El gobierno británico dio un paso concreto hacia la digitalización de sus mercados financieros. Una hoja de ruta respaldada por el Estado calcula que el impulso a la tokenización de activos podría sumar hasta 44.000 millones de dólares a la producción anual del país para 2035, según un informe difundido esta semana. El plan fija además una meta clara: emitir el primer bono soberano digital del Reino Unido antes de comienzos de 2027.
La tokenización consiste en representar activos financieros tradicionales —como bonos, acciones o fondos— mediante tokens registrados en una blockchain. La idea es agilizar la emisión, la compra y la venta de estos instrumentos, reducir intermediarios y abaratar costos operativos. Aplicado a la deuda pública, se traduce en los llamados gilts digitales, la versión tokenizada de los bonos que el Tesoro británico usa para financiarse.
Un gilt digital para 2027
El objetivo central del documento es que ese primer bono soberano tokenizado no sea un experimento aislado, sino un instrumento plenamente operativo. La hoja de ruta busca que los bonos digitales puedan usarse tanto para negociación en el mercado secundario como en operaciones de préstamo y garantía, dos funciones esenciales para que un activo de renta fija tenga liquidez real.
La cifra de 44.000 millones de dólares en producción adicional anual hacia 2035 apunta a las ganancias de eficiencia que el sector financiero podría capturar si la infraestructura tokenizada se generaliza: liquidaciones más rápidas, menor fricción en las transacciones y nuevos productos construidos sobre esos registros digitales.
Londres frente a la competencia global
La movida se enmarca en la disputa de las grandes plazas financieras por no quedarse atrás en la adopción de activos del mundo real sobre blockchain. Firmas como BlackRock y Franklin Templeton ya operan fondos tokenizados, y varios gobiernos exploran deuda soberana emitida directamente sobre redes distribuidas. Para la City de Londres, mantener su relevancia frente a Nueva York, Singapur o Fráncfort pasa cada vez más por integrar estas herramientas.
El interés oficial también responde a una tendencia de fondo: la tokenización de activos del mundo real (RWA, por sus siglas en inglés) ha sido uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de las finanzas basadas en blockchain, con instituciones tradicionales entrando de manera progresiva a un terreno antes dominado por proyectos nativos de las criptomonedas.
Qué implica para el mercado
Que un emisor soberano del peso del Reino Unido comprometa un calendario concreto envía una señal al resto de los participantes. Los bancos, gestoras y proveedores de infraestructura tienen ahora un horizonte definido para adaptar sus sistemas, y la deuda pública tokenizada podría convertirse en un activo de referencia sobre el que construir otros productos.
Todavía quedan preguntas abiertas: qué red o combinación de redes se utilizará, cómo se integrará con la infraestructura de liquidación existente y qué marco legal amparará estos instrumentos. La estimación de 44.000 millones parte de supuestos optimistas sobre adopción, por lo que su cumplimiento dependerá de que la regulación y la industria acompañen el ritmo que marca el gobierno.
De concretarse el gilt digital en 2027, el Reino Unido quedaría entre las primeras economías desarrolladas en llevar su deuda soberana a una blockchain con fines operativos, y no solo demostrativos. El resto del calendario dirá si la meta es realista o apenas una declaración de intenciones.

