Tether acumula 114.000 millones en deuda de EE.UU. y Washington ya la ve como aliada del dólar
Las reservas de Tether suman unos 114.000 millones en deuda de EE.UU. y Washington pasó de sancionar a la firma a verla como aliada para exportar demanda de dólares.
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Las reservas de Tether se han convertido en un argumento inesperado para la política monetaria de Estados Unidos: la empresa detrás de USDT, la mayor stablecoin del mundo, mantiene alrededor de 114.000 millones de dólares en deuda estadounidense, un volumen que hoy Washington observa con interés estratégico en lugar de recelo.
El contraste con el pasado reciente es notable. Hace apenas unos años, los reguladores estadounidenses sancionaron a la compañía por dar información engañosa sobre los dólares que respaldaban sus tokens. La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) llegó a ordenar a Tether pagar 41 millones de dólares por afirmaciones que no reflejaban la realidad de sus reservas. Aquella desconfianza dio paso, con el tiempo, a un cálculo distinto: cada dólar que circula en USDT termina anclado, en buena medida, a bonos del Tesoro.
Por qué las reservas de Tether interesan a Washington
El apetito de la firma por deuda pública estadounidense la ha colocado entre los grandes tenedores privados de bonos del Tesoro a corto plazo. Ese detalle cambió la conversación política. Una stablecoin que se expande por mercados emergentes y economías con monedas débiles funciona, en la práctica, como un vehículo que exporta demanda de dólares y de deuda estadounidense hacia el resto del mundo.
Esa lógica encaja con movimientos recientes en la capital estadounidense. Bloomberg informó que la administración Trump estudiaba una iniciativa para promover stablecoins respaldadas por el dólar en el extranjero, una señal de que el gobierno empieza a ver estos activos como una herramienta de proyección financiera y no solo como un riesgo por vigilar.
El Tesoro también sentó las bases legales. Su comunicado de julio de 2025 sobre la ley GENIUS apuntaló un marco para las stablecoins de pago en Estados Unidos, dando por primera vez reglas claras a un sector que durante años operó en zonas grises.
Un negocio muy rentable y bajo más escrutinio
El modelo de Tether resulta extraordinariamente rentable precisamente por esas reservas. La compañía reportó cerca de 1.500 millones de dólares de beneficio operativo neto en el segundo trimestre, un colchón de reservas superior a los 4.000 millones y tenencias de oro por encima de las 146 toneladas. El rendimiento de los bonos del Tesoro que respaldan USDT se traduce en ganancias directas para la emisora.
Para responder a las críticas históricas sobre su transparencia, la firma ajustó su cartera y su comunicación. Años atrás anunció que había eliminado el papel comercial de sus reservas, uno de los puntos más cuestionados, y más recientemente informó que KPMG US completó una auditoría de sus estados financieros de 2025. Son pasos hacia una verificación externa que el mercado venía exigiendo.
El giro de Tether hacia una operativa más visible se ha reflejado también en sus decisiones técnicas, como su regreso a la emisión de USDT en Bitcoin, una señal que el sector interpreta en clave de expansión y madurez del producto.
El otro lado: qué preocupa a los reguladores globales
No todos ven la expansión con entusiasmo. Los organismos internacionales advierten sobre las consecuencias de que una moneda digital anclada al dólar desplace a las divisas locales. El Fondo Monetario Internacional ha descrito cómo las stablecoins en moneda extranjera pueden sustituir el dinero local en economías vulnerables, un fenómeno que erosiona la capacidad de los bancos centrales para gestionar su política monetaria.
El Banco de Pagos Internacionales fue en la misma dirección. En un discurso de noviembre de 2025 sobre la demanda de stablecoins en el extranjero alertó de que una avalancha global de estos tokens tendría implicaciones profundas para la estabilidad financiera fuera de Estados Unidos.
Ahí aparece la tensión central. Lo que para Washington es un mecanismo que sostiene la demanda de su deuda y refuerza el papel del dólar, para otros países puede significar dolarización acelerada y pérdida de control sobre su propia moneda. El desarrollo del sector en la región avanza con debates similares, como muestran las nuevas exigencias sobre la autocustodia cripto en Brasil.
La distancia entre la multa de la CFTC y el respaldo político actual resume el trayecto de las stablecoins: de sospechosas a piezas del engranaje financiero estadounidense. Con USDT ganando terreno en mercados emergentes, la pregunta ya no es si Washington tolera a Tether, sino cuánto depende de ella.



