Citi eleva su previsión de bitcoin a 113.000 dólares, aún por debajo del récord, mientras Glassnode duda de la demanda
Citi eleva su previsión de bitcoin a doce meses hasta 113.000 dólares, por debajo del récord histórico, mientras los datos de Glassnode no confirman una demanda compradora amplia.
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Citi elevó su previsión de bitcoin a doce meses hasta los 113.000 dólares, una cifra que implicaría una recuperación respecto de los niveles actuales pero que sigue por debajo del máximo histórico de la criptomoneda. El ajuste llega en un momento en que los datos en cadena de Glassnode no permiten confirmar que la demanda compradora se esté ampliando de forma sostenida.
La entidad estadounidense revisó al alza su objetivo para bitcoin y también para ether, con el argumento de una actividad sólida en el mercado cripto. El mensaje es más prudente de lo que parece a primera vista: el banco ve espacio para subir, pero no anticipa nuevos máximos en el horizonte de un año.
Una previsión de bitcoin que no alcanza el récord
El dato clave está en la comparación. El techo histórico de BTC quedó fijado hace un año, por encima de los 126.000 dólares, y desde entonces la criptomoneda ha atravesado un largo ajuste. Hace pocos días, como recogió Criptotendencias, el récord de bitcoin cumplió un año con el precio peleando de nuevo por la zona de los 87.000 dólares.
Con esa referencia, un objetivo de 113.000 dólares supone un rebote relevante. Aun así, deja al activo varios miles de dólares por debajo de su cima. Dicho de otro modo, Citi plantea una recuperación parcial, no el inicio de una nueva fase de euforia.
No es la primera vez que el banco publica cifras concretas sobre el activo. En su perspectiva sobre activos digitales de enero de 2025, titulada «A New Hope», la entidad ya analizaba el impacto de los fondos cotizados y del clima regulatorio en Estados Unidos sobre la demanda institucional. Aquel optimismo se vio confirmado durante buena parte de 2025, antes de la corrección posterior.
Lo que dicen los datos de compra
El contraste lo ponen las métricas en cadena. El informe semanal de Glassnode del 7 de octubre deja abierta la pregunta de si la participación compradora es amplia o se concentra en pocos actores. Es una diferencia importante: un rebote sostenido suele requerir que la demanda se reparta entre distintos perfiles de inversores, no solo que aparezcan compras puntuales de gran tamaño.
La firma de análisis también publica series de volatilidad realizada, es decir, la amplitud con la que el precio se ha movido efectivamente en un periodo dado. Sus datos de volatilidad en tiempo de registro sirven para medir cuánta convicción hay detrás de cada movimiento. Una volatilidad comprimida puede anticipar un movimiento brusco, pero no indica en qué dirección.
Hay compras visibles, como la de Robinhood, que adquirió bitcoin por 25 millones de dólares. Movimientos de ese tipo son señales corporativas llamativas. Lo que todavía no está claro es si el inversor minorista y los grandes fondos acompañan con la misma intensidad.
Indicadores que vigila el mercado
Para evaluar si el escenario de Citi gana tracción, los analistas suelen cruzar varias fuentes:
- Los flujos diarios de los ETF de bitcoin al contado, que Farside Investors recopila en su tabla diaria.
- El índice amplio del dólar de la Reserva Federal, porque un dólar fuerte tiende a restar atractivo a los activos de riesgo.
- El rendimiento del bono del Tesoro a diez años, referencia del coste del dinero.
- La oferta de stablecoins, visible en el panel de DefiLlama, que funciona como termómetro de la liquidez disponible dentro del mercado cripto.
Ninguno de estos indicadores, por sí solo, valida o descarta el objetivo de 113.000 dólares. Lo que importa es si avanzan en la misma dirección: entradas sostenidas en los ETF, un dólar más débil, rendimientos estables y más stablecoins en circulación compondrían un cuadro favorable para la tesis del banco.
Cómo leer la nueva estimación
Las previsiones de los grandes bancos sobre bitcoin tienen un historial irregular. Se revisan con frecuencia y suelen seguir al precio más que anticiparlo. Por eso conviene tomar la cifra de Citi como una señal del sentimiento institucional, más que como un pronóstico preciso.
Y esa señal es mixta. Que una entidad de este tamaño mejore su previsión de bitcoin indica que ve fundamentos sólidos en la actividad del sector. Que el nuevo objetivo quede por debajo del récord sugiere que no espera un retorno rápido a la euforia de 2025.
El mercado, por su parte, sigue en una fase delicada. Bitcoin y varias altcoins llevan semanas poniendo a prueba soportes clave, y la falta de una demanda claramente amplia es justo lo que mantiene la cautela entre los operadores.
El próximo tramo dependerá menos de los objetivos de los bancos y más de que los datos de compra confirmen, semana a semana, que el interés por bitcoin va más allá de unos pocos grandes actores.



