Peter McCormack explica su visión de por qué considera que Bitcoin no puede salvar a Venezuela - Criptotendencias - Noticias de bitcoin, criptomonedas y blockchain

Peter McCormack explica su visión de por qué considera que Bitcoin no puede salvar a Venezuela

El periodista explicó por qué considera que el Bitcoin no puede salvar a todos los venezolanos, debido a diferentes problemas que señaló hay para su adopción y utilidad

Peter McCormack explica su visión de por qué Bitcoin no puede salvar a Venezuela
Comparte este post en tus redes sociales

A pesar de un creciente números de noticias e información sobre Venezuela, el Bitcoin y su adopción y las criptomonedas, la realidad según explica el periodista Peter McCormack es otra, ya que a pesar de existir una cierta utilidad para la criptomoneda líder en el país, ésta no puede ayudar a todos los venezolanos por diferentes razones estructurales que impiden una adopción integral en la nación sudamericana

Con el pasar de los meses, en Venezuela ocurren diferentes cuestiones relacionadas con Bitcoin que a nivel internacional, invitan a la cobertura del país como un lugar bastante favorable para las criptomonedas, algo que no es incorrecto o impreciso al analizarlo de fondo, pero la dimensión de los volúmenes en plataformas como Localbitcoin, han sembrado una idea mucho más grande a la realidad venezolana.

Recientemente, en una entrevista con Bitcoin Magazine, el periodista y anfitrión del podcast ‘What Bitcoin Did’, Peter McCormack, quien visitó recientemente Venezuela, explicó la razones por las que considera que, incluso contraria su visión inicial, considera que Bitcoin lamentablemente no puede ayudar a todos los venezolanos, ni mucho menos salvar el país ante problemas amplios en el panorama social, político y económico.

Con condiciones de vida reducidas, hay otras prioridades

«No me malinterpreten, hay casos de uso para Bitcoin en Venezuela», responde McCormack a la primera consulta realizada por David Hollerith en Bitcoin Magazine, sobre la adopción de Bitcoin en el país en comparación con lo que se refleja en la cobertura informativa del mismo, pero explica que al igual que otras criptomonedas que se promocionan como un gran caso de uso para los venezolanos, como Dash, no se considera que «la gran mayoría del país es pobre, y las personas que tienen acceso a las herramientas para usar Bitcoin son las que menos necesitan ayuda. La percepción es que Bitcoin puede ayudar a toda Venezuela; realmente no puede», dice.

McCormack explica que las criptomonedas tienen una fricción que, a diferencia de las monedas fiduciarias usadas en el país, como el bólivar o el dólar estadounidense, generan mayores limitaciones al momento de su uso para los venezolanos, agregando:

Cuando fui a los barrios bajos, se hizo dolorosamente claro que estas personas no van a descargar una billetera bitcoin y hacer una copia de seguridad de sus claves privadas, ¿verdad? Solo quieren saber cómo van a comer ese día, y puede ser porque han ganado un par de dólares o están recibiendo alimentos donados a través de un proyecto humanitario. Esta es la realidad de la vida real que vive la gente (…) Solía ​​creer que Bitcoin era genial para Venezuela. Puede ayudar a algunas personas, pero en este momento los venezolanos necesitan infraestructura, y el mayor problema que tienen es el régimen de Maduro

Además de la pobreza, los venezolanos tienen una serie de problemas estructurales con lo que lidiar en el día a día, especialmente con respecto a lo que describe McCormack al nivel de alimentación, una de las más grandes preocupaciones de los ciudadanos de Venezuela desde hace años, como se puede ejemplificar en un reciente estudio del Programa Mundial de Alimentos (PMA), iniciativa de la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde un estudio de campo determinó que 9.3 millones de personas, es decir, 1 de cada 3 venezolanos, sufre de inseguridad alimentaria, ante la dificultad de llevar dinero a sus hogares producto de los bajos salarios y la hiperinflación que pulveriza el bolívar cada día. A pesar de reconocer un abastecimiento en los supermercados, el 59% de los hogares no tienen ingresos suficientes para comprar comida necesaria para cubrir plenamente sus necesidades alimentarias.

