Stablecoins en Ethereum alcanzan 148.000 millones en su 11º aniversario, pero los ingresos diarios caen a 330.000 dólares
Ethereum cumplió 11 años con cerca de 148.000 millones de dólares en stablecoins, pero sus ingresos diarios en la mainnet cayeron a unos 330.000 dólares por la migración a las capas 2.
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Ethereum cumplió 11 años el 30 de julio, la fecha en que en 2015 los primeros usuarios generaron y cargaron el bloque génesis conocido como Frontier. Más de una década después, la red alberga cerca de 148.000 millones de dólares en stablecoins en Ethereum, pero enfrenta una señal incómoda: sus ingresos diarios en la capa principal (mainnet) cayeron hasta unos 330.000 dólares, según los datos recogidos por CryptoSlate.
El contraste resume la tensión que define el arranque de la segunda década de la cadena: por un lado, una posición dominante como plataforma de liquidez para el dólar digital, las finanzas descentralizadas y los activos tokenizados; por el otro, una mainnet que genera cada vez menos comisiones a medida que la actividad migra hacia soluciones de segunda capa (layer 2), redes construidas encima de Ethereum para procesar transacciones más baratas y rápidas.
Un aniversario marcado por hitos y cicatrices
Durante sus primeros diez años, Ethereum sobrevivió a episodios que pusieron a prueba su gobernanza y su tecnología. El hackeo de The DAO en 2016 derivó en una bifurcación que dividió a la comunidad y dio origen a Ethereum Classic. Años más tarde, la red ejecutó The Merge, la transición de la minería por prueba de trabajo a la prueba de participación (proof-of-stake), un cambio que redujo drásticamente su consumo energético.
Ese recorrido consolidó a la cadena como el principal escenario público para stablecoins como USDT y USDC, para protocolos de préstamos y intercambio, y para la tokenización de instrumentos financieros tradicionales. La llegada de nuevos emisores refuerza esa tendencia: recientemente se anunció una stablecoin OUSD respaldada por BlackRock y Visa que se lanzará sobre Ethereum, una muestra del interés institucional por usar la red como capa de liquidación.
Por qué caen los ingresos de la mainnet de Ethereum
La caída de los ingresos diarios a 330.000 dólares no responde a menor demanda de bloques, sino a un cambio estructural. Buena parte de la actividad que antes se liquidaba directamente en la capa principal ahora ocurre en redes layer 2 como Arbitrum, Optimism o Base, que agrupan transacciones y las envían a Ethereum en lotes. El resultado es un usuario final que paga comisiones más bajas y una mainnet que captura una porción menor de esos pagos.
Ese fenómeno alimenta un debate abierto entre desarrolladores e inversores sobre cómo el token nativo, el ether, seguirá acumulando valor si la mainnet cede protagonismo. El propio cofundador Vitalik Buterin ha defendido que Ethereum continúa capturando valor incluso en un mundo dominado por las capas 2, y sectores de la comunidad promueven la tesis del ether como «dinero productivo», según un informe dirigido a inversores institucionales.
El pulso del mercado en la segunda década
Las cifras de valor almacenado en la red siguen siendo su mayor argumento. Con 148.000 millones de dólares en stablecoins circulando sobre Ethereum, la cadena mantiene una ventaja considerable frente a competidores como Tron o Solana en volumen de dólares tokenizados. Esa liquidez es, a la vez, la base de su relevancia y el motivo por el que reguladores y grandes gestoras la observan con atención.
El precio del ether ha acompañado con volatilidad esta transición. En semanas recientes el activo se movió alrededor de los 1.900 dólares, según reportamos cuando el precio de Ethereum rondaba esa zona tras cambios en su fundación.
El reto para los próximos años es claro: sostener el dominio en stablecoins y tokenización mientras la red encuentra un modelo económico que compense la migración de actividad hacia las capas 2. La foto del aniversario muestra una plataforma sólida en adopción, pero obligada a demostrar que su descentralización de la actividad no erosiona el valor que capta en su núcleo.




