Mineros de bitcoin se desploman hasta 13% en la peor jornada de Wall Street desde julio
TeraWulf, Core Scientific, Cipher Mining e IREN cayeron más de 12% en la peor jornada de Wall Street desde julio, golpeadas por una inflación más alta que castigó a las firmas de infraestructura de IA.
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Las acciones de los mineros de bitcoin sufrieron caídas de hasta 13% en la sesión del 14 de octubre, en la peor jornada de Wall Street desde julio. TeraWulf, Core Scientific, Cipher Mining e IREN perdieron cada una más de 12%, arrastradas por una venta generalizada de compañías ligadas a la infraestructura de inteligencia artificial tras un dato de inflación más alto de lo esperado.
El golpe no vino del precio de bitcoin ni de la dificultad de la red, sino del lado macroeconómico. Y eso dice mucho de cómo el mercado valora hoy a estas empresas.
Por qué cayeron los mineros de bitcoin
Durante el último año, buena parte de los mineros que cotizan en Estados Unidos reorientó su negocio. Sus centros de datos, sus contratos de energía y su experiencia gestionando miles de máquinas a plena carga resultaron atractivos para el alojamiento de servidores de IA y computación de alto rendimiento (HPC, por sus siglas en inglés). Varias de estas firmas firmaron acuerdos de arrendamiento de capacidad con desarrolladores y proveedores de nube.
Ese giro les dio una prima en bolsa. También las ató a otro grupo de comparación: los inversores ya no las miden solo contra bitcoin, sino contra el bloque de acciones de centros de datos e infraestructura para IA, un segmento que índices sectoriales siguen de forma específica y que fue uno de los más castigados de la jornada.
Las cuatro compañías mencionadas son, precisamente, de las más expuestas a esa narrativa. TeraWulf e IREN han apostado fuerte por el alojamiento de cargas de IA; Core Scientific y Cipher Mining también destinaron parte creciente de su capacidad a clientes de computación. Cuando el apetito por ese tipo de activos se enfría, los mineros de bitcoin reconvertidos sienten el impacto con más fuerza que el resto.
La inflación vuelve a pesar sobre las tecnológicas
El detonante fue la inflación. El índice de precios al consumidor de Estados Unidos llegó al 3,7% interanual en septiembre, lejos de la meta del 2% de la Reserva Federal. Con ese dato sobre la mesa, el mercado empezó a descontar que el alivio en las tasas de interés tardará más de lo previsto.
Las declaraciones de la presidenta de la Fed de San Francisco, Mary Daly, añadieron presión. En una entrevista, Daly dijo a Reuters que probablemente serán necesarias subidas de tipos, aunque no con urgencia. Es un mensaje que cambia el tono: el debate ya no gira solo en torno a cuándo bajarán las tasas, sino a si podrían volver a subir.
Para empresas como los mineros, que dependen de financiamiento para construir capacidad y cuyo valor descansa en flujos de caja esperados a varios años, unas tasas más altas por más tiempo son un viento en contra directo. Encarecen la deuda y reducen el valor presente de los contratos de IA que justificaron buena parte de sus subidas recientes.
Un sector con alta sensibilidad
La volatilidad no es nueva en este grupo. Las acciones mineras suelen amplificar los movimientos de bitcoin, tanto al alza como a la baja. Lo distinto ahora es que una segunda fuente de riesgo, el ciclo de inversión en inteligencia artificial, se suma a la ya conocida dependencia del precio de la criptomoneda.
En el caso de bitcoin, el activo venía de días agitados: hace poco recuperó los 83.000 dólares pese a liquidaciones de 812 millones en el mercado de derivados. La caída de los mineros, sin embargo, superó con creces cualquier movimiento de la criptomoneda en la jornada, lo que confirma que el castigo respondió más a factores bursátiles y de tasas que a la economía de la minería en sí.
Qué vigilan ahora los inversores
La pregunta inmediata es si la venta del 14 de octubre fue un ajuste puntual o el inicio de una corrección más amplia en el comercio de IA. Los mineros de bitcoin acumularon fuertes ganancias apoyados en esa tesis, y cualquier señal de que el ciclo de inversión en centros de datos pierde impulso podría pesar sobre sus cotizaciones.
Varios elementos marcarán el rumbo en las próximas semanas:
- Los próximos datos de inflación y la comunicación de la Reserva Federal sobre su trayectoria de tasas.
- Los resultados trimestrales de las propias mineras, en especial los ingresos procedentes de contratos de HPC frente a los de minería.
- El comportamiento de las grandes tecnológicas que lideran el gasto en infraestructura de IA.
A esto se suma el frente energético. Los costos de la electricidad son decisivos tanto para minar como para operar servidores de IA, y la evolución de precios como los del combustible también influye en las expectativas de inflación, como se vio con el diésel en la Costa Este de Estados Unidos.
Por ahora, la jornada deja una lectura clara: las mineras que se vendieron como apuestas de inteligencia artificial ahora cotizan también con los riesgos de ese sector, y un dato de inflación basta para recordarlo.



