Criptomonedas en Rusia: el Banco Central confirma que el comercio P2P quedará prohibido desde julio de 2027
El Banco de Rusia confirmó que el comercio P2P de criptomonedas quedará prohibido desde el 1 de julio de 2027; desde entonces, toda operación deberá pasar por brókeres o exchanges autorizados.
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Las criptomonedas en Rusia dejarán de poder comprarse y venderse directamente entre particulares a partir del 1 de julio de 2027. El Banco de Rusia confirmó que, desde esa fecha, toda operación con bitcoin u otros criptoactivos deberá pasar por un bróker o una plataforma de intercambio autorizada por el propio regulador, lo que pone fecha de caducidad al mercado entre pares (P2P) que hoy usan millones de rusos.
El cambio se apoya en la Ley Federal n.º 282-FZ, publicada en el portal oficial de información jurídica del Estado ruso. La norma fue firmada el 4 de agosto y abre un periodo de transición de casi un año para que usuarios y operadores se adapten.
Qué cambia para las criptomonedas en Rusia
El comercio P2P funciona sin intermediario que custodie los fondos: comprador y vendedor acuerdan precio y método de pago, normalmente mediante transferencia bancaria o efectivo, y el criptoactivo cambia de manos de una billetera a otra. Hasta ahora ese canal era la vía más directa para que un ciudadano ruso convirtiera rublos en bitcoin sin pasar por una entidad registrada.
Con la nueva ley, esa puerta se cierra. Las transacciones tendrán que canalizarse por actores con autorización del Banco de Rusia, que pasará a tener visibilidad sobre quién compra, quién vende y por cuánto. La autoridad monetaria mantiene en su sitio web oficial una sección dedicada a criptomonedas donde recoge su posición regulatoria.
La confirmación del calendario llegó en declaraciones difundidas por Kommersant FM y recogidas también por la agencia Interfax. No se detallaron, por ahora, las sanciones que afrontará quien siga operando de forma directa después del plazo ni los requisitos concretos que deberán cumplir los brókeres y exchanges para obtener la autorización.
Los puntos clave del nuevo régimen
- Plazo límite para el comercio directo entre particulares: 1 de julio de 2027.
- Después de esa fecha, cada operación deberá realizarse a través de un intermediario aprobado por el Banco de Rusia.
- Base legal: Ley Federal n.º 282-FZ, firmada el 4 de agosto.
Un mercado que pasa del margen al control
La decisión encaja con la trayectoria de Moscú en los últimos años. Las autoridades rusas han oscilado entre la desconfianza abierta hacia los criptoactivos y su uso pragmático, por ejemplo para pagos internacionales en un contexto de sanciones occidentales. Lo que no han tolerado es un mercado minorista fuera de su radar.
El P2P cumplía justamente esa función. Para muchos usuarios era la manera de acceder a bitcoin o a stablecoins como USDT sin depender de plataformas extranjeras, varias de las cuales restringieron o abandonaron el servicio a clientes rusos. Llevar toda esa actividad a intermediarios supervisados facilita la trazabilidad de los flujos y, previsiblemente, su fiscalización.
Para el usuario común, el efecto práctico será doble. Por un lado, tendrá que identificarse ante una entidad autorizada para operar, con la consiguiente pérdida de privacidad. Por otro, dependerá de cuántas plataformas consigan la licencia y en qué condiciones: si la oferta es escasa, las comisiones y los diferenciales de precio podrían encarecerse.
Queda abierta la cuestión del cumplimiento. El comercio P2P es difícil de vigilar por naturaleza, y es razonable esperar que parte de la actividad migre a canales informales o a plataformas sin presencia legal en el país. Cómo piensa el regulador detectar y perseguir esas operaciones es una de las incógnitas que el texto difundido no despeja.
Una tendencia que va más allá de Rusia
El movimiento ruso tiene un tono más restrictivo que el de otras jurisdicciones, pero comparte un objetivo con buena parte de la regulación reciente: concentrar la operativa cripto en proveedores registrados. En Europa, el reglamento MiCA exige licencia a las plataformas que quieran operar en la Unión, como muestra el caso de BingX y su licencia MiCA en Austria. En Latinoamérica, Argentina también avanza en esa línea, con plataformas que operarán con reglas reordenadas.
La diferencia es de grado. Mientras otros reguladores exigen licencia a los intermediarios sin prohibir que dos particulares intercambien activos entre sí, el enfoque ruso elimina directamente esa opción para el mercado de las criptomonedas en Rusia.
Con casi un año por delante, el foco estará ahora en la normativa secundaria del Banco de Rusia: cuántos intermediarios obtengan la autorización, y con qué exigencias, determinará si el cierre del P2P empuja a los usuarios hacia el circuito regulado o hacia la clandestinidad.



