Binance demanda a RedotPay por desviar 470.000 usuarios y reclama 472,8 millones de dólares
Binance presentó una demanda en Hong Kong contra los fundadores de RedotPay, a quienes acusa de desviar más de 470.000 clientes de su tarjeta cripto y reclama 472,8 millones de dólares en pérdidas.
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Binance llevó a los tribunales de Hong Kong una disputa que expone las tensiones dentro del negocio de tarjetas cripto. La demanda de Binance acusa a los fundadores de RedotPay de aprovechar una alianza de pagos para desviar a más de 470.000 titulares de la tarjeta de Binance hacia su propia tarjeta con respaldo en stablecoins, un producto que hoy compite directamente con el exchange.
Según reportó Bloomberg News, entidades vinculadas a Binance presentaron una petición en la que reclaman pérdidas por 472,8 millones de dólares. La cifra surge de una estimación interna que valora a cada cliente perdido en unos 925 dólares a lo largo de su vida útil, multiplicada por el volumen de usuarios que, según la acusación, terminaron migrando a la plataforma de RedotPay.
Qué alega la demanda de Binance contra RedotPay
El núcleo del conflicto está en la relación comercial que unió a ambas compañías. RedotPay operaba como socio dentro del programa de tarjetas de Binance, un acuerdo que le habría dado acceso a datos y a una base de clientes considerable. La acusación sostiene que ese acceso privilegiado se usó para captar usuarios y redirigirlos hacia una tarjeta propia, construyendo así un negocio que, según distintas valoraciones, ronda los 4.000 millones de dólares.
Las tarjetas cripto permiten a los usuarios gastar sus criptomonedas o stablecoins en comercios tradicionales, convirtiendo los activos digitales en pagos cotidianos mediante las redes de Visa o Mastercard. Es un segmento en plena expansión, donde el control de la relación con el cliente —y de los datos que genera cada transacción— se ha vuelto un activo estratégico para los emisores.
Binance sostiene que la fuga de esos 470.000 clientes no fue un fenómeno orgánico, sino el resultado de una estrategia deliberada por parte de su antiguo socio. La reclamación económica, apoyada en el valor de vida del cliente, busca cuantificar el ingreso futuro que el exchange dejaría de percibir por comisiones, spreads de conversión y otros servicios asociados a cada tarjeta activa.
Por qué importa esta disputa por las tarjetas cripto
El caso ilustra un problema recurrente en el sector de pagos: la delgada línea entre colaborar con un socio y alimentar a un futuro competidor. Cuando una empresa abre su infraestructura o su base de usuarios a un tercero, corre el riesgo de que ese aliado acumule conocimiento suficiente para lanzar un producto rival. En el terreno cripto, donde los márgenes se concentran en el volumen de transacciones, perder cientos de miles de tarjetahabientes tiene un impacto directo en los ingresos.
La elección de Hong Kong como jurisdicción no es casual. La región se ha consolidado como un centro para litigios y operaciones vinculadas a activos digitales en Asia, con un marco regulatorio que ha ganado peso frente a otras plazas. Que Binance opte por esa vía sugiere que busca una resolución con efectos concretos sobre las operaciones de RedotPay en la zona.
El auge de las tarjetas respaldadas en stablecoins forma parte de una tendencia más amplia. Empresas de pagos tradicionales también han entrado al negocio: Western Union lanzó remesas con stablecoins en la red de Visa a través de un producto de tarjeta, una señal de cuánto valor se atribuye hoy a mover dinero digital en el mundo físico. La competencia por captar y retener a esos usuarios explica la dureza del enfrentamiento entre Binance y su antiguo socio.
Un antecedente sobre los datos y la confianza en el sector
Más allá de la cifra reclamada, el litigio plantea preguntas sobre cómo se gestionan los datos de los clientes en las asociaciones entre plataformas cripto. Los programas de tarjetas suelen implicar el intercambio de información sensible sobre hábitos de gasto y perfiles de usuario, un material valioso que, mal gestionado, puede convertirse en una ventaja competitiva para quien lo recibe.
La demanda tendrá que demostrar ante los tribunales que RedotPay usó indebidamente la relación de socios para captar clientes, y que la salida de esos 470.000 usuarios se debió a esa conducta y no a una decisión libre de los consumidores. La estimación de 925 dólares por cliente, además, deberá sostenerse como base creíble para calcular el daño.
Por ahora, el caso queda abierto en Hong Kong. Su resolución podría fijar un precedente sobre los límites de las alianzas comerciales en la industria de pagos cripto y sobre cómo los tribunales asiáticos valoran las pérdidas derivadas de la fuga de clientes en un mercado donde cada tarjeta activa se traduce en ingresos recurrentes.




