Kalshi solicita a la SEC lanzar futuros perpetuos de acciones en EE.UU., como Coinbase
Kalshi presentó ante la SEC una solicitud para ofrecer futuros perpetuos de acciones individuales en EE.UU., sumándose a los planes similares de Coinbase y Bitnomial.
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La plataforma de mercados de predicción Kalshi presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) una solicitud para ofrecer futuros perpetuos de acciones individuales a operadores estadounidenses. El movimiento la coloca junto a Coinbase y Bitnomial, que persiguen productos similares y buscan trasladar al mercado regulado un instrumento que hasta ahora dominaban las plataformas de criptomonedas.
Los futuros perpetuos son contratos derivados sin fecha de vencimiento: el operador puede mantener una posición apalancada de forma indefinida, mientras un mecanismo de tasa de financiación mantiene el precio del contrato alineado con el del activo subyacente. Este formato nació y se popularizó en el trading de cripto, donde mueve miles de millones de dólares diarios, y ahora las firmas quieren aplicarlo a acciones de compañías cotizadas.
Kalshi y los futuros perpetuos de acciones ante la SEC
Según el documento presentado ante la SEC, la propuesta de Kalshi permitiría a los usuarios operar contratos ligados al desempeño de acciones específicas sin necesidad de comprar el papel directamente. La compañía, conocida por sus contratos de eventos sobre elecciones, economía y deportes, amplía así su terreno hacia los derivados financieros tradicionales.
Bitnomial, otra firma de derivados, realizó una presentación paralela con un producto análogo. Coinbase, por su parte, ya había manifestado su interés en este tipo de instrumentos, según declaraciones difundidas en redes. La coincidencia de tres solicitudes en pocos días sugiere que el sector anticipa una apertura regulatoria hacia estos contratos.
Un cambio de tono desde los reguladores
El impulso llega en un momento de reacomodo regulatorio en Estados Unidos. El presidente de la SEC, Paul Atkins, ha mostrado una postura más receptiva hacia la innovación en productos financieros, según sus publicaciones recientes. En paralelo, la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) avanzó con una aprobación vinculada a este tipo de instrumentos.
La CFTC ha ganado protagonismo en la definición del marco para los derivados y las cripto. El organismo envió recientemente a la Casa Blanca una propuesta para regular las transacciones cripto tras el estancamiento legislativo de la Clarity Act, lo que refleja un entorno donde las agencias buscan reglas más claras para productos que antes operaban en zonas grises.
La distribución de competencias entre la SEC y la CFTC es un punto sensible: los futuros perpetuos de acciones tocan la frontera entre valores y materias primas, y su clasificación determinará qué agencia los supervisa y bajo qué requisitos. Que Kalshi presente su solicitud ante la SEC, mientras la CFTC avanza con aprobaciones propias, apunta a un reparto todavía en negociación.
Por qué importa para el mercado
La llegada de los perpetuos de acciones al mercado regulado estadounidense podría difuminar la línea entre el trading tradicional y el de criptomonedas. Estos contratos ofrecen apalancamiento y exposición continua, características atractivas para operadores activos pero que también amplifican el riesgo de pérdidas rápidas. Su adopción masiva dependerá tanto de la respuesta regulatoria como del apetito de los inversores minoristas.
Para las plataformas cripto, el atractivo es evidente: exportar un modelo de negocio ya probado en el trading de tokens hacia el enorme mercado de renta variable estadounidense. Coinbase busca diversificar sus ingresos más allá de las comisiones por operaciones con criptoactivos, y un producto de derivados sobre acciones abriría una base de clientes mucho más amplia.
Quedan preguntas abiertas sobre cómo se estructurará el mecanismo de financiación, qué niveles de apalancamiento se autorizarán y qué protecciones se exigirán para el inversor minorista. Por ahora, las solicitudes marcan una intención clara del sector: llevar las herramientas nacidas en cripto al centro de las finanzas tradicionales, con el respaldo de un regulador que parece dispuesto a escuchar.
Si la SEC da luz verde, Estados Unidos sumaría una categoría de derivados que hasta ahora los operadores locales solo podían encontrar en plataformas extranjeras o especializadas en cripto. El resultado de estas presentaciones servirá de termómetro para medir cuánto está dispuesto a ceder el sistema financiero tradicional ante los modelos que popularizó la industria de los activos digitales.