Aceptación y adopción de bitcoins

Sobre la aceptación de bitcoins en Caracas, McCormack comentó que «hay algunos lugares que aceptan bitcoins. Aquellos que pueden aceptar bitcoin saben que es mejor que aceptar el bolívar», además añade que ha publicado «un título impactante en Twitter diciendo Bitcoin no puede salvar a Venezuela, porque no puede. Se está utilizando, pero mucho menos de lo que la gente piensa».

Más adelante, el periodista complementa:

Al igual que los lugares que aceptan bitcoin, también hay usuarios educados que usan bitcoin como una forma de evitar la hiperinflación del bolívar. Pero, de nuevo, son Bitcoiners educados, todos en el lado más rico, es decir, la clase alta y media en Caracas. Todos los pobres tienen la suerte de vivir con unos pocos dólares al mes. Además, en las otras provincias venezolanas, hay apagones regulares donde no hay poder

La realidad de los apagones en Venezuela, se puede constatar especialmente en los estados del país alejados de la zona central, hacia el oriente y el occidente, con interrupciones en el servicio eléctrico que pueden variar diaria, semanal y mensualmente, con periodos crítico sin energía entre las 2 y las 24 horas o más, una crisis que viene presentándose con mayor regularidad desde los grandes apagones vividos en el país durante principios del 2019.

Al comentar cómo el caos económico puede afectar los casos de uso para Bitcoin en Venezuela, McCormack puntualiza tres causas esenciales, como la tendencia volátil del Bitcoin, que vuelve un problema para las personas que tienen ya ingresos limitados, alrededor de 6 dólares mínimos mensuales, vean con buenos ojos empobrecerse aún más ante una bajada del precio de la criptomoneda de forma repentina. Seguidamente, comenta sobre las limitaciones técnicas ante su complejidad, mientras que finalmente, explica que el Bitcoin no es universalmente aceptado en Venezuela, a diferencia del dólar estadounidense, que ha ganado terreno en la economía venezolana o incluso el demacrado, pero aún aceptado, bolívar.

Sobre el Bitcoin como reserva de valor en Venezuela, asegura:

El problema con el caso de uso de la tienda de valor es que estas personas no tienen una cultura de ahorro financiero. Todo lo que ganan, lo tienen que gastar solo para sobrevivir. Ni siquiera hemos tenido adopción masiva en Occidente. Creo que la gente necesita ser más realista. Pero para aquellos que pueden comprar bitcoins con el bolívar y luego convertirlo nuevamente al bolívar cuando necesitan comprar algo, puede salvarlos de la inflación semanal del 10 por ciento del bolívar. Mi impresión de cuántas personas están haciendo eso fue muy baja

Utilidad limitada en relación a otras monedas

En algunos extractos de la entrevista, McCormack indica que en Venezuela «la gente quiere dólares estadounidenses. Es la mejor moneda en Venezuela en este momento porque todos la aceptarán y mantiene su valor sobre el bolívar», mientras que explicando un punto anterior a ese, señala que «de manera controvertida, el dólar o incluso una moneda estable es un medio de intercambio mucho mejor para estas personas en este momento».

Recientemente, reportamos que en Venezuela, la dinámica económica abre el campo para una relación multimoneda dentro del país, para realizar operaciones, aunque de diferentes características cada una, pero es una realidad que llegó para quedarse, asegura el economista Asdrúbal Oliveros, con el dólar, el bolívar y el Petro conviviendo de diferentes formas en el panorama financiero venezolano, algunos por causa natural, otro por necesidad y el último por imposición.

Únete a nosotros en Telegram y Twitter; además puedes escuchar nuestros Podcast