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Préstamos DeFi: cómo funcionan, qué es el colateral y qué riesgos tienen

Descubre cómo funcionan los préstamos DeFi: colateral, liquidación, tipos de interés variables y riesgos de contrato inteligente antes de pedir prestado.

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Los préstamos DeFi permiten pedir dinero prestado sin banco, sin historial crediticio y sin llenar un solo formulario. Basta con conectar una wallet, depositar criptomonedas como garantía y, en cuestión de minutos, recibir stablecoins u otros tokens. Suena simple. El mecanismo de fondo también lo es, pero tiene reglas estrictas que conviene entender antes de mover un solo dólar.

Quien busca información sobre este tema suele tener una duda concreta: ¿qué pasa si el precio de mi garantía cae? ¿Por qué el interés cambia cada día? ¿Es seguro dejar mis fondos en un contrato inteligente? Esta guía responde esas preguntas con ejemplos numéricos y explica los cuatro conceptos que más pesan en la práctica: colateral, liquidación, tipos de interés variables y riesgo de contrato.

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No es una recomendación para pedir prestado. Es una explicación de cómo funciona el sistema por dentro, para que puedas decidir con criterio si encaja o no con tu situación.

Qué son los préstamos DeFi y en qué se diferencian de un crédito bancario

DeFi (finanzas descentralizadas) es el conjunto de aplicaciones financieras que funcionan sobre blockchains públicas, principalmente Ethereum y redes compatibles como Arbitrum, Base, Polygon u Optimism. En lugar de un banco, quien gestiona los préstamos es un smart contract: un programa que se ejecuta en la blockchain y aplica reglas fijas de forma automática.

Los protocolos de préstamo más conocidos son Aave, Compound, Sky (antes conocido como MakerDAO), Spark, Morpho y Liquity. Cada uno tiene su diseño, aunque comparten una lógica parecida.

La gran diferencia con un préstamo tradicional es que aquí nadie evalúa tu capacidad de pago. No hay score crediticio ni nómina que presentar. El protocolo no sabe quién eres y tampoco le importa. Lo único que exige es una garantía, y casi siempre de mayor valor que lo que pides.

Del otro lado están los prestamistas: personas que depositan sus criptomonedas en el protocolo para que otros las pidan prestadas, y a cambio cobran intereses. Un mismo usuario puede ocupar los dos roles a la vez, porque al depositar colateral normalmente también empieza a generar algo de rendimiento sobre él.

Cómo funcionan los préstamos DeFi paso a paso

El proceso típico en un protocolo como Aave o Compound se ve así:

  1. Conectas tu wallet (por ejemplo, MetaMask, Rabby o una wallet física como Ledger) a la aplicación del protocolo.
  2. Depositas un activo como colateral, por ejemplo ETH o WBTC. El contrato lo guarda y te entrega un token que representa tu depósito.
  3. Eliges qué activo pedir prestado y cuánto. Lo más habitual son stablecoins como USDC, USDT o DAI.
  4. Recibes los fondos en tu wallet al instante. Puedes usarlos como quieras: venderlos, enviarlos a un exchange o reinvertirlos.
  5. Pagas intereses de forma continua. No hay cuotas mensuales; la deuda crece bloque a bloque según la tasa vigente.
  6. Devuelves el préstamo cuando quieras, más los intereses acumulados, y recuperas tu colateral.

No hay plazo de vencimiento en la mayoría de estos protocolos. Puedes mantener la deuda abierta una semana o dos años. Lo que sí hay es una condición permanente: tu colateral siempre debe valer lo suficiente respecto a tu deuda. Si deja de cumplirse, entra en juego la liquidación.

El colateral en los préstamos DeFi: por qué hay que depositar más de lo que pides

Casi todos los préstamos DeFi están sobrecolateralizados. Si quieres pedir 1.000 dólares, tendrás que depositar bastante más que eso en criptomonedas. La razón es directa: como el protocolo no puede perseguir a nadie por impago, necesita un margen que lo proteja si el colateral pierde valor.

