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Google Gemini proyecta un Bitcoin en 150.000-180.000 dólares para fines de 2026

Un modelo de inteligencia artificial de Google proyecta que Bitcoin podría alcanzar entre 150.000 y 180.000 dólares para fines de 2026, apoyado en el efecto acumulado del cuarto halving sobre la oferta.

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Predicción de Bitcoin de Google Gemini con moneda dorada ascendiendo junto a gráfico alcista

Un modelo de inteligencia artificial volvió a poner cifras concretas sobre la mesa: la predicción de Bitcoin de Google Gemini apunta a un rango de 150.000 a 180.000 dólares para el cierre de 2026, partiendo desde un piso cercano a los 65.100 dólares. El argumento central no descansa en el ruido diario del mercado, sino en la mecánica de la oferta tras el cuarto halving.

La tesis es sencilla de enunciar y difícil de refutar en el corto plazo: cada halving recorta a la mitad la emisión de nuevas monedas, y ese efecto se acumula con el tiempo. Según el planteo de la herramienta, la combinación de una oferta que se contrae de forma programada con una demanda sostenida terminaría empujando el precio muy por encima de los niveles actuales en un horizonte de poco más de un año.

Qué hay detrás de la predicción de Bitcoin de Google Gemini

El halving es el evento que reduce a la mitad la recompensa que reciben los mineros por cada bloque validado. Ocurre aproximadamente cada cuatro años y es el mecanismo que fija el ritmo con el que entran nuevos bitcoins en circulación. El cuarto de estos recortes, ejecutado en 2024, dejó la emisión en 3,125 BTC por bloque, la mitad de lo que era antes.

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La lógica que expone el modelo de Gemini es la del «shock de oferta compuesto»: mientras la creación de monedas nuevas se estrecha, cualquier presión compradora adicional choca contra un flujo cada vez más escaso. Históricamente, los ciclos alcistas de Bitcoin han tendido a desplegarse entre 12 y 18 meses después de cada halving, lo que ubicaría un eventual pico dentro de la ventana que sugiere la proyección.

Conviene tratar estos números con cautela. Un modelo de lenguaje no ejecuta un análisis financiero propietario ni tiene acceso a información privilegiada: sintetiza patrones y narrativas ya presentes en los datos con los que fue entrenado. En la práctica, la cifra de 150.000 a 180.000 dólares refleja el consenso optimista que circula entre analistas que dan peso a la escasez programada, más que un pronóstico independiente.

Los factores que la proyección deja de lado

El talón de Aquiles de cualquier lectura basada solo en la oferta es que ignora la mitad de la ecuación. El precio de un activo lo fija el cruce entre lo que se ofrece y lo que se demanda, y la demanda está sujeta a variables que ningún calendario de emisión puede anticipar: política monetaria de la Reserva Federal, flujos hacia los ETF al contado, apetito de riesgo global y shocks regulatorios.

De hecho, no todos comparten la idea de Bitcoin como reserva de valor imbatible. El economista Robin Brooks ha argumentado que Bitcoin no funciona como refugio seguro y que pierde terreno frente al oro en episodios de estrés. Esa visión choca de frente con la narrativa de escasez que alimenta pronósticos de seis cifras.

El comportamiento reciente del mercado tampoco dibuja una línea recta hacia arriba. Los operadores han visto correcciones bruscas seguidas de recuperaciones, con el precio moviéndose por zonas de resistencia clave. En una de esas fases, el precio de Bitcoin apuntó a los 72.000 dólares tras recuperar compradores, un recordatorio de que la volatilidad sigue siendo la norma más que la excepción.

Qué mirar más allá del pronóstico

Para quienes siguen el ciclo, hay señales más concretas que una cifra redonda a 14 meses vista. La volatilidad de Bitcoin cayó a mínimos de 2026 en medio del alza de los rendimientos del Tesoro estadounidense, un dato que suele preceder movimientos amplios en cualquier dirección.

Los elementos que realmente moverán la aguja en los próximos trimestres son verificables y observables:

  • Flujos institucionales: las entradas y salidas netas de los ETF al contado son el termómetro más directo de la demanda real.
  • Contexto macro: recortes o subidas de tasas condicionan el apetito por activos de riesgo como las criptomonedas.
  • Oferta en manos de largo plazo: la proporción de bitcoins que no se mueven durante meses indica cuánta presión vendedora hay latente.
  • Marco regulatorio: avances o retrocesos legislativos en Estados Unidos y otras jurisdicciones pueden acelerar o frenar la adopción.

La predicción de Bitcoin de Google Gemini sirve como termómetro de una narrativa dominante, no como hoja de ruta garantizada. La escasez posthalving es un factor real, pero el precio final dependerá de una demanda que ninguna IA puede modelar con precisión. Para el inversor, la lección es la de siempre: los pronósticos con cifras exactas y fechas cerradas conviene leerlos como escenarios posibles, no como certezas.

Escrito por Franklin Roldan

Fundador de CriptoTendencias (2017) y CMO de mimLABS. Une marketing, Bitcoin y tecnología para hacer las criptomonedas entendibles para cualquiera, sin tecnicismos ni promesas vacías.

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