ETF de Ethereum de BlackRock: el fondo con staking paga rendimiento, pero los 9.000 millones siguen en ETHA
El ETF de Ethereum con staking de BlackRock (ETHB) ya paga rendimiento por validar la red, pero los inversores siguen prefiriendo el fondo original ETHA, que acumula unos 9.000 millones de dólares.
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El nuevo ETF de Ethereum con staking de BlackRock, identificado como ETHB, ya distribuye un rendimiento a sus tenedores gracias a la validación de la red, pero los inversores continúan prefiriendo el fondo original ETHA, que acumula alrededor de 9.000 millones de dólares en activos. Los datos de negociación del 11 de septiembre muestran demanda por ambos productos, aunque con un abismo de tamaño entre uno y otro.
La diferencia central entre los dos vehículos es sencilla: ETHA mantiene ether de forma pasiva, mientras que el iShares Staked Ethereum Trust (ETHB) destina parte de sus tenencias a hacer staking, es decir, a bloquear ETH para ayudar a asegurar la red a cambio de recompensas. Ese ingreso adicional se traslada, al menos en parte, a los inversores del fondo.
Por qué el ETF de Ethereum con staking aún no despega
Pese a la ventaja del rendimiento, ETHB arranca muy por detrás de su hermano mayor. El fondo iShares Ethereum Trust (ETHA) es uno de los productos de exposición a ether más grandes del mercado estadounidense, con miles de millones bajo gestión y una liquidez profunda que lo convierte en la puerta de entrada por defecto para instituciones y asesores.
Ese liderazgo genera un efecto de inercia difícil de revertir. Los grandes operadores tienden a concentrarse donde hay volumen, porque eso reduce el costo de entrar y salir de posiciones. Aunque la brecha de precios de negociación entre ambos fondos es amplia, los spreads medianos —la diferencia entre el precio de compra y de venta— resultan similares, según los datos del 11 de septiembre. En otras palabras, ETHB no penaliza demasiado al inversor por operar en un fondo más pequeño, pero tampoco ha logrado todavía atraer el capital que justificaría un cambio masivo.
El atractivo del staking tampoco es gratis. Bloquear ether para validar la red implica que esos activos no están disponibles de forma inmediata, y añade una capa de complejidad operativa y de riesgo que un producto puramente pasivo no tiene. Para muchos gestores, la simplicidad y el tamaño de ETHA pesan más que unos puntos porcentuales de rendimiento anual.
El staking llega a los ETF regulados de EE.UU.
La aparición de un ETF que incorpora staking marca un paso relevante para el mercado. Durante la primera oleada de fondos cotizados de ether aprobados en Estados Unidos, los emisores tuvieron que renunciar al staking para obtener el visto bueno regulatorio. La posibilidad de ofrecer ahora rendimiento dentro de un envoltorio regulado acerca el producto a lo que muchos inversores ya obtienen directamente en la cadena.
El rendimiento del staking convierte al ether en un activo que genera flujo de caja, algo que el bitcoin no ofrece por diseño. Esa característica ha sido uno de los argumentos recurrentes a favor de ETH como activo de tesorería y de cartera. Trasladar ese rendimiento a un ETF permite que fondos de pensiones, family offices y asesores accedan a él sin lidiar con billeteras, validadores ni custodia propia.
Para entender qué hay detrás de estas cifras conviene mirar la actividad de la red y el comportamiento del capital. Herramientas de seguimiento como los datos on-chain permiten observar cuánto ether se está bloqueando en staking y cómo evolucionan los flujos hacia estos productos.
Qué vigilar en los próximos meses
La pregunta ahora es si ETHB puede cerrar distancia con ETHA a medida que más inversores valoren el rendimiento del staking frente a la mera exposición al precio. La historia de los ETF sugiere que el fondo que llega primero y acumula liquidez suele conservar su ventaja durante mucho tiempo, salvo que el competidor ofrezca una propuesta claramente superior en costos o rentabilidad neta.
Varios factores podrían inclinar la balanza:
- El nivel de rendimiento neto que ETHB logre distribuir después de comisiones y costos operativos.
- La evolución de las tasas de recompensa de staking en la red Ethereum, que varían según la cantidad total de ether validado.
- La disposición de los grandes asignadores institucionales a asumir la complejidad del staking dentro de un ETF.
- La claridad regulatoria en Estados Unidos sobre el tratamiento de los rendimientos de staking en productos cotizados.
Por ahora, la coexistencia de ambos fondos deja una lectura clara: el mercado quiere exposición a ether en formato regulado, pero todavía prioriza el tamaño y la liquidez de ETHA por encima del rendimiento extra de ETHB. La adopción del staking dentro de los ETF apenas empieza, y el reparto de flujos entre los dos productos de BlackRock será una de las referencias más observadas para medir cuánto valoran realmente los inversores ese ingreso adicional.