LTV y umbral de liquidación

Dos parámetros definen cuánto puedes pedir y cuándo estás en peligro:

  • LTV máximo (Loan-to-Value): el porcentaje del valor de tu colateral que puedes tomar prestado como máximo al abrir el préstamo.
  • Umbral de liquidación: el porcentaje a partir del cual tu posición puede ser liquidada. Siempre es algo superior al LTV máximo, para dejar un pequeño colchón.

Estos valores cambian según el activo y el protocolo. Un activo líquido y consolidado como ETH suele admitir porcentajes más altos que un token pequeño y volátil, que puede tener límites muy bajos o directamente no ser aceptado como colateral. Conviene revisarlos en la propia interfaz antes de operar, porque la gobernanza del protocolo puede modificarlos.

Un ejemplo con números

Supongamos un caso hipotético. Depositas 1 ETH cuando vale 3.000 dólares. El protocolo fija para ETH un LTV máximo del 75 % y un umbral de liquidación del 80 %.

  • Puedes pedir hasta 2.250 dólares en USDC (el 75 % de 3.000).
  • Decides ser prudente y pides solo 1.200 dólares, un 40 % del valor.
  • Tu posición se liquidaría si tu deuda superara el 80 % del valor del colateral. Con 1.200 dólares de deuda, eso ocurre cuando el ETH cae por debajo de 1.500 dólares.

Si en cambio hubieras pedido el máximo, 2.250 dólares, la liquidación llegaría con el ETH apenas por debajo de unos 2.810 dólares. Una caída del 6 % bastaría. En cripto, eso puede pasar en una tarde.

Esa es la lección más útil de toda la guía: pedir el máximo permitido casi nunca es buena idea. Los usuarios con experiencia suelen mantener su endeudamiento muy por debajo del límite.

Qué es la liquidación y cómo evitarla

La liquidación es el mecanismo que protege al protocolo cuando una deuda ya no está suficientemente respaldada. Cuando tu posición cruza el umbral, cualquier persona (normalmente bots automatizados llamados liquidadores) puede pagar parte de tu deuda y quedarse con una porción equivalente de tu colateral, más un descuento.

Ese descuento es la penalización de liquidación. Funciona como incentivo para que los liquidadores actúen rápido, y lo pagas tú. Dependiendo del protocolo y del activo, suele rondar porcentajes de un solo dígito o algo más, pero sale directamente de tu garantía.

Ojo con un malentendido frecuente: la liquidación no siempre se lleva todo tu colateral. En Aave, por ejemplo, se liquida una parte de la deuda en cada operación, y puedes quedarte con el resto. Aun así, pierdes dinero, porque vendes colateral en el peor momento y con descuento.

El factor de salud

Muchos protocolos resumen tu situación en un solo número. En Aave se llama Health Factor (factor de salud). Por encima de 1, la posición es segura; si baja de 1, puede ser liquidada. Un factor de 1,1 significa que estás muy cerca del límite. Un factor de 2 o más da bastante más margen ante caídas fuertes.

Hay tres formas de alejarte de la liquidación cuando el mercado se pone feo:

  • Depositar más colateral.
  • Devolver parte de la deuda.

La tercera es no llegar a ese punto: abrir posiciones conservadoras desde el principio y vigilarlas. Existen herramientas y bots de alerta, como DeFi Saver o las notificaciones de algunas wallets, que avisan cuando el factor de salud baja de cierto nivel. Algunas incluso permiten automatizar recargas de colateral, con el riesgo adicional que eso implica.

Tipos de interés variables en DeFi: por qué cambian cada día

En un préstamo bancario sueles conocer la tasa desde el principio. En DeFi, la norma son los tipos de interés variables, y pueden moverse mucho.

El interés depende de la tasa de utilización: qué proporción del dinero depositado en un mercado está prestada en ese momento. Si hay 100 millones de USDC depositados y 50 millones prestados, la utilización es del 50 %.

