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Monero y Zcash en la mira del Servicio Secreto de EE.UU. por su anonimato

Las actividades ilícitas descubiertas en los últimos meses en el ecosistema criptográfico y que cada vez se acentúan más, detonaron que el Servicio Secreto de Estados Unidos pidiera regular monedas como Monero y Zcash para evitar esas prácticas. Estos monedas privadas por lo general tienen un promedio de transacciones mucho más alto que el resto. 

El Subdirector Adjunto de la Oficina de Investigación del Servicio Secreto de los EE.UU., Robert Noye, hizo una declaración oficial hace unos días donde señaló que es imprescindible que Estados Unidos siga trabajando en el desarrollo de  los controles regulatorios asociados a las criptomonedas  a través de organizaciones como la Financial Action Task Force.

Además, Noye detalló que dentro de la normativa se pretende considerar llevar a cabo acciones legislativas o reglamentarias adicionales para abordar los posibles desafíos vinculados con las monedas digitales mejoradas para el anonimato, los servicios destinados a ocultar las transacciones en blockchains (es decir,  los mixers) y los polos de minería.

Cryptojacking, robos de claves criptográficas privadas, ransomware y ataques a las redes blockchain, son algunas de las actividades delictivas a las que hace referencia esta petición de Noye, quien también ha declarado sobre el uso de malware y otros crímenes tecnológicos que ocurren en el ámbito de las criptomonedas. Así como también analizó los ataques del 51% y de qué manera estos defraudarán a otros usuarios de las monedas, una violación de la Ley de fraude y abuso informático.

Thomas Ott, Director Asociado de la División de Aplicación de la Ley de Delitos Financieros (FinCEN), también presentó su testimonio ante el subcomité alegando que los fondos de activos digitales son considerados provenientes  de una “actividad sospechosa“:

“Hemos visto explotar la moneda virtual para respaldar miles de millones de dólares en lo que consideraríamos una actividad sospechosa. Por ejemplo, el análisis FinCEN indica que las transacciones en moneda virtual incluyen más de US$ 1.000 millones en fondos de extorsión ransomware y más de US$ 1.500 millones han sido robados a través de hacks de intercambiadores de moneda virtuales”, testificó Ott.

En cuanto a las monedas privadas como Monero dijo que también ha habido desarrollos en la tecnología que han permitido la ocultación de información de transacciones y de identidad que involucra a la moneda virtual. Las “monedas de privacidad”, son cada vez más frecuentes en las plataformas de intercambio y tienen un promedio de alrededor de 300 millones de dólares en volumen de transacciones diarias en intercambios locales y en el extranjero.

En este sentido, para Ott, combatir esta situación requiere un enfoque multidisciplinario. Refiriéndose a la regulación de “transmisores de dinero registrados en moneda virtual”, y la aplicación de medidas civiles como sanciones monetarias ya que es el enfoque actual de la FinCEN.