TeraWulf: sus ingresos por minería de Bitcoin caen 73% y el alquiler de IA ya es el 71% de sus ventas
TeraWulf reportó una caída del 73% en sus ingresos por minería de Bitcoin mientras los contratos de IA ya suman el 71% de sus ventas, aunque la renta de Anthropic recién arranca en 2027.
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La empresa estadounidense TeraWulf reportó que sus ingresos por minería de Bitcoin se desplomaron un 73% interanual, al tiempo que los contratos de arrendamiento vinculados a inteligencia artificial pasaron a representar el 71% de sus ventas totales. El giro marca un cambio profundo en el modelo de negocio de una compañía que hasta hace poco dependía casi por completo del hashrate.
Los datos surgen del informe de resultados trimestrales difundido por la propia firma. La lectura es directa: el peso de la infraestructura para IA superó ampliamente al de los ingresos generados por resolver bloques y recibir recompensas en BTC.
Por qué caen los ingresos por minería de Bitcoin
La contracción tiene varias causas que se combinan. La reducción de la recompensa por bloque tras el último halving —el evento que cada cuatro años parte a la mitad la emisión de nuevos bitcoins— presionó los márgenes de todos los mineros. A eso se suma una dificultad de red persistentemente alta, que obliga a destinar más energía y hardware para obtener la misma cantidad de moneda.
En ese contexto, TeraWulf tomó una decisión que ya siguen otras empresas del sector: reasignar capacidad de cómputo y energía desde la minería hacia el alojamiento de cargas de trabajo de inteligencia artificial, un negocio con ingresos más estables y contratos de largo plazo. La consecuencia es visible en las cuentas del trimestre, donde la minería quedó reducida a una porción minoritaria de la facturación.
El acuerdo con Anthropic y la letra pequeña del calendario
El punto que exige matiz es el cronograma. Aunque el cruce de ingresos entre IA y minería ya es una realidad contable, el flujo de renta más relevante asociado a Anthropic no empieza de inmediato. Según la documentación regulatoria, el pago por el arrendamiento comienza a devengarse recién a medida que se entregue la nueva capacidad de centros de datos, un proceso que arrancaría hacia finales de 2027.
Es decir, buena parte del valor prometido por el acuerdo depende de infraestructura que todavía debe construirse y ponerse en marcha. El contrato quedó formalizado en una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), lo que da respaldo formal al compromiso pero no acelera los plazos de ejecución.
Para los inversores, esto plantea una tensión entre el presente y el futuro: los números actuales ya reflejan la transición, pero el grueso de los ingresos de IA todavía está por materializarse. La brecha temporal entre el anuncio y la generación efectiva de caja es el dato que conviene vigilar en los próximos trimestres.
Un movimiento que trasciende a TeraWulf
El caso de TeraWulf no es aislado. La demanda de cómputo para entrenar y operar modelos de lenguaje disparó el interés por instalaciones con acceso a energía barata y refrigeración a escala, justo los activos que las mineras de Bitcoin acumularon durante años. Esa convergencia convirtió a varias de ellas en candidatas naturales para el negocio de alojamiento de IA.
La discusión de fondo sobre cómo el auge de la inteligencia artificial impacta al mercado cripto lleva meses en primer plano. Algunas voces, como la de Arthur Hayes, sostienen que la eventual burbuja de la IA podría terminar beneficiando a Bitcoin por la vía de la liquidez y la impresión monetaria. Otros advierten sobre los riesgos de que las mineras se sobreexpongan a compromisos de capital cuyos retornos llegan con años de retraso.
La reconversión también tiene una dimensión operativa delicada. Levantar centros de datos aptos para IA implica inversiones intensivas en capital, contratos de energía firmes y capacidad de ejecución técnica que difiere de la logística tradicional de una granja de minado. Cualquier retraso en las entregas de capacidad se traduce directamente en ingresos que no llegan a tiempo.
Qué mirar en los próximos meses
- El ritmo de construcción y entrega de la nueva capacidad comprometida con Anthropic, clave para activar la renta a partir de 2027.
- La evolución del margen de la minería de Bitcoin, que sigue condicionada por el precio del activo y la dificultad de red.
- El nivel de endeudamiento y las necesidades de financiamiento para sostener la expansión hacia IA.
Por ahora, TeraWulf ofrece una foto nítida de hacia dónde se mueve una parte de la industria minera: menos dependencia de las recompensas de bloque y más apuesta por rentar potencia de cómputo. Si esa estrategia se traduce en resultados dependerá menos de los titulares y más de que los servidores prometidos entren en operación dentro del plazo previsto.




