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Hackeo de Drift: la recuperación abre con DFX a casi un centavo por dólar perdido

Drift abrió la compensación a los afectados por su hackeo con el token DFX valorado cerca de un centavo por dólar perdido en USDT, en un plan respaldado por Tether con 150 millones de dólares.

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Representación del hackeo de Drift con fichas digitales que valen centavos por dólar perdido

El protocolo de derivados Drift, construido sobre la red Solana, abrió su proceso de compensación tras el hackeo que golpeó a sus usuarios, y lo hizo con una valoración inicial exigente: el token de recuperación DFX quedó cotizado cerca de un centavo por cada dólar en USDT perdido. La cifra, fijada en el lanzamiento del 1 de octubre, marca el punto de partida de un plan que busca devolver fondos a los afectados por el hackeo de Drift sin comprometer la operación del exchange.

En términos prácticos, quien perdió capital recibió tokens DFX que, al momento de la apertura, apenas reflejaban una fracción mínima del valor original. La redención de esos tokens, según detalló el protocolo, implica quemarlos y, con ello, renunciar a participar en el reparto futuro del pool de recuperación. Es decir, el usuario enfrenta una disyuntiva: liquidar ahora por un valor bajo o mantener la posición apostando a que el mecanismo mejore con el tiempo.

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Cómo funciona el mecanismo del hackeo de Drift

El esquema se apoya en dos herramientas que Drift puso a disposición de los afectados. Por un lado, un anuncio de lanzamiento que explica la emisión y los parámetros de reclamo del DFX. Por otro, un panel de recuperación donde los usuarios pueden revisar su posición y ejecutar la redención.

La lógica detrás del token es la de un instrumento de deuda interna: representa la pérdida reconocida y da derecho a futuros repartos a medida que el pool se nutre de ingresos y aportes. Quemar el DFX para cobrar de inmediato cierra esa puerta. Mantenerlo deja viva la expectativa de recuperar una porción mayor, aunque sin garantías sobre plazos ni montos finales.

Para entender el riesgo que corrieron los usuarios conviene recordar qué es un activo estable como el USDT: una stablecoin pensada para mantener paridad con el dólar y usada habitualmente como refugio. Que la compensación se exprese en centavos por dólar perdido evidencia la magnitud del golpe para quienes confiaban en recuperar el valor completo.

El respaldo de Tether y el plan de 150 millones

La recuperación de Drift no se sostiene solo con el token. En abril, la emisora de USDT encabezó un plan de rescate valorado en 150 millones de dólares para estabilizar el relanzamiento del protocolo. Según el comunicado de Tether, el apoyo se vinculó también a la intención de ampliar el uso de USDT dentro de Solana, un movimiento que alinea los intereses del emisor de la stablecoin con la supervivencia de la plataforma.

Ese respaldo se complementó con el marco de recuperación publicado por Drift el 16 de abril, donde el equipo fijó las bases del proceso que ahora se traduce en el DFX y sus redenciones. La secuencia muestra un plan por etapas: primero la estabilización con capital externo, luego el relanzamiento operativo y, finalmente, la compensación estructurada a los afectados.

El episodio se suma a una lista creciente de incidentes de seguridad que han sacudido al sector en los últimos meses. Casos recientes como el hackeo que afectó a NEAR recordaron que los protocolos siguen siendo blanco frecuente de ataques, incluso cuando ganan tracción institucional.

Qué implica para los usuarios afectados

La decisión que enfrentan los tenedores de DFX no es trivial. Cobrar a un centavo por dólar significa asumir una pérdida casi total de forma inmediata. Conservar los tokens mantiene la opción de recibir más adelante, pero expone al usuario a la incertidumbre sobre la rentabilidad real del pool y sobre cuánto tiempo tardará en generar valor suficiente.

La dinámica recuerda a otros procesos de compensación en cripto, donde los afectados reciben instrumentos que prometen pagos futuros sujetos al desempeño del proyecto. En esos casos, el mercado secundario suele fijar precios muy por debajo del valor nominal, reflejando la desconfianza sobre la recuperación completa.

Para el ecosistema DeFi de Solana, el caso de Drift funciona como prueba de estrés sobre la capacidad de un protocolo para absorber un hackeo severo y reconstruir la confianza. El respaldo de un actor del tamaño de Tether ofrece un colchón, pero la valoración del DFX deja claro que la recuperación plena, de concretarse, será un proceso largo. El mercado observará ahora si el pool logra elevar ese centavo inicial o si se consolida como el techo de lo que los usuarios podrán recuperar.

Escrito por Alberto Guerrero Montilla

Peligroso idealista venezolano. Embajador y empresario blockchain. Block Producer, filántropo y activista. Que la blockchain construya nuestro futuro.

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