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Mercados de predicción: el Pentágono prohíbe a militares de EE.UU. apostar con información castrense

Un memorando de Pete Hegseth prohíbe a las fuerzas armadas de EE.UU. usar información militar para apostar en mercados de predicción, por el riesgo de exponer operaciones ante adversarios.

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Soldado observando gráficos de mercados de predicción mientras una figura espía los movimientos

El Pentágono prohibió a los miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos usar información militar para apostar en mercados de predicción, las plataformas donde se negocian contratos sobre el resultado de eventos reales. La orden llega mediante un memorando del jefe del Departamento de Defensa, Pete Hegseth, quien advirtió que esas apuestas podrían exponer operaciones militares ante adversarios.

La medida apunta a un riesgo que hasta hace poco parecía lejano para el sector: que alguien con acceso a datos sensibles convierta ese conocimiento en una posición rentable y, de paso, deje un rastro público que otros gobiernos puedan leer.

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Qué dice el memorando de Hegseth

Según el memorando enviado por Hegseth, el personal militar no puede emplear información obtenida en el ejercicio de sus funciones para realizar apuestas en este tipo de plataformas. El argumento central es de seguridad operativa: una apuesta bien informada funciona como una señal.

La lógica es sencilla. En un mercado de predicción, el precio de cada contrato refleja la probabilidad que los participantes asignan a un evento. Si un grupo de usuarios con información privilegiada compra de forma masiva contratos ligados a, por ejemplo, una acción militar en una fecha concreta, el movimiento del precio puede delatar lo que todavía es secreto. Cualquier analista de inteligencia extranjero con conexión a internet podría detectarlo.

El material disponible no precisa qué sanciones concretas enfrentarían quienes incumplan la directiva. En el caso del personal uniformado, las infracciones de órdenes del Departamento de Defensa suelen tramitarse dentro del sistema de justicia militar, aunque el alcance disciplinario de esta norma en particular no ha trascendido.

Por qué los mercados de predicción preocupan a Washington

Durante años, las apuestas sobre eventos fueron un nicho. Eso cambió con el crecimiento de plataformas como Polymarket, que opera sobre blockchain y liquida contratos en stablecoins, y Kalshi, regulada por la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). Hoy se negocian contratos sobre elecciones, decisiones de tasas de interés, conflictos geopolíticos y hasta anuncios corporativos.

Ese abanico temático es justo el problema. Cuanto más se acercan los contratos a decisiones de Estado, mayor es la tentación para quien tiene acceso anticipado a esas decisiones. Y a diferencia de una apuesta privada entre conocidos, en las plataformas basadas en blockchain las operaciones quedan registradas y son visibles para cualquiera, aunque las billeteras no siempre estén vinculadas a una identidad.

El interés comercial por el sector no deja de crecer. Empresas tradicionales del mundo cripto ven en estos productos una vía para compensar la caída de otros negocios: Binance.US y Blockchain.com buscan licencias de la CFTC para ofrecer contratos de eventos, mientras otras firmas amplían las formas de financiarlos, como Underdog con su alianza con zerohash para aceptar depósitos en criptomonedas las 24 horas.

El dilema del uso de información privilegiada

En los mercados bursátiles, operar con información no pública está prohibido y perseguido. En los mercados de predicción, las reglas son menos claras. Algunos defensores del modelo sostienen incluso que la participación de personas bien informadas mejora la precisión de los precios, que es precisamente lo que hace útiles a estas plataformas como termómetro de expectativas.

Ese argumento choca de frente con la seguridad nacional. Un precio más preciso sobre una operación militar no es un beneficio para nadie en el Pentágono; es una filtración con formato financiero. La directiva de Hegseth zanja esa discusión para el personal de defensa, al menos dentro de su jurisdicción.

Implicaciones para la industria

La prohibición no afecta directamente a las plataformas, que siguen operando con normalidad. Pero sí añade un elemento nuevo al debate regulatorio en Estados Unidos: por primera vez, una agencia de seguridad del Gobierno federal reconoce de forma explícita que estos mercados pueden convertirse en un vector de riesgo para operaciones sensibles.

Para los operadores, eso podría traducirse en mayor presión para reforzar los controles de conocimiento del cliente (KYC) o para limitar ciertos contratos vinculados a conflictos armados y decisiones de defensa. Polymarket, por su naturaleza descentralizada, enfrenta un desafío particular: verificar quién está detrás de cada billetera es mucho más difícil que en una plataforma con cuentas tradicionales.

Tampoco sería extraño que otras dependencias del Gobierno con acceso a información reservada, desde agencias de inteligencia hasta organismos económicos, sigan el mismo camino. El precedente ya está escrito.

Queda por ver si la medida se queda en el ámbito militar o si abre la puerta a reglas más amplias sobre quién puede apostar en los mercados de predicción, una pregunta que el Congreso y la CFTC tendrán difícil seguir posponiendo a medida que el volumen de estas plataformas aumenta.

Escrito por Alberto Guerrero Montilla

Peligroso idealista venezolano. Embajador y empresario blockchain. Block Producer, filántropo y activista. Que la blockchain construya nuestro futuro.

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