Los protocolos usan una curva de interés con un punto de inflexión, a veces llamado kink. Mientras la utilización está por debajo de ese punto, la tasa sube despacio. Cuando lo supera, se dispara. La idea es atraer más depositantes y desincentivar nuevos préstamos cuando la liquidez escasea.

En la práctica, esto significa que puedes abrir un préstamo con un interés bajo y, semanas después, pagar el doble o el triple si de pronto mucha gente pide prestado el mismo activo. Ocurre con frecuencia en momentos de euforia del mercado, cuando aumenta la demanda de stablecoins para comprar más cripto.

Algunos protocolos han experimentado con tasas «estables» o fijas, pero en general han quedado limitadas o han ido desapareciendo de las versiones principales. Hay proyectos específicos de tasa fija, aunque suelen tener menos liquidez. Para la mayoría de usuarios, la regla es asumir que la tasa cambiará.

Lo que pagas y lo que cobras

Los depositantes cobran una parte de lo que pagan los prestatarios. Por eso, cuando la utilización sube, también suben los rendimientos de quienes prestan. Hay una contrapartida menos visible: con una utilización muy alta, puede que no consigas retirar tus fondos de inmediato, porque están prestados. Lo veremos en la sección de riesgos.

Riesgos de los préstamos DeFi que debes conocer

La liquidación es el riesgo más comentado, pero no el único. Algunos son técnicos y otros tienen que ver con los activos que usas.

Riesgo de contrato inteligente

Un smart contract es código, y el código puede tener errores. Si un atacante encuentra una vulnerabilidad, puede vaciar los fondos del protocolo. Ha pasado varias veces en la historia de DeFi, incluso en proyectos auditados. El caso de Euler Finance en 2023, que sufrió un ataque de gran magnitud pese a contar con auditorías, suele citarse como ejemplo de que una auditoría reduce el riesgo pero no lo elimina.

Para hacerte una idea del nivel de riesgo de un protocolo, puedes fijarte en cuánto tiempo lleva funcionando sin incidentes graves, cuántas auditorías ha pasado y si tiene un programa de recompensas por errores (bug bounty). Ninguno de estos factores es una garantía, pero un protocolo con años de historia y miles de millones gestionados ha sido probado en condiciones reales.

Riesgo de oráculos

Los contratos no saben por sí solos cuánto vale el ETH. Necesitan un oráculo, un servicio que les envía precios del mundo exterior. Chainlink es el más utilizado. Si un oráculo falla o es manipulado, el protocolo puede liquidar posiciones sanas o permitir préstamos que no deberían existir. Los ataques de manipulación de precios han afectado sobre todo a protocolos pequeños que usaban fuentes de precio poco robustas.

Riesgo de la stablecoin

Muchos usan stablecoins como colateral o como activo prestado. Si una stablecoin pierde su paridad con el dólar (lo que se conoce como depeg), el efecto puede ser serio. En marzo de 2023, USDC llegó a cotizar temporalmente por debajo de un dólar tras la quiebra de un banco estadounidense donde Circle tenía parte de sus reservas. Los protocolos que la usaban vivieron días de tensión.

Riesgo de liquidez

Si eres depositante y la utilización llega a niveles muy altos, puedes encontrarte con que no puedes retirar todo tu dinero en ese momento. Las tasas elevadas suelen atraer nueva liquidez y el problema se resuelve, pero no hay un plazo garantizado.

Riesgo de red y comisiones

Cada operación cuesta gas, la comisión que se paga a la red. En Ethereum, durante momentos de congestión, añadir colateral para salvar una posición puede salir caro justo cuando más lo necesitas. Las redes de capa 2 como Arbitrum o Base suelen tener comisiones mucho más bajas, una de las razones por las que muchos usuarios de Latinoamérica operan en ellas.

Riesgo de gobernanza y regulatorio

Los parámetros de un protocolo los vota su comunidad de poseedores de tokens. Pueden cambiar umbrales, aceptar nuevos activos o retirar otros. A eso se suma la incertidumbre legal: en muchos países de la región no hay un tratamiento claro para los préstamos DeFi a efectos fiscales. Si vives en México, Argentina, Colombia o España, conviene consultar con un contador que conozca cripto antes de mover cantidades importantes.

