer Association (STA) advirtió que los tokens creados por terceros representan un riesgo para la integridad del mercado y pidió que la regulación futura otorgue trato preferente a las versiones autorizadas por la empresa.
Los agentes de transferencia son las entidades encargadas de llevar el registro oficial de quién posee las acciones de una compañía, gestionar cambios de titularidad y distribuir dividendos. Firmas como Computershare cumplen ese rol para miles de emisores. Su argumento central es que, si aparecen tokens que representan una misma acción pero son emitidos por plataformas ajenas al registro corporativo, se rompe la única fuente de verdad sobre la propiedad del valor.
Qué le piden a la SEC
En su carta enviada al regulador, la asociación sostiene que solo la tokenización autorizada por la propia empresa debería recibir reconocimiento bajo las normas que la SEC prepara. La postura busca cerrar la puerta a que exchanges o protocolos DeFi emitan por su cuenta representaciones digitales de acciones cotizadas sin pasar por el registro oficial.
El planteo llega después de la declaración del personal técnico de la SEC de enero, en la que el regulador abordó por primera vez de forma directa cómo encajan los valores tokenizados dentro del marco existente. Esa señal abrió la discusión sobre qué reglas concretas gobernarán un segmento que crece rápido pero todavía carece de contornos legales definidos.
Un mercado que ya mueve miles de millones
La tokenización de acciones —convertir la titularidad de un valor tradicional en un token que circula en una blockchain— dejó de ser un experimento. Según datos de la industria, el mercado de acciones tokenizadas ronda ya los 2.000 millones de dólares, impulsado por la promesa de liquidación casi instantánea, operativa las 24 horas y acceso fraccionado a papeles que antes exigían intermediarios costosos.
El terreno también empieza a tener actores con licencia. En junio de 2025, la firma Dinari se convirtió en la primera en obtener registro de broker-dealer para ofrecer acciones tokenizadas en Estados Unidos, un antecedente que muestra que la regulación avanza en paralelo a la presión de los actores tradicionales.
Detrás del reclamo hay un choque de intereses evidente. Los agentes de transferencia ocupan un lugar central en la infraestructura actual del mercado de valores, y un modelo donde plataformas cripto emiten tokens al margen de sus registros amenaza esa función. La discusión, en el fondo, define quién controlará la capa de propiedad accionaria en su versión digital.
Qué está en juego
La decisión de la SEC marcará el ritmo con el que la tokenización de activos reales —conocida por sus siglas en inglés como RWA— entra en el sistema financiero estadounidense. Un marco que exija la autorización del emisor daría ventaja a las estructuras tradicionales; uno más abierto habilitaría a las plataformas nativas de blockchain a competir de frente. El resultado influirá en cómo se emiten, se custodian y se negocian las acciones en los próximos años, mucho más allá del debate técnico entre agentes de registro y protocolos digitales.


