Swaps en THORChain, pausados en 10 redes por un fallo de reorganización de bloques que frena a los hackers de Binance
THORChain suspendió los swaps en 10 redes, incluidas Bitcoin, Ethereum, Solana y Tron, por un fallo ligado a una reorganización de bloques. La pausa complica el lavado de los fondos robados a Binance.
Haznos tu fuente preferida en GoogleLos swaps en THORChain quedaron suspendidos en 10 redes, entre ellas Bitcoin, Ethereum, Solana y Tron, después de que los operadores de nodos del protocolo detectaran un error vinculado a una reorganización de bloques. La pausa llega en un momento delicado: THORChain es una de las vías que los responsables del ataque a Binance estarían usando para mover los fondos robados, y el freno de las operaciones les complica esa tarea.
El propio proyecto comunicó que la detención comenzó tras identificar el fallo. Mientras dure, no es posible intercambiar activos nativos entre las cadenas afectadas, que es justamente el servicio central del protocolo.
Qué se sabe de la pausa de swaps en THORChain
THORChain funciona como un exchange descentralizado entre cadenas. A diferencia de los puentes que emiten versiones envueltas de los tokens, permite cambiar, por ejemplo, bitcoin nativo por ether nativo sin pasar por un intermediario. Para quien no esté familiarizado con este modelo, conviene repasar qué es un DEX y en qué se diferencia de un exchange centralizado.
Ese diseño depende de que los nodos de THORChain observen con precisión lo que ocurre en cada una de las redes conectadas. Ahí entra el problema. Una reorganización de bloques, o «reorg», sucede cuando una cadena descarta uno o varios bloques recientes y los sustituye por otra versión del historial. Si un protocolo da por buena una transacción que luego desaparece en un reorg, puede terminar entregando fondos a cambio de un depósito que, en la práctica, nunca existió.
Por eso la reacción fue drástica. Los operadores optaron por cortar los intercambios en las 10 redes en lugar de limitar la medida a una sola cadena, según se desprende del estado de la red publicado por el protocolo. El equipo también ha difundido actualizaciones en su blog oficial. Hasta el momento no se ha detallado públicamente en cuál de las cadenas se originó el reorg ni cuándo se restablecerá el servicio completo.
El vínculo con el hackeo de Binance
La interrupción tiene un efecto secundario que ha llamado la atención del mercado. El FBI atribuyó a Corea del Norte el ataque contra Binance, valorado en torno a 6.000 millones de dólares, y en su alerta oficial instó a los operadores de servicios cripto a bloquear las transacciones relacionadas con las direcciones de los atacantes.
Los hackers han estado convirtiendo parte del botín en ether, y los protocolos entre cadenas son una herramienta clave para eso: permiten saltar de una red a otra sin pasar por plataformas que exigen identificación. Con los swaps en THORChain detenidos, ese canal queda cerrado al menos de forma temporal.
No es la primera vez que el protocolo aparece en esta conversación. En 2025, tras el robo a Bybit atribuido al grupo Lazarus, THORChain fue señalado por procesar buena parte del lavado de esos fondos, lo que abrió un debate interno sobre si un protocolo descentralizado debe o puede filtrar transacciones.
La postura del fundador
John-Paul Thorbjornsen, conocido en redes como JP Thor y fundador del proyecto, salió en defensa del protocolo en una publicación en X. Su argumento, repetido en otras ocasiones, es que THORChain opera como infraestructura neutral y que no corresponde a sus desarrolladores decidir quién puede usarla.
Esa posición choca con la presión de las autoridades estadounidenses, que ven en estos servicios un punto de fuga recurrente para los grupos norcoreanos. La paradoja de este episodio es evidente: lo que ha frenado a los atacantes no fue una decisión de censura, sino un fallo técnico.
Implicaciones para usuarios y para RUNE
Para los usuarios comunes, el impacto inmediato es operativo. Quien tuviera intercambios en curso o dependiera de THORChain para mover liquidez entre cadenas deberá esperar a que los nodos reanuden la actividad. Los proveedores de liquidez, por su parte, siguen expuestos a la volatilidad de los activos depositados mientras el protocolo no genera comisiones.
El episodio también reabre preguntas sobre la robustez del modelo. Conectar 10 cadenas con sus propias reglas de finalidad, es decir, el punto a partir del cual una transacción se considera irreversible, multiplica los escenarios en los que algo puede salir mal. Un reorg en una sola red bastó para paralizar todo el sistema.
En el plano reputacional, el momento no ayuda. Binance ya ha reanudado los retiros tras el hackeo, pero el rastro de los fondos sigue activo y cada protocolo que los procesa queda bajo escrutinio.
Lo que ocurra cuando THORChain vuelva a habilitar los intercambios será observado con lupa: si los fondos ligados al ataque reaparecen en sus pools, la discusión sobre neutralidad y responsabilidad dejará de ser teórica.
