Bybit impulsa pagos con criptomonedas mediante códigos QR en comercios de Colombia
Bybit promueve los pagos con criptomonedas mediante códigos QR en comercios de Colombia, un mercado con alta adopción cripto y fuerte uso de pagos móviles.
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El exchange Bybit promueve los pagos con criptomonedas en comercios de Colombia mediante el escaneo de códigos QR desde su aplicación. La función apunta a un mercado donde el uso de activos digitales crece con fuerza y donde pagar con el celular ya es costumbre para millones de personas.
La propuesta es sencilla en apariencia: el usuario abre la aplicación, escanea el código del establecimiento y paga con el saldo cripto que tiene en su cuenta. Para el comerciante, la experiencia se parecería mucho a la de cualquier otro cobro digital. No han trascendido cifras sobre cuántos negocios aceptan hoy esta modalidad ni sobre las comisiones asociadas, de modo que el alcance real de la iniciativa todavía está por verse.
Cómo funcionan los pagos con criptomonedas por QR
En los esquemas de pago con QR que ofrecen los exchanges, el usuario no necesita copiar direcciones de billetera ni elegir redes de transferencia. La plataforma actúa como intermediaria: descuenta el saldo del cliente y gestiona la liquidación hacia el comercio. En muchos casos, el negocio recibe el equivalente en moneda local, lo que lo protege de la volatilidad del mercado cripto.
Ese detalle técnico es el que suele marcar la diferencia. Un tendero de Medellín o una cafetería en Bogotá difícilmente quieren cargar con el riesgo de que el valor de lo cobrado cambie en cuestión de horas. Si la conversión ocurre en el momento, el cobro con cripto se vuelve casi indistinguible de un pago con tarjeta o transferencia.
Para el cliente, el atractivo está en otra parte. Quien mantiene ahorros en stablecoins, es decir, criptomonedas cuyo valor está atado al dólar como USDT o USDC, puede gastarlas directamente sin pasar antes por un retiro bancario. Esa fricción, la de vender, retirar y esperar, es justamente la que ha frenado el uso cotidiano de los activos digitales en la región. Quienes envían saldo entre plataformas conocen bien el dilema de elegir la red al enviar USDT; el pago por QR, en principio, elimina ese paso para el usuario final.
Colombia, un mercado en disputa
El país no es una elección casual. Colombia figura de manera recurrente entre los mercados latinoamericanos con mayor actividad en criptomonedas, tanto por intercambios entre particulares como por el uso de stablecoins como refugio frente a la devaluación del peso. A eso se suma una población muy acostumbrada a los pagos móviles: billeteras como Nequi y Daviplata popularizaron el QR en comercios de todos los tamaños.
El Banco de la República, por su parte, puso en marcha Bre-B, el sistema de pagos inmediatos que busca unificar las transferencias entre bancos y billeteras digitales. Ese avance eleva la vara: cualquier solución basada en criptomonedas compite ahora con pagos instantáneos y gratuitos en pesos. La pregunta es qué valor adicional ofrece pagar con cripto cuando la alternativa tradicional ya es rápida.
La respuesta, al menos para un segmento, es el dólar digital. Para quienes cobran remesas o ingresos del exterior en stablecoins, poder gastarlos sin convertirlos antes resulta práctico. La tendencia se repite en otros mercados de la región, como muestran los movimientos que marcan la agenda de las criptomonedas en Latinoamérica semana a semana.
El terreno regulatorio
Colombia todavía no cuenta con una ley integral para los criptoactivos. La Superintendencia Financiera ha probado esquemas con bancos y exchanges en entornos controlados, y la autoridad tributaria (DIAN) ha avanzado en exigir información sobre operaciones con activos digitales. Ese vacío normativo no impide que los exchanges operen, aunque sí deja dudas sobre cómo se tratarán fiscalmente estos pagos tanto para comercios como para consumidores.
Lo que está en juego para Bybit
Para Bybit, uno de los exchanges con mayor volumen a nivel global, la apuesta va más allá de la compraventa de activos. Los pagos en comercios permiten que los usuarios mantengan su saldo dentro de la plataforma en lugar de retirarlo, lo que refuerza la retención de clientes. Es una estrategia que comparten otros competidores, que también buscan convertir sus aplicaciones en algo más cercano a una billetera de uso diario.
Los desafíos son evidentes. La adopción entre comerciantes depende de que el sistema sea fácil de instalar, de que las comisiones resulten competitivas frente a las billeteras locales y de que exista claridad sobre la liquidación en pesos. Sin una red amplia de negocios afiliados, la función corre el riesgo de quedarse en una curiosidad para usuarios entusiastas.
También pesa la confianza. Tras incidentes de seguridad que han golpeado a la industria en los últimos años, incluido el robo sufrido por la propia Bybit a comienzos de 2025, los usuarios suelen preguntarse qué tan seguro es dejar fondos en un exchange para gastarlos en el día a día.
Si los pagos con criptomonedas logran instalarse en el comercio colombiano, no será por la tecnología en sí, sino por su capacidad de competir en comodidad y costo con un sistema de pagos locales que avanza rápido. Esa será la prueba real para Bybit y sus rivales en el país.



