NEAR cae 10% hasta 4,86 dólares por un hackeo de 3,8 millones días después de su ETF en EE.UU.
NEAR cayó cerca del 10% hasta los 4,86 dólares tras un exploit de 3,8 millones en NEAR Intents, apenas dos días después de que Bitwise abriera el token a los inversores de EE.UU. vía ETF.
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El token NEAR enfrentó su primera prueba de fuego apenas dos días después de debutar en el mercado estadounidense de fondos cotizados. Un hackeo de NEAR por 3,8 millones de dólares golpeó a la red el mismo fin de semana en que Wall Street acababa de abrirle la puerta al activo, provocando una caída cercana al 10% que lo llevó hasta los 4,86 dólares.
El incidente afectó a NEAR Intents, la capa de infraestructura que gestiona depósitos y retiros dentro del ecosistema. Según la divulgación del equipo, la brecha comprometió su infraestructura Omni de depósito y retiro, un componente clave para mover fondos entre distintas aplicaciones de la red. La reacción del mercado fue inmediata: la venta se desató mientras la comunidad digería la noticia.
El hackeo de NEAR llega en el peor momento
El contraste no pudo ser más marcado. Menos de 48 horas antes, Bitwise había habilitado el acceso de inversores estadounidenses a NEAR a través de un producto cotizado en bolsa (ETF), un paso que suele interpretarse como señal de madurez y legitimidad institucional. En lugar de capitalizar ese respaldo, el token debió lidiar con un golpe a su seguridad que puso a prueba la confianza recién ganada.
Para el inversor tradicional que recién se asoma a la red, la secuencia resulta incómoda: la llegada del capital de Wall Street coincidió casi al minuto con la vulneración de una de las aplicaciones más activas del entorno, que mueve volúmenes que rondarían los 4.000 millones de dólares mensuales según las referencias del propio sector.
Illia Polosukhin, cofundador de NEAR, se pronunció sobre lo ocurrido a través de su cuenta en X, en un intento por calmar a una comunidad que vio cómo el optimismo de los últimos días se evaporaba en cuestión de horas.
Presión vendedora y datos de mercado
El retroceso se produjo sobre un token que ya acumulaba tensión. De acuerdo con datos de Santiment, la actividad en torno a NEAR alcanzó recientemente un pico de aproximadamente 215 millones de NEAR en movimiento, una cifra que refleja el nerviosismo y la rotación de manos en medio de la incertidumbre.
El episodio reabre una discusión recurrente en el sector: la distancia entre la sofisticación de los productos financieros que ya envuelven a las criptomonedas y los riesgos técnicos que siguen latentes en la capa de infraestructura. Un ETF puede ofrecer exposición regulada a un token, pero no blinda a la red subyacente frente a exploits, fallos de contratos inteligentes o vulnerabilidades en los puentes que conectan aplicaciones.
Los ataques a infraestructuras de depósito y retiro figuran entre los más costosos del sector. La seguridad de los fondos sigue siendo uno de los frentes más delicados para cualquier protocolo que aspire a atraer capital institucional, y los episodios recientes demuestran que ni siquiera los proyectos con respaldo de gestoras reconocidas quedan exentos. Casos como el de los hackers que lavaron fondos de Bitget ilustran lo difícil que resulta contener y rastrear un ataque una vez consumado.
Qué significa para NEAR de cara a los próximos días
La pregunta que queda abierta es cómo digerirá el nuevo inversor de ETF un golpe de esta naturaleza tan temprano. Los productos cotizados atraen a un perfil distinto al del participante nativo de las criptomonedas: más sensible a la volatilidad, menos familiarizado con los riesgos técnicos del software descentralizado y con menor tolerancia a sorpresas negativas.
Para el proyecto, la prioridad inmediata pasa por contener el daño reputacional, esclarecer el alcance exacto de la brecha y detallar si los usuarios afectados serán compensados. La velocidad y transparencia de esa respuesta pesarán tanto como el monto robado a la hora de recuperar la confianza.
El episodio también sirve de recordatorio para el conjunto del mercado. La entrada de capital de Wall Street a nuevos tokens no elimina los riesgos propios de las redes blockchain; en todo caso, los expone a un escrutinio mayor. Cómo gestione NEAR las próximas semanas marcará si el ETF se consolida como un ancla de estabilidad o si el tropiezo inicial deja una cicatriz duradera en su narrativa institucional.
Por ahora, el token cotiza con la vista puesta en si logra recuperar el terreno perdido o si la presión vendedora extiende la corrección. El mercado observa con atención un caso que mezcla, en tiempo real, la promesa de la adopción institucional con los viejos fantasmas de la seguridad en cripto.



