Expansión de Circle: la emisora de USDC apunta a unos 40 mercados emergentes
Jeremy Allaire, CEO de Circle, anunció que la emisora de USDC planea entrar en unos 40 mercados emergentes por la creciente demanda en América Latina, Asia, África y Oriente Medio.
Haznos tu fuente preferida en Google
La expansión de Circle tiene nuevo objetivo: la empresa emisora de la stablecoin USDC planea entrar en unos 40 mercados emergentes y en desarrollo. Su director ejecutivo, Jeremy Allaire, atribuye la decisión a la creciente demanda de dólares digitales en el Sudeste Asiático, América Latina, África y Oriente Medio. El anuncio llega en un momento en que las monedas estables dejaron de ser una herramienta casi exclusiva de traders para convertirse en un medio de pago y ahorro en economías con monedas frágiles.
Allaire detalló el plan en una entrevista con Reuters, donde habló del interés que la compañía detecta en regiones donde el acceso al dólar tradicional es limitado o costoso. No precisó, al menos en lo trascendido, qué países concretos encabezarán la lista ni un calendario cerrado para cada desembarco.
Qué implica la expansión de Circle hacia mercados emergentes
Circle es la segunda mayor emisora de stablecoins del mundo, por detrás de Tether. Una stablecoin es un token cuyo valor se ancla a un activo de referencia, en el caso de USDC al dólar estadounidense, y que está respaldado por reservas en efectivo y deuda pública de corto plazo. Esa estabilidad es justamente lo que buscan usuarios y empresas en países con inflación alta o controles cambiarios.
Las cuatro regiones que mencionó Allaire comparten rasgos. Tienen grandes flujos de remesas, sistemas bancarios con baja penetración en parte de la población y, en varios casos, monedas locales que pierden valor frente al dólar de forma sostenida. Para un comerciante en Lagos, un freelancer en Manila o una familia en Caracas, tener saldo en dólares digitales desde el teléfono resuelve un problema cotidiano.
La estrategia también tiene una lectura comercial evidente. Hasta ahora, buena parte del uso de USDC se concentraba en mercados desarrollados y en el circuito de exchanges y finanzas descentralizadas. Abrir operaciones formales en decenas de países supone competir de frente con USDT, que domina el uso informal en muchas de esas economías gracias a su presencia en plataformas P2P (de persona a persona).
América Latina, un terreno ya en disputa
Para los lectores de la región, el dato relevante es que América Latina figura entre las zonas prioritarias. No sorprende. Los datos de uso de stablecoins en la región llevan tiempo creciendo, y algunos informes de la industria lo confirman: Binance, por ejemplo, ubicó recientemente a México como el quinto país del mundo en pagos transfronterizos con stablecoins.
Argentina es otro caso de manual. La desconfianza histórica hacia el peso convirtió a los dólares digitales en un refugio popular, y el marco local sigue moviéndose: las plataformas que operan en el país funcionarán con reglas reordenadas desde noviembre. Para una empresa como Circle, que hace de la regulación una carta de presentación, la claridad normativa de cada jurisdicción será un factor decisivo a la hora de elegir dónde entrar primero.
Brasil, Colombia y Venezuela completan un mapa donde la demanda existe, aunque con condiciones muy distintas. En algunos de esos países el reto no es la adopción, sino conseguir licencias y socios bancarios locales que permitan convertir moneda nacional en USDC y viceversa sin fricciones.
El contexto regulatorio en Estados Unidos
La ofensiva internacional se apoya en un cambio de clima en casa. La aprobación de la ley GENIUS en Estados Unidos en 2025 estableció un marco federal para los emisores de stablecoins, y Circle, que cotiza en bolsa desde ese mismo año, ha usado esa legitimidad para presentarse ante reguladores y bancos de otros países como un emisor supervisado y transparente.
Ese perfil institucional puede abrir puertas con gobiernos y entidades financieras. También puede jugar en contra en mercados donde los usuarios priorizan la liquidez inmediata y la presencia en canales informales, terreno en el que USDT conserva ventaja.
Riesgos y preguntas abiertas
La expansión de Circle no está exenta de obstáculos. Varios bancos centrales de economías emergentes ven con recelo la dolarización digital, porque reduce su control sobre la política monetaria y puede acelerar la salida de capitales. Algunos han optado por restringir el uso de criptoactivos o por impulsar sus propias monedas digitales.
Hay además preguntas prácticas. Falta saber si Circle entrará con oficinas propias, mediante alianzas con fintechs y bancos locales o con una combinación de ambos modelos. Tampoco está claro cómo adaptará el cumplimiento de normas contra el lavado de dinero a 40 jurisdicciones con estándares dispares.
Lo que sí parece claro es la apuesta de fondo. Si la expansión de Circle se concreta en la escala anunciada, la batalla entre emisores de stablecoins se librará cada vez menos en los exchanges y más en las billeteras de usuarios de economías emergentes, donde el dólar digital ya compite con el efectivo.



