Harmony One evalúa un rollback total tras acuñar miles de millones de ONE de forma no autorizada
Harmony One evalúa revertir su blockchain tras una acuñación no autorizada que inyectó miles de millones de tokens ONE en los exchanges. Ya desplegó un parche, pero el exceso de oferta sigue sin resolverse.
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El protocolo Harmony One analiza revertir por completo su cadena de bloques después de que una acuñación no autorizada inyectara miles de millones de tokens ONE que terminaron llegando a los exchanges. El equipo ya distribuyó un parche de emergencia entre sus validadores, pero el exceso de oferta y la decisión final sobre el rollback siguen sin resolverse.
La respuesta inicial de la red apuntó a fallas en el mecanismo de recibos («receipts») que permitieron generar tokens sin respaldo legítimo. Según la primera comunicación del proyecto en X, el problema se detectó cuando aparecieron flujos anómalos de ONE que no correspondían a la emisión programada.
Qué se sabe del ataque a Harmony One
El incidente combina un vector técnico con un impacto directo sobre el mercado. Un usuario de la comunidad estimó que alrededor de 4.000 millones de ONE habrían sido acuñados de manera irregular, una cifra enorme frente a la oferta habitual del token. Ese volumen adicional, al desplazarse hacia plataformas de intercambio, presiona el precio y complica cualquier intento de contener el daño.
Para frenar la fuga de fondos, el equipo pausó el puente bridge.harmony.one, la infraestructura que conecta a Harmony con otras redes. Los puentes (bridges) han sido históricamente uno de los puntos más vulnerables del sector, y el propio protocolo ya había sufrido un hackeo mayor a través de este componente en 2022.
El proyecto también publicó cuatro direcciones de wallets implicadas en la operación, con la intención de rastrear el movimiento de los tokens y coordinar con los exchanges para congelar los fondos antes de que se conviertan a otros activos.
El parche y la opción del rollback en Harmony One
Del lado técnico, los desarrolladores publicaron los cambios de código que cierran las fallas reportadas en los recibos y liberaron una versión firmada, la v2026.1.1. Acto seguido, instruyó a los validadores a instalar esa actualización para evitar que el exploit siga replicándose.
El parche, sin embargo, no resuelve el problema de fondo: los tokens ya acuñados siguen circulando. Ahí entra la posibilidad más drástica que baraja el equipo, un rollback completo de la cadena. Esta medida consiste en revertir la blockchain a un estado anterior al ataque, borrando de la historia las transacciones fraudulentas.
Un rollback total es una decisión extrema y controvertida. Aunque permitiría eliminar de raíz la emisión ilegítima, también anularía transacciones legítimas realizadas después del punto de reversión y pondría en cuestión uno de los principios básicos de una red descentralizada: la inmutabilidad del registro. Cualquier decisión de este tipo exige el consenso de los validadores y suele generar fricción dentro de la comunidad.
Por qué importa para el mercado y los usuarios
La inflación repentina de la oferta golpea directamente a los tenedores de ONE. Si millones de tokens no respaldados llegan a los libros de órdenes, el valor de cada unidad se diluye, un riesgo similar al que enfrentan otros proyectos cuando grandes volúmenes de tokens presionan el precio en cuestión de horas.
El episodio también reabre el debate sobre la seguridad en la infraestructura cripto. Los ataques que explotan fallas de contratos o de mecanismos internos siguen siendo frecuentes, y la reacción del equipo —pausar el puente, publicar wallets y desplegar un parche— refleja el protocolo de respuesta que muchos proyectos aplican ante emergencias. La velocidad para congelar fondos en los exchanges suele ser determinante para recuperar parte de lo sustraído.
Para los usuarios afectados, la incertidumbre se mantiene en dos frentes. Por un lado, si los exchanges logran bloquear las direcciones señaladas antes de que los atacantes liquiden los tokens. Por otro, si Harmony finalmente ejecuta el rollback, con todas las implicaciones que eso tendría para quienes operaron en las horas posteriores al ataque.
Mientras el equipo evalúa sus opciones, la comunidad observa de cerca cada anuncio. La resolución de este caso servirá como prueba de la capacidad de Harmony para gestionar una crisis que combina un problema técnico, una amenaza económica y una disyuntiva sobre los límites de la intervención en una cadena que se presenta como descentralizada.




