Estafas cripto: Trump exhibirá la incautación de sitios fraudulentos mientras el FBI cifra pérdidas de 11.300 millones en 2025
Donald Trump destacará en un evento de la Casa Blanca la incautación de sitios cripto fraudulentos operados desde el extranjero, mientras el FBI cifra en 11.300 millones de dólares las pérdidas por fraude en 2025.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizará un evento sobre ciberdelincuencia en la Casa Blanca para mostrar los resultados de su ofensiva contra las estafas cripto operadas desde el extranjero, con la incautación de sitios web fraudulentos como principal logro. El anuncio llega en un momento delicado: los datos del FBI sitúan en 11.300 millones de dólares las pérdidas por fraude con criptomonedas sufridas por ciudadanos estadounidenses durante 2025.
La intención del mandatario de destacar esas acciones fue adelantada por un funcionario a la agencia Reuters. El foco está puesto en redes que operan fuera del territorio estadounidense y que captan víctimas a través de plataformas de inversión falsas, una modalidad que las autoridades consideran cada vez más difícil de perseguir por su carácter transnacional.
Una orden presidencial como punto de partida
La ofensiva no surge de la nada. En marzo de este año, la Casa Blanca publicó una acción presidencial para combatir el cibercrimen, el fraude y los esquemas depredadores contra ciudadanos estadounidenses. Ese documento ordenó a las agencias federales coordinar esfuerzos frente a este tipo de delitos, y el evento previsto funciona, en buena medida, como un balance de lo hecho desde entonces.
Las incautaciones de dominios fraudulentos tienen un efecto concreto: cortan el acceso a las páginas que los estafadores usan para simular rendimientos de inversión y convencer a las víctimas de seguir depositando fondos. No obstante, la experiencia muestra que estas redes suelen levantar sitios nuevos con rapidez, por lo que el golpe tiende a ser parcial si no se acompaña de acciones contra la infraestructura financiera y humana detrás del fraude.
La magnitud de las estafas cripto según el FBI
La cifra de 11.300 millones de dólares procede de los registros del FBI sobre denuncias presentadas por víctimas. El organismo ya había advertido en un comunicado sobre fraudes con criptomonedas e inteligencia artificial que estos esquemas están drenando miles de millones de dólares a los estadounidenses, y que la IA se ha convertido en una herramienta para hacer más creíbles los engaños.
Conviene leer ese número con cautela. Se trata de pérdidas denunciadas, y una parte de las víctimas nunca presenta una queja formal, ya sea por vergüenza o por desconocimiento de los canales disponibles. El impacto real de las estafas cripto, por tanto, podría ser mayor.
Las modalidades más extendidas combinan manipulación emocional y tecnología. El patrón habitual empieza con un contacto aparentemente casual por redes sociales o aplicaciones de mensajería, sigue con semanas de construcción de confianza y termina con la invitación a una plataforma de inversión que muestra ganancias ficticias. Cuando la víctima intenta retirar su dinero, aparecen comisiones inventadas o el sitio simplemente desaparece.
Las herramientas del Gobierno federal
Además de las incautaciones, Washington cuenta con otras iniciativas en marcha:
- Operation Level Up, el programa del FBI que contacta a personas que están siendo víctimas de fraudes de inversión con criptomonedas, en muchos casos antes de que se den cuenta del engaño.
- La Scam Center Strike Force, una unidad de la Fiscalía federal del Distrito de Columbia que apunta a los centros de estafa organizados en el extranjero.
Ambas iniciativas reflejan un cambio de enfoque. Durante años, la respuesta se concentró en investigar después de la pérdida; ahora, parte del esfuerzo se dirige a interrumpir el fraude mientras ocurre y a atacar a las organizaciones que lo sostienen.
Un problema que cruza fronteras
El calificativo de «extranjero» no es menor. Muchas de estas operaciones se gestionan desde complejos ubicados fuera de Estados Unidos, lo que complica las detenciones y la recuperación de fondos. La cooperación internacional resulta clave, aunque su eficacia depende de la voluntad de los gobiernos donde operan esas redes.
El fenómeno tampoco es exclusivo de Norteamérica. En Europa y Latinoamérica se multiplican los casos de fraude con activos digitales, como el de un hombre detenido en Ciutadella acusado de defraudar 100.000 euros a inversores en Alemania. La diferencia está en la escala: las pérdidas reportadas en Estados Unidos superan con holgura el tamaño de muchas economías pequeñas.
Para la industria cripto, el mensaje del Gobierno tiene doble lectura. Por un lado, una persecución más activa del fraude puede mejorar la confianza de los usuarios y separar a los actores legítimos de los delincuentes. Por otro, el volumen de pérdidas alimenta los argumentos de quienes reclaman controles más estrictos, en paralelo a avances regulatorios como las reglas finales de la Ley GENIUS para stablecoins.
Queda por ver si el evento en la Casa Blanca se traducirá en nuevas medidas o se limitará a exhibir resultados. La prueba real será si la cifra de pérdidas de 2026 empieza a bajar respecto a los 11.300 millones del año anterior.



