Regulación de stablecoins en EE.UU.: el Tesoro permitirá a los estados pedir aprobación antes de terminar sus normas
El Tesoro de EE.UU. permitirá certificaciones condicionales para que los estados cumplan los plazos de la regulación de stablecoins aunque sus normas no estén listas, pero la revisión de fondo solo arranca con expedientes completos.
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El Departamento del Tesoro de Estados Unidos abrió la puerta a que los estados soliciten la aprobación de sus regímenes para emisores de stablecoins incluso antes de haber finalizado sus propias normas. La medida, enmarcada en la nueva regulación de stablecoins que deriva de la ley GENIUS, busca acelerar el calendario sin renunciar a una revisión de fondo.
En la práctica, el Tesoro aceptará lo que denomina certificaciones condicionales. Estas permiten a un estado cumplir con los plazos iniciales de presentación aunque su marco regulatorio todavía esté en desarrollo. El matiz importante es que solo las solicitudes completas dan inicio al proceso de evaluación sustantiva que determinará si un régimen estatal es equivalente al federal.
Cómo funciona la nueva regulación de stablecoins para los estados
El esquema distingue entre dos momentos. Primero, la fase de presentación: un estado puede registrar su intención y cumplir con el requisito temporal mediante una certificación condicional, aun cuando sus reglas no estén cerradas. Segundo, la fase de revisión: el reloj de la aprobación solo empieza a correr cuando el expediente está completo.
Esa separación resuelve un problema práctico. Muchos estados no alcanzarían a redactar y aprobar sus marcos dentro de las ventanas que fija la ley, y sin un mecanismo intermedio quedarían fuera del sistema antes de siquiera intentarlo. La certificación condicional les da margen para no perder su lugar en la fila mientras terminan el trabajo legislativo.
El Tesoro detalló los formularios y procedimientos en una regla interina final publicada en el Registro Federal, que establece cómo el comité de revisión evaluará las certificaciones estatales. A ello se suma una propuesta separada sobre el estándar de «similitud sustancial», el criterio que definirá cuándo un régimen estatal se considera equivalente al federal.
Por qué importa el modelo dual federal-estatal
La ley GENIUS, aprobada en 2025, creó un marco de supervisión para los emisores de stablecoins de pago en Estados Unidos. Uno de sus pilares es un modelo de doble vía: los emisores pueden operar bajo supervisión federal o bajo un régimen estatal, siempre que ese régimen estatal sea certificado como sustancialmente similar al nacional. La Sección 20 del texto legal es la que fija los parámetros de esa certificación.
Ese diseño convierte a los estados en actores clave. Un emisor que elija la vía estatal necesita que su estado cuente con un marco aprobado; de lo contrario, deberá someterse a la supervisión federal. El procedimiento que ahora aclara el Tesoro reduce el riesgo de que los tiempos legislativos locales dejen a emisores en un limbo regulatorio durante los primeros meses de vigencia del sistema.
Para el sector, la señal es de pragmatismo. Flexibilizar el momento de la presentación, sin aflojar el estándar de la revisión, apunta a que las autoridades quieren que el mercado arranque con reglas claras pero sin un cuello de botella administrativo desde el primer día.
El contexto: una carrera por ordenar el mercado
Las stablecoins, tokens cuyo valor está vinculado a un activo de referencia como el dólar, se han convertido en una de las piezas más utilizadas de la industria cripto para pagos, remesas y liquidez en los mercados. Su crecimiento explica por qué Washington avanzó con una ley específica y por qué el diseño del reparto de competencias entre el gobierno federal y los estados resulta tan sensible.
El movimiento estadounidense llega mientras otras jurisdicciones afinan sus propios marcos. En Europa continúa la revisión de MiCA, el reglamento que ordena el mercado de criptoactivos del bloque, y Reino Unido trabaja en paralelo su esquema de supervisión. La competencia regulatoria por atraer emisores y operadores se ha vuelto un factor relevante para decidir dónde se asientan los proyectos.
En América Latina, el uso de estos tokens corre por delante de las normas. El avance de las stablecoins vinculadas al dólar se nota en casos concretos, desde la primera importación pagada con stablecoins en Perú hasta integraciones de pago en Brasil, lo que refuerza el interés de la región por seguir de cerca cómo se ordena el mayor mercado del mundo.
Qué sigue
La aclaración del Tesoro no cierra el proceso. La propuesta sobre el estándar de similitud sustancial abre un periodo de observaciones antes de quedar en firme, y cada estado deberá decidir si avanza con una certificación condicional o espera a tener su marco completo. La evaluación de fondo, que es la que realmente habilita a los emisores a operar bajo supervisión estatal, solo comenzará cuando lleguen los expedientes terminados.
Por ahora, la decisión libera presión sobre el calendario y da a los estados un camino para entrar en el sistema sin quedar rezagados. El verdadero examen vendrá después, cuando el comité de revisión empiece a decidir qué regímenes estatales merecen el sello de equivalencia con el marco federal.



