El Salvador apuesta por stablecoins para captar 9.000 millones en remesas con la app Sivar
El Salvador lanza Sivar, una app de pagos que liquida remesas en stablecoins sobre Base con infraestructura de Coinbase, para captar parte de los 9.000 millones de dólares anuales en envíos.
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El Salvador da un giro pragmático en su estrategia digital: para modernizar el negocio de las remesas, el país eligió stablecoins en lugar de Bitcoin. La aplicación nacional Sivar, desarrollada por Modveon, liquidará transferencias en monedas estables sobre la red Base usando la infraestructura de Coinbase, según se anunció el 29 de septiembre. El objetivo es enorme: capturar parte de los cerca de 9.000 millones de dólares que ingresan cada año al país por envíos desde el exterior.
La decisión marca una separación cada vez más nítida entre el experimento pionero con Bitcoin, que convirtió a El Salvador en el primer país en adoptarlo como moneda de curso legal en 2021, y los pagos cotidianos, donde la volatilidad del activo sigue siendo un obstáculo para el usuario común.
Por qué El Salvador eligió stablecoins para las remesas
Las remesas son el corazón financiero de la economía salvadoreña: representan alrededor de una cuarta parte del PIB y sostienen el consumo de millones de hogares. La mayoría llega desde Estados Unidos, donde reside una amplia diáspora salvadoreña que envía dinero de forma recurrente.
El problema histórico ha sido el costo. Los canales tradicionales de envío cobran comisiones que pueden llevarse un porcentaje significativo de cada transferencia, además de tardar días en completarse. Ahí es donde El Salvador eligió stablecoins como vía para abaratar y acelerar el proceso.
Según el anuncio publicado por Coinbase, los usuarios en Estados Unidos podrán financiar sus transferencias con tarjeta de débito, y los fondos se liquidan en monedas estables sobre Base, la red de capa 2 de Coinbase construida sobre Ethereum. Una capa 2 es una red que se apoya en una blockchain principal para procesar operaciones de forma más rápida y económica.
Sivar, Modveon y Coinbase: cómo funciona el nuevo esquema
Sivar se presenta como una aplicación comunitaria y de pagos de alcance nacional. Detrás está Modveon como desarrollador y Coinbase aportando la infraestructura técnica para el movimiento de las stablecoins. El uso de Base permite que las transferencias se asienten en cuestión de segundos y con comisiones reducidas frente a los sistemas bancarios convencionales.
Las monedas estables son criptomonedas diseñadas para mantener una paridad fija con un activo de referencia, habitualmente el dólar estadounidense. Esa estabilidad es precisamente lo que las hace atractivas para pagos y remesas: quien envía y quien recibe conocen el valor exacto de la transferencia, sin exponerse a las oscilaciones bruscas que caracterizan a Bitcoin.
El movimiento salvadoreño se inscribe en una tendencia más amplia. Empresas de envíos globales están integrando stablecoins para reducir fricciones en pagos internacionales; MoneyGram, por ejemplo, amplió su alianza con Stellar para escalar el uso de monedas estables en transferencias reales alrededor del mundo.
Bitcoin y stablecoins, dos caminos separados
El giro no significa que El Salvador abandone Bitcoin. El país mantiene su tesorería en la criptomoneda y sus organismos oficiales siguen acumulando, como refleja la información de la Oficina Nacional de Bitcoin. Lo que cambia es el reconocimiento tácito de que la moneda insignia funciona mejor como reserva de valor que como medio de pago diario.
Ese matiz es relevante. Tras la adopción de 2021, buena parte de la población nunca llegó a usar Bitcoin para transacciones cotidianas, en parte por la volatilidad y en parte por la fricción tecnológica. Con Sivar, el Gobierno parece optar por una herramienta más digerible para el usuario promedio, mientras conserva su apuesta de largo plazo con la criptomoneda estrella.
El interés institucional por Bitcoin, por su parte, no se ha enfriado en el mercado global. Firmas como Strategy siguen ampliando sus posiciones —la compañía superó los 847.000 bitcoins tras su última compra—, lo que muestra que el activo mantiene su rol como reserva corporativa incluso mientras los pagos migran hacia otras soluciones.
Qué está en juego
Si Sivar logra captar aunque sea una fracción de los 9.000 millones de dólares en remesas anuales, el impacto sería doble. Por un lado, dejaría más dinero en manos de las familias receptoras al recortar comisiones. Por otro, consolidaría a las stablecoins como la capa práctica de pagos del país, un terreno donde la competencia entre redes y proveedores se intensifica.
La pregunta de fondo es de adopción. El éxito no dependerá solo de la tecnología, sino de que los salvadoreños en Estados Unidos y sus familias confíen en la aplicación y la incorporen a su rutina. El experimento con Bitcoin dejó una lección clara sobre la distancia que puede existir entre un anuncio oficial y el uso real. Esta vez, El Salvador apuesta a que la estabilidad de las monedas atadas al dólar acorte esa brecha.