Para qué se usan los préstamos DeFi en la práctica

El uso más común es obtener liquidez sin vender. Alguien que tiene ETH o BTC a largo plazo y necesita dólares puede pedir stablecoins contra su garantía, en lugar de vender y quizás generar un evento fiscal. En países con inflación alta o controles cambiarios, como Argentina o Venezuela, hay usuarios que piden USDC o USDT y luego los cambian a moneda local mediante mercados P2P de exchanges como Binance o plataformas locales.

Otro uso, bastante más arriesgado, es el apalancamiento: pedir stablecoins para comprar más del mismo activo y volver a depositarlo. Si el precio sube, multiplicas la ganancia. Si cae, la liquidación llega antes. Muchas de las pérdidas grandes en DeFi vienen de estrategias así.

También existen los flash loans, préstamos sin colateral que deben pedirse y devolverse dentro de la misma transacción. Los usan desarrolladores para arbitraje o refinanciación de deudas. No son relevantes para el usuario promedio, pero aparecen a menudo en las noticias porque se han usado en varios ataques.

Buenas prácticas para reducir riesgos en préstamos DeFi

  • Pide muy por debajo del máximo permitido. Un factor de salud cómodo te da margen ante caídas bruscas.
  • Prefiere protocolos con trayectoria larga y activos líquidos como colateral.
  • Revisa la tasa de interés periódicamente, no solo al abrir el préstamo.
  • Guarda algo de saldo extra en tu wallet para pagar gas o añadir colateral en emergencias.
  • Configura alertas de precio o de factor de salud.
  • Comprueba siempre que estás en la web oficial del protocolo. Los sitios falsos que imitan a Aave o Compound para robar fondos son un fraude habitual.
  • No deposites dinero que no puedas permitirte perder. Invertir en cripto conlleva riesgo, y DeFi añade capas propias.

Preguntas frecuentes

¿Necesito KYC para pedir un préstamo DeFi?

Los protocolos descentralizados como Aave o Compound no piden KYC (verificación de identidad), porque solo interactúas con un contrato desde tu wallet. Sí lo necesitarás si compras las criptomonedas o retiras a moneda local en un exchange centralizado.

¿Qué pasa si no devuelvo el préstamo?

Nada, mientras tu colateral siga cubriendo la deuda. Los intereses se acumulan y, si la deuda crece lo suficiente o el colateral cae, la posición será liquidada. No hay cobradores ni efectos en ningún historial crediticio.

¿Es lo mismo un préstamo DeFi que un préstamo en un exchange?

No. En un exchange centralizado la empresa custodia tus fondos y fija las condiciones. En DeFi mantienes el control desde tu wallet, pero asumes tú los riesgos técnicos y la responsabilidad de vigilar la posición.

¿Puedo perder más de lo que deposité?

En un préstamo normal, lo máximo que puedes perder es tu colateral, aunque te quedas con lo que pediste prestado. El problema aparece con estrategias apalancadas o si el protocolo sufre un hackeo, donde podrías perder los fondos depositados.

¿Cuál es la mejor red para empezar?

Muchos principiantes prefieren redes de capa 2 como Arbitrum o Base por sus comisiones bajas, que permiten practicar con montos pequeños. Ethereum sigue concentrando la mayor liquidez, aunque cada operación cuesta más.

Si estás pensando en probar un préstamo DeFi, lo más sensato es empezar con una cantidad pequeña en un protocolo consolidado, pedir bastante menos de lo permitido y observar durante unas semanas cómo se mueven la tasa y tu factor de salud. Esa experiencia directa enseña más que cualquier explicación y, si algo sale mal, el costo del aprendizaje será asumible.

Escrito por Franklin Roldan

Fundador de CriptoTendencias (2017) y CMO de mimLABS. Une marketing, Bitcoin y tecnología para hacer las criptomonedas entendibles para cualquiera, sin tecnicismos ni promesas vacías.

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