Caída de bitcoin a 10.000 dólares: Mike McGlone advierte de un desplome del 80% si el S&P 500 cae un 20%
Mike McGlone, de Bloomberg Intelligence, plantea una caída de bitcoin de alrededor del 80%, hasta 10.000 dólares, si el S&P 500 entra en mercado bajista con una baja del 20%.
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Una caída de bitcoin de alrededor del 80%, hasta los 10.000 dólares, es el escenario que plantea Mike McGlone, estratega sénior de Bloomberg Intelligence, si el índice S&P 500 retrocede un 20%. La advertencia vuelve a poner sobre la mesa la dependencia de la principal criptomoneda respecto del apetito de riesgo en Wall Street, en un momento en que el mercado ya muestra señales de nerviosismo.
McGlone difundió su tesis en una publicación en su cuenta de X, donde vincula el destino de BTC al de la renta variable estadounidense. El planteamiento forma parte de un nuevo análisis de Bloomberg Intelligence, la unidad de investigación del grupo financiero.
Qué implica el escenario de caída de bitcoin
La lógica de fondo es condicional. McGlone no afirma que bitcoin vaya a desplomarse sin más, sino que lo haría si las acciones de Estados Unidos entran en un mercado bajista, umbral que convencionalmente se fija en una baja del 20% desde máximos. En ese caso, según su lectura, el activo digital no funcionaría como refugio, sino como una apuesta de alto riesgo que amplifica las pérdidas.
El número llama la atención por su magnitud. En las últimas semanas BTC ha oscilado en torno a los 80.000 dólares, e incluso cayó por debajo de 82.000 dólares ante la posibilidad de una subida de tipos de la Reserva Federal. Desde esos niveles, regresar a 10.000 dólares supondría un retroceso aún mayor que el 80% citado, lo que devolvería el precio a cotas que no se ven desde hace años.
Pocas voces de Wall Street manejan un objetivo tan agresivo. Por eso la previsión funciona más como prueba de estrés que como pronóstico central.
Bitcoin y la bolsa: una correlación incómoda
La idea de que bitcoin cotiza como un activo tecnológico apalancado no es nueva. Desde la pandemia, y con más fuerza a partir de 2022, su comportamiento se ha movido en paralelo al del Nasdaq y el S&P 500 en los episodios de tensión. Cuando la liquidez se encarece y los inversores reducen exposición al riesgo, las criptomonedas suelen ser de lo primero que se vende.
Ese patrón choca con el relato del «oro digital», que presenta a BTC como cobertura frente a la inflación y a la debilidad de las monedas fiduciarias. En la práctica, la llegada de los fondos cotizados al contado y de grandes gestores institucionales ha acercado todavía más a bitcoin a las carteras tradicionales; para bien y para mal, sus flujos responden ahora a las mismas decisiones de asignación que mueven la bolsa.
McGlone ha mantenido en otras ocasiones posturas escépticas sobre la evolución de las criptomonedas frente a activos como el oro, y su nuevo planteamiento encaja con esa línea. Sus críticos suelen recordarle que el mercado ha desafiado varias veces sus previsiones bajistas.
El contexto macro que pesa sobre el mercado
El análisis llega en un entorno delicado. La política monetaria de la Fed sigue siendo el gran factor de incertidumbre, y los mercados de predicción reflejan apuestas divididas sobre el corto plazo. Hace pocos días, esas mismas plataformas daban un 61% de probabilidad a que BTC cerrara la semana entre 80.000 y 82.000 dólares, una señal de que buena parte de los operadores espera estabilidad más que un derrumbe.
Las valoraciones bursátiles elevadas, concentradas en un puñado de grandes tecnológicas, son otro de los argumentos que esgrimen quienes anticipan una corrección. Si ese ajuste se produce, el efecto contagio sobre los activos más volátiles sería difícil de evitar.
Qué deberían vigilar los inversores
Más allá de la cifra concreta, la advertencia de Bloomberg Intelligence plantea una pregunta relevante para quienes tienen exposición a criptomonedas: hasta qué punto su cartera depende de que Wall Street siga subiendo. Una eventual caída de bitcoin vinculada a la bolsa no tendría que ver con fallos propios de la red, sino con la retirada general de capital especulativo.
Algunos indicadores que los analistas suelen seguir para medir ese riesgo son:
- La evolución del S&P 500 y del Nasdaq, sobre todo si se acercan al umbral del 20% de retroceso.
- Los flujos de entrada y salida en los ETF de bitcoin al contado.
- Las decisiones de tipos de interés de la Reserva Federal y los datos de inflación.
Nada de esto convierte el escenario de McGlone en inevitable. Bitcoin ha sobrevivido a caídas superiores al 70% en ciclos anteriores y ha marcado nuevos máximos después. Pero el recordatorio llega en un momento oportuno: mientras la correlación con las acciones siga vigente, la suerte de BTC se jugará en buena medida lejos de la cadena de bloques, en el parqué de Nueva York.



