Hackeo de Binance: los atacantes convierten 50 millones de dólares en XRP robado a bitcoin vía THORChain
Los autores del hackeo de Binance cambiaron unos 42 millones de XRP, cerca de 50 millones de dólares, por bitcoin vía THORChain, según Elliptic. Ya suman unos 1.650 BTC convertidos.
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Los responsables del hackeo de Binance cambiaron cerca de 42 millones de XRP robados, valorados en unos 50 millones de dólares, principalmente por bitcoin a través del protocolo THORChain. Así lo detalla la firma de análisis blockchain Elliptic, que eleva a unos 1.650 BTC el total de bitcoin obtenido hasta ahora con fondos procedentes del robo al exchange.
El movimiento confirma una pauta conocida en este tipo de ataques: los fondos no se quedan quietos. Se fragmentan, saltan de una red a otra y terminan en activos más difíciles de congelar o rastrear de forma directa.
Qué detectó Elliptic en el rastro del hackeo de Binance
Según el análisis publicado por Elliptic, que sigue el rastro de los 6.400 millones de dólares sustraídos a Binance y apunta a Corea del Norte como responsable, los atacantes recurrieron a THORChain para convertir el XRP robado. El protocolo permite intercambiar activos nativos de distintas blockchains, por ejemplo XRP por bitcoin, sin pasar por un exchange centralizado ni por puentes que emitan tokens envueltos.
Con esta última tanda, el bitcoin acumulado por los atacantes ronda los 1.650 BTC. La cifra representa todavía una porción pequeña frente al tamaño total del botín, lo que sugiere que el proceso de lavado sigue en marcha y que podrían producirse nuevas conversiones en los próximos días.
Elliptic no es un actor menor en este terreno. Sus herramientas son utilizadas por exchanges, bancos y autoridades para identificar direcciones vinculadas a actividades ilícitas, y sus reportes suelen servir de referencia para que las plataformas bloqueen depósitos sospechosos.
Por qué THORChain vuelve al centro de la polémica
THORChain funciona como un exchange descentralizado (DEX) entre cadenas: no exige registro ni verificación de identidad y opera mediante fondos de liquidez. Esa misma característica, que sus defensores presentan como resistencia a la censura, lo ha convertido en una vía recurrente para grupos que necesitan mover grandes sumas sin depender de intermediarios que puedan congelar saldos.
No es la primera vez que el protocolo aparece en la investigación de un gran robo. En 2025, tras el ataque a Bybit atribuido al grupo norcoreano Lazarus, buena parte de los fondos también pasó por THORChain, lo que reabrió el debate sobre la responsabilidad de los protocolos descentralizados en el lavado de activos.
En el caso actual, el protocolo ya había quedado bajo escrutinio. Criptotendencias informó recientemente de que los swaps en THORChain fueron pausados en 10 redes por un fallo de reorganización de bloques, una interrupción que frenó temporalmente los movimientos de los hackers de Binance. La conversión de XRP detectada ahora indica que, una vez reanudada la actividad, los atacantes retomaron su estrategia.
Del ether al bitcoin
El destino de los fondos también ha ido cambiando. En etapas previas, los investigadores observaron que parte del dinero se estaba trasladando a Ethereum, algo que siguió de cerca el FBI, como se explicó en la cobertura sobre los 6.300 millones de dólares robados que rastrea la agencia estadounidense. El paso hacia bitcoin responde a una lógica distinta: es el activo con más liquidez del mercado y permite emplear técnicas de mezcla y fragmentación en una red sin un emisor central capaz de bloquear saldos.
El XRP, en cambio, ofrece menos opciones para ocultar el origen de los fondos. Convertirlo cuanto antes reduce el riesgo de que los exchanges marquen las direcciones y retengan los activos.
Qué implica para usuarios y mercado
Para los clientes de Binance, la conversión de los fondos robados no modifica de forma directa su situación, ya que el exchange reanudó los retiros tras el incidente. Lo que sí deja claro es que la recuperación del dinero se complica a medida que pasa el tiempo y los activos cambian de cadena.
En el plano del mercado, 50 millones de dólares en XRP es un volumen manejable para la liquidez del token y no hay indicios de que estas operaciones hayan movido su cotización de forma relevante. El impacto es más reputacional: cada nuevo tramo lavado recuerda la magnitud del hackeo de Binance y alimenta la presión regulatoria sobre los protocolos que facilitan este tipo de intercambios.
Las autoridades y las firmas de análisis suelen coordinarse con exchanges y emisores de stablecoins para congelar lo que se pueda en cuanto los fondos tocan una plataforma centralizada. Ese es, en la práctica, el punto débil de cualquier esquema de lavado: tarde o temprano, alguien necesita convertir las criptomonedas en dinero utilizable.
Con apenas 1.650 BTC convertidos frente a un botín que supera los 6.000 millones, el seguimiento de este caso promete extenderse durante meses, y la capacidad de THORChain para responder a la presión será una de las variables a vigilar.



