StepFun lanza el STEPX Neo, un teléfono con IA que gira en torno a un agente y no a las apps: cuesta 3.999 yuanes
StepFun abrió el 13 de octubre la preventa en China del STEPX Neo, un teléfono con IA de 3.999 yuanes cuyo agente está integrado en el sistema operativo en lugar de funcionar como una app.
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La startup china StepFun abrió el 13 de octubre la preventa en China del STEPX Neo, un teléfono con IA que cuesta 3.999 yuanes, unos 560 dólares al cambio. La diferencia con el resto del mercado no está en la cámara ni en el procesador. Está en que el agente de inteligencia artificial vive dentro del sistema operativo y no funciona como una aplicación más instalada encima.
El lanzamiento convierte a StepFun en una de las primeras compañías en sacar a la venta un móvil concebido desde cero alrededor de un asistente autónomo. Es una apuesta que los grandes fabricantes llevan meses insinuando sin concretar del todo.
Un teléfono con IA pensado para un agente, no para una pantalla de iconos
La idea de fondo es sencilla de explicar y difícil de ejecutar. En un smartphone convencional, el usuario abre aplicaciones, navega por menús y completa tareas paso a paso. Los asistentes actuales, desde Siri hasta los chatbots más recientes, operan casi siempre como una capa añadida que tiene acceso limitado a lo que ocurre en el resto del dispositivo.
Un agente de IA, en cambio, es un software capaz de interpretar una instrucción y ejecutar por su cuenta varias acciones encadenadas para cumplirla. Al integrarlo en el núcleo del sistema operativo, el STEPX Neo pretende que ese agente sea el punto de entrada principal del teléfono. En teoría, eso le permitiría coordinar funciones que hoy están repartidas entre aplicaciones aisladas.
La ficha del STEPX Neo en Baidu Baike recoge el dispositivo como un producto propio de la compañía. StepFun no ha detallado públicamente, al menos en el material disponible, cuándo comenzarán las entregas ni si existen planes de venderlo fuera de China.
Quién es StepFun
StepFun es una de las firmas que integran la nueva generación de desarrolladores chinos de modelos de lenguaje, junto a nombres como Moonshot AI, Zhipu o MiniMax. Con sede en Shanghái, la empresa se ha dado a conocer sobre todo por sus modelos fundacionales, no por el hardware.
Por eso el salto al teléfono llama la atención. Pasar de entrenar modelos a fabricar un dispositivo de consumo implica cadenas de suministro, distribución y soporte técnico, terrenos donde Xiaomi, Huawei, Honor u Oppo juegan con enorme ventaja en su propio mercado. El movimiento sugiere que StepFun ve en el control del sistema operativo una forma de diferenciarse en un sector donde los modelos tienden a parecerse cada vez más entre sí.
El precedente de los dispositivos con IA
La industria ya ha probado fórmulas parecidas, con resultados irregulares. El Rabbit R1 y el Humane AI Pin prometieron en 2024 sustituir buena parte del uso del móvil con un asistente inteligente. Ambos recibieron críticas por su lentitud y por fallos en tareas básicas; el segundo terminó retirado del mercado.
El STEPX Neo intenta evitar ese error de partida. No pide al usuario que abandone su teléfono por un aparato nuevo, sino que conserva el formato conocido y cambia lo que ocurre por dentro. Si el agente falla, el dispositivo sigue siendo un smartphone. Ese matiz podría pesar en la decisión de compra.
El precio también lo coloca en la gama media alta del mercado chino, lejos de los modelos insignia más caros pero por encima de los terminales de entrada. Es un rango en el que la competencia es feroz y el consumidor compara especificaciones con lupa.
Dudas sobre privacidad y seguridad
Un agente con acceso profundo al sistema operativo plantea preguntas evidentes. Para actuar en nombre del usuario necesita leer mensajes, revisar el calendario o interactuar con servicios de pago, y cuanto mayor es ese acceso, mayor es la superficie expuesta si alguien logra vulnerarlo. Los investigadores de seguridad llevan tiempo demostrando que ni los sistemas más cerrados son inmunes, como se vio recientemente con el jailbreak de un iPhone 18 Pro presentado en Hexacon.
Para quienes guardan criptomonedas en el móvil, el asunto no es menor. Billeteras, aplicaciones de intercambio y códigos de verificación conviven en el mismo aparato, y un asistente con permisos amplios sobre todo ello exigiría garantías claras sobre qué puede hacer y qué no sin confirmación expresa del usuario.
Qué puede significar para el sector
La llegada de un teléfono con IA de este tipo coincide con una carrera abierta entre gigantes tecnológicos por llevar los agentes al día a día. Google, Apple y Samsung integran funciones cada vez más autónomas en sus sistemas, aunque con prudencia, mientras que las startups tienen menos que perder y pueden arriesgar más con el diseño.
Que una empresa nacida del software se atreva a fabricar su propio dispositivo indica hasta qué punto el control del sistema operativo se ha vuelto estratégico. La respuesta de los compradores chinos en las próximas semanas dirá si el público está listo para cambiar las apps por un agente o si, por ahora, prefiere que la IA siga siendo un complemento.



