Patrocinado por Money on Chain BTC $81.654,00 ▼ 0,7% ETH $2.399,24 ▼ 0,6% USDT $0,9992 ▲ 0,0% BNB $728,90 ▲ 0,7% XRP $1,30 ▼ 0,6% USDC $0,9999 ▲ 0,0% SOL $104,67 ▲ 0,4% TRX $0,3319 ▼ 0,1% FIGR_HELOC $1,02 ▲ 0,0% ZEC $1.141,38 ▼ 0,1% DOC $0,9993 ▲ 0,3% BPRO $99.257,00 ▲ 0,0% Fear & Greed 55 · Codicia
SeguridadBajista

Hackeos cripto suben un 55% hasta 1.200 millones de dólares en el tercer trimestre, pero el robo de claves cae un 30%

Los hackeos cripto sumaron 1.200 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026, un 55% más, según Hacken. El robo de claves cayó un 30% y las fallas de contratos ganaron peso.

Haznos tu fuente preferida en Google
Ilustración de hackeos cripto con monedas escapando por grietas en bloques de código

Los hackeos cripto movieron unos 1.200 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026, un aumento del 55%, según el informe trimestral de la firma de auditoría Hacken. El dato llega con un matiz relevante: las pérdidas por robo de claves privadas retrocedieron un 30%, mientras crecieron las derivadas de fallas en contratos inteligentes. Para el sector, el cambio obliga a revisar dónde se pone el foco de la seguridad.

La cifra figura en la divulgación publicada por Hacken el 15 de octubre. El trimestre también quedó marcado por dos incidentes de septiembre con perfiles muy distintos: el del exchange Bitget y el de Liquid Network, la cadena lateral de Bitcoin desarrollada por Blockstream.

Publicidad

Estabilidad respaldada en Bitcoin

Descubre Dollar on Chain →

Hackeos cripto: menos claves robadas, más contratos vulnerados

Durante buena parte de los últimos años, el compromiso de claves privadas fue la principal vía de pérdida en la industria. Una clave expuesta, ya sea por phishing, malware o una mala gestión interna, daba a un atacante control directo sobre los fondos. Por eso la custodia de claves se instaló como la prioridad número uno de cualquier esquema de seguridad.

El tercer trimestre rompe en parte esa lógica. Que el robo de claves cayera un 30% mientras el total de pérdidas crecía significa que el dinero se fue por otra puerta: el código. Los contratos inteligentes, programas que se ejecutan de forma automática en una blockchain y que sostienen buena parte de las finanzas descentralizadas, concentraron una porción mayor de los daños.

No es un detalle técnico menor. Una clave mejor protegida no sirve de mucho si la lógica del contrato permite a un tercero retirar fondos sin necesidad de firmar nada. En ese escenario, la auditoría del código, las pruebas antes de cada actualización y la vigilancia en tiempo real pesan tanto o más que el almacenamiento en frío.

La comparación con el resumen del segundo trimestre de la misma firma permite ver ese desplazamiento entre categorías de ataque, que es en realidad el hallazgo más interesante del informe. El monto total importa; la composición, todavía más.

Bitget y Liquid: dos fallas de septiembre

Los casos de septiembre ilustran por qué una jerarquía fija de controles se queda corta. En Bitget, el exchange publicó un aviso inicial sobre el incidente y luego fue actualizando la información en sucesivos comunicados: una actualización el 25 de septiembre, otra sobre el avance de la investigación el 30 de septiembre y una actualización sobre las cuentas el 14 de octubre.

El rastro del dinero también llamó la atención. Parte de los fondos robados de Ledger y Bitget terminaron en los pools blindados de Zcash, lo que complica su seguimiento y reabre el debate sobre las monedas de privacidad.

Liquid Network es un caso diferente. Se trata de una sidechain de Bitcoin, es decir, una cadena paralela conectada a la red principal que permite mover BTC con más rapidez y privacidad. El incidente ocurrió el 6 de septiembre y fue reconocido por SideSwap, una de las plataformas que operan sobre esa red. Blockstream publicó su propia evaluación del incidente el 23 de septiembre.

Que una infraestructura vinculada a Bitcoin y un exchange centralizado sufrieran problemas en el mismo mes muestra que el riesgo no se limita a un tipo de plataforma. Exchanges, puentes, sidechains y protocolos DeFi tienen superficies de ataque distintas y exigen prioridades distintas.

Qué cambia para la industria

La lectura que deja el trimestre es incómoda para quienes trabajan con listas de verificación estáticas. Proteger las claves sigue siendo imprescindible, y la caída del 30% sugiere que las mejoras en custodia están dando resultado. Pero el atacante se adapta rápido.

Para los equipos de seguridad, esto se traduce en algunas prioridades concretas:

  • Auditorías de código recurrentes, no solo antes del lanzamiento.
  • Revisión específica de cada actualización de contratos, donde suelen colarse errores nuevos.
  • Monitoreo en cadena capaz de detectar movimientos anómalos y pausar operaciones a tiempo.

Para el usuario, el mensaje es más simple: la seguridad de su propia billetera no lo protege si el protocolo o la plataforma donde deposita fondos tiene una falla. Diversificar dónde se guardan los activos y seguir los comunicados oficiales tras un incidente, como los que publicaron Bitget y Blockstream, ayuda a reducir la exposición.

Con 1.200 millones de dólares perdidos en solo tres meses, los hackeos cripto siguen siendo uno de los frenos más visibles a la adopción institucional. La pregunta para el cierre de 2026 es si la industria logrará que la mejora en la custodia de claves se repita también en la calidad del código.

Escrito por Franklin Roldan

Fundador de CriptoTendencias (2017) y CMO de mimLABS. Une marketing, Bitcoin y tecnología para hacer las criptomonedas entendibles para cualquiera, sin tecnicismos ni promesas vacías.

Ver todos sus artículos →

El mercado en tu correo, cada mañana

Resumen diario de lo que de verdad mueve el precio, sin ruido ni promesas. Gratis.