Block solicita licencia de banco nacional en EE.UU. para custodiar Bitcoin y stablecoins
Block, la firma de Jack Dorsey, solicitó una licencia federal de banco de fideicomiso en EE.UU. para custodiar Bitcoin y stablecoins bajo el nombre Builders Bank & Trust, N.A.
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La compañía de pagos Block, dirigida por Jack Dorsey, presentó una solicitud para obtener una licencia federal de banco de fideicomiso nacional en Estados Unidos con la que buscaría llevar la custodia de Bitcoin y stablecoins a una institución regulada a nivel nacional. El anuncio, hecho el martes, contempla que la nueva entidad opere bajo el nombre Builders Bank & Trust, N.A.
La iniciativa marca un paso relevante para la firma, más conocida por Square y Cash App, que desde hace años apuesta abiertamente por Bitcoin como parte de su estrategia corporativa. De prosperar, Block quedaría bajo la supervisión de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), el regulador federal que otorga y vigila las cartas bancarias nacionales en el país.
Qué implica la solicitud de banco nacional de Block
Un banco de fideicomiso nacional no funciona como un banco comercial tradicional: no toma depósitos asegurados ni concede préstamos al público general. Su función se centra en actividades fiduciarias, entre ellas la custodia de activos en nombre de terceros. Para Block, esa figura encaja con su objetivo de resguardar Bitcoin y stablecoins dentro de un marco supervisado por Washington.
Según el comunicado oficial de la compañía, la entidad propuesta operaría como Builders Bank & Trust, N.A. La estructura permitiría a Block ofrecer servicios de custodia con una sola licencia federal, en lugar de gestionar múltiples autorizaciones estatales, algo que suele complicar la operación de las firmas cripto en el mercado estadounidense.
Una tendencia que gana fuerza en el sector cripto
Block no es la primera empresa del rubro que toca la puerta del sistema bancario federal. En los últimos meses, varias compañías vinculadas a activos digitales han buscado cartas de banco de fideicomiso nacional, en un intento por acercar sus operaciones a un terreno regulatorio más claro. El movimiento coincide con un ambiente político más receptivo hacia el sector en Estados Unidos.
La custodia de stablecoins, en particular, cobró protagonismo tras el avance de la legislación federal que busca ordenar el mercado de estas monedas estables, respaldadas por dólares u otros activos. Contar con una institución de fideicomiso regulada facilitaría a Block posicionarse en ese segmento con mayores garantías frente a clientes institucionales y minoristas.
El interés de las empresas por definir reglas claras se enmarca en un debate más amplio sobre la regulación cripto en el Congreso, donde iniciativas como la Clarity Act impulsada por la senadora Cynthia Lummis buscan delimitar competencias entre reguladores y dar certidumbre al sector.
El pulso de Block con Bitcoin
La apuesta de Block por Bitcoin no es nueva. Dorsey ha sido uno de los defensores más visibles de la criptomoneda entre los ejecutivos tecnológicos, y la compañía mantiene tenencias de BTC en su balance además de desarrollar herramientas centradas en la red. Sumar una licencia bancaria robustecería su capacidad para custodiar esos activos y, potencialmente, atender a otros actores del mercado.
La estrategia se inscribe en una corriente empresarial más amplia en la que firmas como Strive, que sumó 1.375 BTC en semanas recientes, han incrementado su exposición a Bitcoin como parte de sus tesorerías. La diferencia es que Block no solo acumula, sino que pretende ofrecer infraestructura regulada de custodia.
La aprobación de una carta bancaria nacional no es inmediata ni automática. El proceso ante la OCC suele extenderse durante meses e implica revisiones exhaustivas sobre la capitalización, los controles internos y los planes de gestión de riesgos de la institución solicitante. Por ahora, Block dio apenas el primer paso formal.
Si la solicitud avanza, la compañía se convertiría en una de las plataformas de pagos con mayor integración entre servicios financieros tradicionales y activos digitales dentro del marco regulatorio estadounidense. El desenlace dependerá tanto de la evaluación del regulador como del rumbo que tome la legislación cripto en los próximos meses.
Para los inversores y usuarios, el movimiento apunta a una señal de fondo: las grandes empresas tecnológicas ya no ven la custodia de criptomonedas como un experimento marginal, sino como un servicio que quieren ofrecer con licencia federal y bajo la mirada de los reguladores.



